Alba: “No me gusta que se judicialice la infancia”

ESCUELA HOGAR DE COLONIA SAN JOSE CELEBRO SU CENTENARIO

(Winifreda) – La Escuela Hogar 23 “Juan Pascual Pringles” de Colonia San José, ubicada entre Villa Mirasol y Colonia Barón, festejó el domingo sus cien años de existencia. El acto protocolar comenzó cerca de las 11 con una importante cantidad de ex alumnos y ex docentes procedentes de otras localidades pampeanas y radicados en otras provincias.
Los visitantes vivieron momentos de alegría, emoción y recuerdos junto a los actuales alumnos, maestros en funciones y personal de servicio. Fueron testigos la directora de Nivel Inicial y Primaria del Ministerio de Educación, Elizabeth Alba; la intendenta de Colonia Barón, Mónica Stadler; la coordinadora de área, Blanca Sereno; y la directora de la escuela, Sonia Minig.
Luego de los discursos alusivos al acontecimiento y entrega de medallas y reconocimientos, autoridades provinciales y escolares se trasladaron hacia el frente del edificio educativo -inaugurado el 27 de septiembre de 1952- donde descubrieron una placa entregada por la Provincia con la leyenda “100 años sembrando educación”.
La escuela fue creada el 19 de julio de 1914 por el Consejo Nacional de Educación y primeramente funcionó en un inmueble arrendado por las autoridades nacionales. Posteriormente se trasladó a una edificación ubicada en la calle principal de San José, que aún permanecen en buenas condiciones. El 17 de abril de 1972 cambió de modalidad: de escuela primaria común a hogar-albergue y en 1978 fue transferida al Estado provincial. La jornada finalizó con el almuerzo del reencuentro.

Judicializados.
“Los chicos que tenemos en esta escuela la mayoría son de General Pico, algunos están judicializados por abandono de uno sus padres y fueron derivados por un juez de menores porque acá están contenidos, bien alimentados y cuidados. Tenemos seis o siete alumnos en esa situación de entre 6 a 12 años”, reveló la directora Sonia Minig.
La matrícula fluctúa entre 28 y 30 alumnos de los cuales uno es nativo de San José, el resto de Colonia Barón y Pico. Ingresan al establecimiento el lunes a las 8 y se retiran el viernes a las 13. Cursan de primero a sexto grado y realizan talleres. Las docentes tienen distintos turnos de trabajo incluso a la noche junto con el sereno. El albergue está “muy bien equipado”, aseguró Minig. “Somos compañeras, mamás, amigas, médicas y psicólogas de los chicos durante las 24 horas”, expresó.
Los docentes de las escuelas hogares “tienen un grado de responsabilidad enorme”, resaltó Alba. “No me gusta que se judicialice la infancia porque son niños, no son responsables de la situación en la que viven, son los adultos. El mejor lugar para ellos siempre será la familia pero ahora necesitan de otros adultos para que puedan estar acompañándolos, educándolos, por eso son muy importante las escuelas hogares para ellos porque es romper con la profecía de la cuna”, finalizó.