Denuncian peligro de derrumbe

PROBLEMAS EN UNA VIVIENDA DEL PLAN FEDERAL DE GENERAL ACHA

Una vivienda con notables grietas en sus paredes tuvo apenas algunos remiendos. Sus habitantes reclaman una solución definitiva o acceder a la opción de mudarse a otro inmueble del IPAV.
La vecina Ivana Vanesa González pidió hacer público el malestar que comparte con su pequeña hija, dadas las falencias que exhibe su vivienda del Plan Federal, situada frente al pasaje María Lescour casi esquina Alvear hacia al sudoeste del radio urbano.
Como en otros casos similares y bastante cercanos al inmueble de referencia, es común atribuir a priori que las dificultades con importantes grietas, obedezcan a una falta de compactación del suelo original, donde antiguamente existían profundos zanjones que se formaron para el escurrimiento natural de los pluviales del alto sur.
Comentó que recibió la vivienda y la habita desde hace cuatro años. “Desde 2013 empezó a romperse. Estuve luchando por la casa, viajando a Santa Rosa, le hicieron arreglos como tres veces, pero vuelven a partirse las paredes”, testimonió la dueña.
Añadió que la última intervención ordenada por el ente provincial se hizo el año pasado, pero éste se abren grietas que le hacen temer por su seguridad y la de su hija que le acompaña, pronto a cumplir dos años de edad.
Remarcó que también está cediendo el piso de la casa. Es que en el área donde habita Ivana Vanesa González, en la época antigua existían profundos zanjones que naturalmente buscaban el desagüe de las lluvias hacia el oeste.

Vecinos.
González dijo que aunque desconoce la situación de algunos de sus vecinos, supone que algo similar a lo suyo puede estar ocurriendo. Durante la visita del cronista de LA ARENA, la mujer señaló las grietas en distintos sectores de su vivienda. Una de ellas se prolonga hacia la vecina situada al oeste, las cuales comparten la medianera.
“Me estoy fijando en mi casa, porque está hecha un desastre. Tengo la nena y tengo miedo que le pueda agarrar corriente”, afirmó con preocupación.
“No puedo abandonar. Necesito la casa”, relató.

Paciencia.
Recordó que durante las gestiones realizadas personalmente en Santa Rosa, en el Instituto Provincial Autárquico de Vivienda (IPAV), le aconsejaban reiteradamente que esperara. Pero permanentemente teme porque su casa llegue a desplomarse, hallándose ella y su criatura dentro de la vivienda.
El IPAV envió personal de inspección y realizó reparaciones, que más bien parecen parches o revoques, que apenas disimulan las fisuras y grietas, que se perciben desde en el interior como fuera de la casa. También realizaron una “llave” de protección, pero igualmente las paredes ceden, aplastando los marcos de las puertas y ventanas, difíciles de abrir o cerrar.
“Me dijeron que si en tres meses comienza partirse nuevamente, es porque estoy en medio de un zanjón. Les avisé pero nunca vivieron”, en la época reciente.
“Lucho por mi casa. Quiero una solución o que me la puedan cambiar”, exclamó la adjudicataria, dada la permanente degradación que le hace suponer un derrumbe.