Catriló: la planta de biodiésel presenta esta semana el preventivo de crisis

Ante la falta de respuesta del gobierno nacional por el bajo precio del biodiésel, y luego de más de diez días en que la planta está parada, los directivos de la empresa Energía Renovable SA (Enresa), de Catriló, aseguran que “la situación es insostenible”.
Tomás Lorda, vicepresidente de la firma, afirmó que esta semana “estaremos presentando el procedimiento preventivo de empresa en crisis en la Subsecretaría de Trabajo de la provincia”.
La razón esgrimida por el directivo, es que durante “agosto hemos entregado más de 4.000 toneladas a pérdida, para cumplir con los contratos de compra y de ventas que teníamos asumidos. Hace más de 10 días que tenemos la planta parada y la situación ya es insostenible. Hemos suspendido todos los contratistas de obra en planta y las contrataciones temporales”.
La “brecha negativa” en el precio está 1.000 pesos por debajo del acuerdo firmado en febrero. El precio de la tonelada de biodiésel que salió publicado en agosto es de 4.405 pesos, pero si se hubiera respetado el acuerdo tendría que haber sido 5.470 pesos.
Lorda volvió a decir que no se va a despedir personal -Enresa tiene 30 empleados-. “Nos costó muchísimo conseguir y capacitar el equipo de trabajo, valoramos mucho a nuestra gente y no tenemos en mente por el momento tomar una medida de este tipo, vamos a hacer todo para evitar este tipo de medidas. Lógicamente una empresa necesita trabajar para pagar sus sueldos, lucharemos para recomponer la marcha”, indicó.

Sin respuesta.
El entrevistado contó que la semana pasada estuvo en Buenos Aires, manteniendo reuniones con otros productores pequeños y medianos, integrantes de una cámara que formaron de urgencia para tratar de solucionar este tema.
“Hemos pedido audiencia con varios funcionarios nacionales. Sin embargo ninguno de ellos nos recibió por el momento. Sabemos que el tema se está tratando pero no nos han recibido ni en forma particular ni como cámara. El tema se está tratando con un hermetismo total”.
Además, dijo que el gobernador Oscar Jorge y sus ministros “estuvieron haciendo gestiones a nivel nacional desde comienzos de agosto. La diputada nacional María Luz Alonso, nos recibió y también se está ocupando del tema, de hecho la semana pasada me requirió información adicional para presentar en Nación”.
Lorda manifestó que el principal temor de la firma es que se termine fijando un precio que finalmente “permita trabajar a las grandes multinacionales y grupos nacionales pero que no nos permita cubrir los costos a las Pymes regionales del interior del país.
Algo similar ya ocurrió en Gente de La Pampa (tiene el mismo grupo accionario que Enresa) con los subsidios al aceite, pero en esa oportunidad, “fuimos capaces de reconvertir la empresa, buscando nichos con la exportación y el fraccionado, que nos permitieron subsistir al esquema concentrador que se creó”.

Sin alternativa.
Lamentablemente, agregó, en el caso del biodiésel “no tenemos alternativa, no existe una posibilidad de reconversión, nuestra planta no es viable en la exportación, estamos alejados de los puertos, gran parte del aceite lo traemos desde los puertos y el negocio no es viable para estar ‘paseando’ el aceite por toda la Argentina”.
Enresa fue creada para la ley 26093, está pensada para abastecer el mercado interno, el corte obligatorio de biodiésel. Dicha Ley establece que el mercado interno se abastecerá mediante el otorgamiento de cupos que se otorgarán a Pymes en el interior del país, las protege, estimula la creación de empresas en las provincias…Sin embargo, dijo Lorda, con un precio que permita cubrir sólo los costos de las grandes, “todas las Pymes desaparecerán”.
Los costos de producción de las Pymes regionales son muy distintos a los de las grandes nacionales y multinacionales. “Pagamos fletes para traer el aceite y también, en algunos casos, las aceiteras nos cobran una prima por la adquisición del aceite crudo. A su vez, tenemos extra costos propios de no estar completamente integrados en la producción y no molemos, no llevamos la glicerina a estado farmacológico, no hacemos tratamiento de oleina…”, señaló Lorda.
Esta parada ya está teniendo efectos colaterales en otros eslabones de la cadena, las plantas extrusoras de aceite, están sintiendo fuertemente el cese en las compras de aceite, indicó el directivo y agregó que normalmente “compramos localmente unas 1.500/2.000 tn de aceite de soja a las extrusoras, que lograban colocar su producto a un precio muy superior al de mercado. Hace ya un mes que tuvimos que suspender esas compras y nos están llamando para consultar acerca de la solución del conflicto”.

“La Pyme con más cumplimiento”
El directivo de Enresa, Tomás Lorda, dijo que la última semana fue crítica desde lo comercial ya que las petroleras comenzaron a exigirle los programas de entrega para septiembre. “Lamentablemente tuvimos que decir que no íbamos a poder entregar, lo cual significa resignar la venta a favor de las grandes empresas nacionales y multinacional”, indicó.
“El esfuerzo financiero y humano para poner en marcha la planta en tiempo récord ha sido brutal. No hay planta que se haya hecho en 10 meses y que esté produciendo biodiésel de primera calidad como el nuestro”, agregó.
Los resultados están a la vista, señaló. “Enresa es la Pyme con más regularidad y cumplimiento de contrato de todo el programa de biocombustible. El sentimiento de angustia, desazón y frustración es enorme. Quisimos hacer las cosas bien, y así lo hicimos. Hoy corremos el riesgo que todo sea en vano”, concluyó.