Ampliarán testimonios en Realicó

LA JUSTICIA PIQUENSE INVESTIGA LA MUERTE DE UN BEBE POR GRAVE TRAUMATISMO EN LA CABEZA

El caso del pequeño que hace una semana falleció en Realicó producto de un supuesto accidente todavía está a la espera de diferentes pruebas que servirán para que la Justicia defina al respecto. La causa podría ser un homicidio culposo o tomar otra calificación.
La fiscalía sigue investigando el fallecimiento del bebé de 10 meses, identificado como Gabriel Rodríguez, quien falleció hace una semana en Realicó por un grave traumatismo en su cabeza. Para determinar las causas de la muerte y la existencia o no de un delito todavía se aguarda el resultado de la autopsia que se realizó en Santa Rosa. El informe del perito interviniente es indispensable.
Además, en la siguiente semana se pedirán pericias más específicas que las realizadas habitualmente por el protocolo policial. Y no se descarta que la fiscalía realice un viaje hasta la norteña localidad para poder ampliar algunos de los testimonios.
En la causa interviene la fiscal Ivana Hernández quien la hablar con este diario se mostró cautelosa sobre hacer inferencias de cuál será el resultado de la investigación. Es vital determinar si hay delito, o en todo caso verificar el accidente dentro de lo que podría ser un caso por homicidio culposo.
Días atrás trascendieron los dichos del forense Juan Carlos Toulouse quien manifestó sus dudas acerca del origen de las lesiones que presentó el pequeño. El profesional habría planteado la posibilidad que el bebé haya recibido un golpe, siendo ese tipo de lesiones diferentes a las que se evidencian por una caída.
La Justicia está buscando recabar diferentes pruebas antes de poder tener una hipótesis certera sobre el hecho.

Deceso.
El niño de 10 meses de edad murió a causa de las lesiones que sufrió en su cabeza luego de golpearse contra un mueble el sábado 12 de diciembre en horas de la tarde.
El menor estaba en una vivienda del barrio Sago en la que residen familiares de una joven madre que había llegado desde Buenos Aires junto a sus dos hijos de visita. Cerca de las 17 de ese día el pequeño fue tomado en brazos por su tío, un joven de 23 años, y por accidente cayó sufriendo un grave traumatismo al golpear su cabeza contra el borde de una cama. Fue trasladado al hospital Virgilio Tendín Uriburu y más tarde, por la gravedad del caso, se determinó su traslado al hospital Lucio Molas de la capital provincial. Pese a la atención médica que recibió el niño falleció esa misma jornada cerca de las 20. El caso ya había mostrado complicaciones porque el menor había tenido una descompensación cardiaca en el viaje hasta Santa Rosa.
El lamentable hecho habría ocurrido, según el relato de los familiares, porque el bebé lloraba y su tío salió de ducharse con el cuerpo aún húmedo y al tomar al niño este se le resbaló de los brazos.