Cetrería: inició encuentro en Barón

"NO ES UNA ACTIVIDAD NOCIVA PARA LA NATURALEZA"

Federico Bruno, del área de Recursos Naturales, destacó a los cetreros que salvaron vidas de aves rapaces que sufrieron electrocución. El subsecretario de Turismo, Lautaro Córdoba, afirmó que el arte milenario de caza no impacta negativamente sobre el medio silvestre.
Cetreros de distintas provincias argentinas y de países limítrofes arribaron ayer a la localidad de Colonia Barón con sus águilas, halcones y gavilanes para participar del V Encuentro Internacional de Cetrería, que finalizará hoy.
En el salón de usos múltiples municipal, personal de Fauna Silvestre de la Dirección de Recursos Naturales del gobierno provincial, verificó la documentación de los pájaros y les extendió a sus propietarios una guía de tránsito de retorno a sus lugares de origen.
Los cetreros baronenses Arturo Solaro y Alicia Di Cola, organizadores del evento, le dieron la bienvenida a sus colegas durante el acto de apertura, que contó con la presencia del subsecretario de Turismo, Lautaro Córdoba, y el subdirector de Recursos Naturales, Federico Bruno, en representación del gobierno pampeano, el diputado nacional, Daniel Kroneberger y el viceintendente, Sixto Saavedra, a cargo del Ejecutivo comunal. Acompañaron la ceremonia cetreros de Mendoza, Chubut, Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Tucumán, Misiones, San Luis, Santiago del Estero, Chile y Paraguay.
La locutora Lorena Díaz señaló que la cetrería es un arte milenario de caza, que tuvo sus orígenes en Asia y Medio Oriente hace aproximadamente 4.000 años y consiste de la captura de presas salvajes en su ambiente natural utilizando aves rapaces entrenadas. Las técnicas de cetrería se usan en la rehabilitación de aves heridas, en la cría y reintroducción de especies amenazas y en el control ecológico de plagas.

Interés municipal.
Saavedra le entregó a Solaro una copia de la resolución 47/17, que declaró de interés municipal al V Encuentro Internacional de Cetrería. Luego, les deseó una feliz estadía a los cetreros, indicó que en los talleres previstos para estas dos jornadas “van a encontrar aprendizajes e intercambiar experiencias” y valoró el trabajo de los cetreros locales que reintegran aves rapaces a su hábitat natural.
“Es un día muy especial para la cetrería argentina porque están ustedes presentes para que podamos brindarles nuestra cordialidad. Gracias a las autoridades provinciales que difundieron el evento a nivel nacional”, señaló Solaro.
Bruno dijo que fue de suma importancia el trabajo en conjunto que realizaron este año con los cetreros de la provincia. “Hemos tenido casos de electrocución de aves en tendidos eléctricos y quiero resaltar el esfuerzo que han hecho para recuperar aves que en muchos casos estaban dadas por perdidas”, sostuvo.
En ese sentido, agradeció a Solaro y a su esposa porque “siempre están dispuestos para recibirlas, rehabilitarlas y puedo decir con franqueza que son los primeros en decirnos que estás aves están listas para liberar y lo hacemos”.

“Noble actividad”.
Córdoba indicó que “con frecuencia” la población cree que muchas actividades impactan negativamente sobre el medio silvestre o en especies con riesgo de extinción, pero en la realidad ocurre todo lo contrario, contribuyen directa o indirectamente a la conservación.
“La sociedad ve con malos ojos la cetrería como la caza mayor, piensa que se atenta contra la conservación de especies y está demostrado que no es así. Los ejemplares que se utilizan para la cetrería provienen de criaderos y al igual que la caza mayor tiene un impacto importante en la conservación de especies y de ambientes totalmente silvestres, que son nuestro principal potencial en La Pampa”, aseguró.
“Cuenten con nosotros para todos los encuentros que vengan y para apoyar esta noble actividad. Es obligación nuestra como Estado y Turismo en particular darla a conocer, contar sus bondades y demostrar que no son nocivas para la naturaleza”, finalizó.
El fuerte viento mañanero impidió la demostración de vuelo de un halcón aplomado persiguiendo un señuelo en una cancha de fútbol. Dentro del SUM, los cetreros hicieron volar sus parabuteos (gavilanes) concitando el interés de los niños, que se pusieron guantes para que las aves se posaran sobres sus manos y antebrazos.