Cresud cerró su tambo en Trenel

PERSONAL DESAFECTADO PASARIA A TRABAJAR EN CARNES PAMPEANAS

Desde la firma, explicaron que el incremento de los costos de producción fue determinante al momento de tomar la decisión final del cierre definitivo, debido a que ello provocó pérdidas de 7,1 millones de pesos en los primeros nueve meses de este año.
JUAN PABLO VIETA
Cresud, el brazo agropecuario de la mega constructora-inmobiliaria IRSA (propiedad de la familia Elsztain), dio por concluida ayer su participación en el negocio lechero con el remate de sus últimas 700 vacas holando.
La subasta, que se llevó a cabo en las instalaciones de la sociedad rural de la localidad bonaerense de Chivilcoy y estuvo a cargo de la firma Sáenz Valiente, Bullrich y Compañía, significa el cierre definitivo del tambo que la compañía tenía montado en cercanías de Trenel, lugar donde se encuentra ubicada una de las estancias de su propiedad, “El Tigre”.
La retirada de Cresud de la producción lechera fue paulatina, ya que se vino dando a medida que sus resultados operativos empeoraban.
En efecto, mientras al cierre del mes de septiembre de 2016 contaban con 1.777 vacas de ordeñe, al mismo mes pero de este año ya quedaban 1.083.
Desde la firma, explicaron que el incremento de los costos de producción fue determinante al momento de tomar la decisión final del cierre definitivo, debido a que ello provocó pérdidas de 7,1 millones de pesos en los primeros nueve meses de este año.
Ahora Cresud queda liberada para afectar todo el predio “El Tigre” a la actividad ganadera, más precisamente al engorde a corral, con el objetivo de proveer hacienda a su Frigorífico Sociedad Anónima Carnes Pampeanas SA, ubicado en la localidad de Santa Rosa.
De acuerdo a la información que ha trascendido extraoficialmente, el personal desafectado del tambo pasaría a prestar servicios en la planta industrial de la capital provincial.

Presente complicado, futuro alentador.
De acuerdo a un reciente informe del movimiento CREA, la producción de leche caería en el país un 8.4% al cierre de este año en relación al 2016, ubicándose por debajo de los 9.000 millones de litros.
No obstante a que ello tendría que ver con un incremento de los costos de producción y las inclemencias del tiempo, el “dossier” destaca que en los últimos seis meses viene creciendo la producción lechera medida de manera intermensual, lo que se identifica como una clara recuperación que está relacionada con que en ese lapso el precio pagado en promedio ajustó un 5.1 por ciento.
De cara al futuro, CREA espera que la inflación baje para que mejore el poder adquisitivo del salario, de modo tal de que se incremente así el consumo de productos lácteos.

Carnes Pampeanas.
Según el último balance del frigorífico controlado por Cresud, que obra en la Comisión Nacional de Valores, se podría decir que la situación de la planta reviste cierta dualidad, por su actualidad algo delicada, aunque existe optimismo respecto a lo que vendrá.
Allí se destaca que del 30 junio de 2016 al 30 de junio de 2017 se faenaron un total de 83.518 cabezas de ganado, lo que significó un promedio mensual de 6.960 cabezas, un 8,49% más que el nivel alcanzado en el registro 15/16.
También se alude a que las ventas del ejercicio se incrementaron en un 37% respecto del balance anterior motivadas por una suba del 35,09% en las colocaciones al mercado interno y un 37,32% al exterior, destacándose que del total del cupo Hilton asignado, 1.300 toneladas, se cumplió con la entrega del 81,18%, lo que derivó en la necesidad de tener que armar un segundo turno de desposte.
No obstante, las pérdidas del ejercicio alcanzaron los $ 132.589.503, poco más del doble que los $ 65.661.432 que se perdieron en el período 15/16, aunque cabe reconocer que mucho tuvo que ver la incidencia de las inversiones de la obra denominada Saladero Kosher y sus cámaras de frío, recientemente terminada.
Desde ya que su controlante toma el compromiso de capitalizar el frigorífico absorbiendo así las perdidas, con la expectativa, según consta en el balance para tranquilidad de los tenedores de acciones de Cresud, de que por las mayores ventas que reportara el saladero Kosher, aprobado ya por Senasa y el rabinato, y el aumento de la comercialización de productos, tanto en el mercado interno como en el extranjero, permita recuperar los resultados que arrojó el presente ejercicio.