Comunidad construye centro

DIFUSION DE LA CULTURA RANQUEL EN VICTORICA

La comunidad aborigen Rankul Rosa Moreno Mariqueo de Victorica trabaja en la difusión de la cultura ranquel para que no pierda vigencia y los descendientes de esa etnia no tengan temor a identificarse. Sus integrantes están construyendo un centro de interpretación histórica en un terreno donado por la municipalidad.
Esta comunidad indígena hace más de diez años que se encuentra activa y su nombre se estableció en honor a un familiar directo de María Isabel Serraino, farmacéutica y vicerrectora del Instituto San Juan Bosco de esta localidad.
“En mi familia somos descendientes de ranqueles por parte de mi abuela paterna. Con mis hermanos vivimos con ella desde que nacimos y dejó sus enseñanzas e inquietudes a sus nietos más cercanos. Por eso, decidimos formar esta comunidad para rescatar la cultura, lengua e historia ranquel, que se fueron perdiendo por la Conquista del Desierto”, contó Serraino.
Su abuela Rosa Mariqueo falleció a los 82 años. “No sabemos si los datos del documento coincidían realmente con la fecha de nacimiento. Solía decirnos que había nacido en 1905 en cercanías de Carro Quemado”, recordó la referente de la comunidad. Los demás integrantes son su mamá y sus cuatro hermanos con sus respectivas familias, en total quince miembros.

Reconocimiento.
“El Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI) nos otorgó la personería jurídica el 23 de octubre de 2012 después de diez años de transitar un camino bastante burocrático. Tuvimos que demostrar que realmente somos descendientes de pueblos originarios a partir de la reconstrucción de nuestro árbol genealógico y entrevistas que nos hicieron”, relató la mujer.
Su hermano Nazareno Serraino, es el lonko de la comunidad y tiene voz en los parlamentos indígenas. Además, es referente de la educación intercultural bilingüe en el Ministerio de Educación provincial y da charlas y cursos en las escuelas sobre el pueblo ranquel junto con Daniel Cabral.
María Isabel continúa la difusión en Victorica y comparte con la comunidad Gregorio Yancamil visitas guiadas a Leuvucó, donde descansan los restos del cacique Mariano Rosas. Junto a su marido tienen un invernadero y una huerta familiar. Además uno de sus hermanos se dedica a la producción caprina.

Obra.
Todas estas actividades sirven para el sustento de la comunidad. Sus integrantes están edificando un centro de interpretación histórica, en un predio de casi seis hectáreas cedido por el municipio. Una vez culminado, se usará como centro de reuniones, museo y será un atractivo turístico ya que tendrá una ruka o toldo y un rewe, que es un tronco sagrado para los ranküles, alrededor del cual se realizan las rogativas.
“Elijo trabajar por la causa indígena porque me siento reflejada con el pueblo ranquel, tal vez por los años de convivencia que tuve con mi abuela. Hubo gente que vivió por siglos en estas tierras y fue diezmada, se les quitó la cultura, religión y lengua. Vale la pena reconstruir esa historia y ayudar a los descendientes a no tener temor a ocultar su origen”.
Ese objetivo “se va logrando de a poco. Me pasa en la escuela cuando a mis alumnos los saludo ´Mari mari´ (significa hola), los que han estado en contacto con la cultura ranquel me responden de la misma forma, algunos saben otras palabras y las compartimos, hay otra apertura”, finalizó Serraino.