Cesantean a 44 contratados de la gestión Bravo

EMERGENCIA EN 25 DE MAYO

El intendente de 25 de Mayo, Abel Abeldaño, concretó el anuncio que realizó a los pocos días de asumir en el cargo de hacer cesar a un grupo de contratados. En tanto, avanza en el proyecto de declarar la emergencia hídrica en la localidad.
El jefe comunal a poco de asumir denunció la existencia de numerosos contratos y pase a planta permanente que pensaba recortar, y también que la falta de agua era su primer preocupación.
Finalmente ayer a la mañana, Abeldaño determinó la finalización de 44 de los 144 contratos que había en la gestión del ex intendente local, David Bravo. Luego de asumir el actual mandatario municipal le había anticipado a LA ARENA que “el 23 de diciembre se van a caer 50 contratos mensuales porque es imposible mantener esta situación”.
En los últimos días desde el nuevo gobierno provincial lanzaron señales de alarma por la sobredimensión que tienen las plantillas municipales. Las quejas cayeron luego que varios municipios, entre ellos 25 de Mayo, requirieron ayuda oficial para pagar salarios y aguinaldos,
Abeldaño parece funcionar en consonancia con el reclamo de Casa de Gobierno porque ya se había quejado de decisiones que hizo David Bravo en los últimos meses en ese sentido. “Es una locura lo que han hecho en contratar gente, y en el último año pasaron 38 personas a planta permanente”, le había dicho a este diario.

Emergencia hídrica.
Ya antes de asumir, en charla con este diario, Abeldaño había anticipado que su mayor desvelo era la provisión de agua potable. “El primer problema a enfrentar es la falta de agua, no puede ser que estando a 500 metros del río Colorado, 25 de Mayo no tenga la debida provisión de agua, esa será mi primera preocupación de gobierno”, contó.
El intendente saliente, David Bravo, ya derrotado por Abeldaño en la interna del PJ, había anunciado que terminaría la construcción de la nueva planta de agua potable antes de las elecciones. La obra fue puesta en funcionamiento unos 15 días antes del 23 de octubre pero empezaron a surgir problemas de inmediato: la turbiedad del agua, luego averías en motores y otros elementos de filtrado. Poco después de esa fecha la nueva planta dejó de funcionar y Bravo nunca explicó el porqué.
Antes de hacerse cargo de la intendencia, Abeldaño había puesto la mira en esa obra pública. “No funciona, es un desastre lo que han hecho”, denunció. Ahora también se sabe que no sólo no funciona, sino que no se terminó, y que el municipio le debe a la empresa Sombra Construcciones, que llevó adelante la obra, una suma cercana a los 1,3 millones de pesos. A eso se suma el reclamo mediante carta documentos, de dos constructores del medio que reclaman 253 mil pesos cada uno por tareas realizadas en la construcción de la planta.
Ayer fue imposible ubicar a Abeldaño, porque confiaron “tiene un día de locos”, pero una fuente allegada al gobierno municipal confirmó que “se está armando el expediente y la documentación para elaborar el proyecto para declarar la emergencia hídrica”. Y adelantó que “vamos a llamar a asamblea extraordinaria para que el Concejo lo trate porque la situación es muy preocupante y hay que tomar medidas en forma urgente”, señaló.