240 alumnos de colegio serán reubicados en la Escuela 104

WINIFREDA: LAS INTENSAS LLUVIAS DEJARON INUTILIZABLE COLEGIO

Unos 240 alumnos del Instituto Privado “Cristo Redentor” (IPCR) de Winifreda serán reubicados hoy en la Escuela primaria 104, que destinará seis aulas para el dictado de clases en ambos turnos. Estudiarán allí mientras dure “la emergencia” climática. Ambos edificios educativos están separados por una calle urbana.
Esto sucederá porque el único colegio secundario del pueblo suspendió sus labores escolares lunes y martes ante las intensas precipitaciones que inundaron sus instalaciones. El agua se filtra por el techo que se encuentra en muy mal estado y anega aulas y galerías.
El traslado de los alumnos fue decidido ayer en horas de la tarde tras una reunión de urgencia que mantuvieron en el establecimiento educativo primario su directora Alejandra Amione y la vicedirectora, Silvia Costela con la rectora del IPCR, Diana Maxenti; el representante legal del colegio, perteneciente al obispado, el cura Juan Carlos Cipolla; la asesora pedagógica y docente, Daniela Steinbach, y la directora de Gestión Privada del Ministerio de Educación, Estela Cometto.
También asistieron autoridades municipales, entre ellas, el viceintendente Domingo González; el titular de Desarrollo Social y profesor de educación física del IPCR, Sergio Bellendir, y la secretaria de Cultura comunal, Claudia Visbeek. Estaban presentes dos alumnos que este año egresarán de sexto año.

“Garantizar escolaridad”.
“Tenemos una preocupación en común: garantizar la escolaridad de los chicos viendo que el colegio tiene un deterioro importante y en estos momentos no está en condiciones y no es el lugar propicio para que puedan tener clases”, expresó Maxenti.
“Mientras estemos con este grave problema edilicio, debemos agradecer a las autoridades de la Escuela 104 que nos han abierto sus puertas para que a partir de mañana (por hoy) los alumnos del secundario puedan educarse en este edificio escolar. Para ello, han garantizando seis aulas para que puedan estudiar en forma normal”, continuó.
“Hay un compromiso de parte del municipio de dotarnos de la infraestructura necesaria como para separar ambos niveles y garantizar el uso no compartido de patios y baños mientras dure esta emergencia”, agregó la directiva. “Esta es la mejor manera de llevar adelante la educación hasta que se resuelva un problema que viene de larga data, todo depende de las condiciones climáticas y edilicias”.
El cambio afectó emocionalmente a Steinbach. “La idea es acompañar lo mejor que se pueda este proceso, cuesta, es un duelo, pero entre todos vamos a poder”, dijo con lágrimas en sus ojos.

“Edificio peligroso”.
Cipolla reconoció que ni el obispado ni la asociación de padres pueden hacerse cargo de solventar las mejoras que necesita el colegio, que fue deteriorándose con el paso de los años. “Hoy nos encontramos con un edificio peligroso, no podemos garantizar que (los alumnos, docentes y porteros) estén ahí, para nada, así que seguimos buscando una solución definitiva, que es muy costosa y se requiere de un aporte importante de Nación o de Provincia. Estamos haciendo las gestiones y necesitamos una ayuda importante”, aseguró. González calificó de “grandioso” la apertura que tuvo la Escuela 104.
“Nos soluciona un problema grande porque en principio íbamos a repartir a los chicos en varios lugares, teniéndolos todos juntos es mejor y más fácil para impartir la educación”. Amione dijo que la Escuela “es un recurso del Estado” y con el IPCR “tenemos una dinámica de trabajo compartida así que esta emergencia nos junta un poquito más. Nos vamos a adaptar a lo que viene, trabajando en equipo”, finalizó.

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