Denunció que su padre y sus hermanos la violaban

UNA PIQUENSE NARRO SU HISTORIA MARCADA POR ABUSOS Y PROSTITUCION

Una joven relató las situaciones de abuso y de violencia que se vivían en el domicilio familiar. Contó que su anterior pareja la obligaba a prostituirse, en un tiempo en el que vivió en Toay. Además aseguró que sus hermanos la hostigan a raíz de haber denunciado a su padre.
GENERAL PICO – Una joven piquense denunció que fue abusada por su padre biológico de forma reiterada durante seis años, y que también fue obligada a prostituirse por su anterior pareja, con quien vivía en la zona de Toay. Su padre, luego de ser denunciado por la hija en la Justicia, se encuentra detenido.
La mujer de 21 años de edad brindó un crudo testimonio sobre su historia de vida, relató las situaciones de abuso a las que fue sometida dentro del seno familiar y el enfrentamiento que se generó con sus hermanas, luego que hace dos meses decidiera denunciar a su padre.
La joven, en diálogo con el sitio Enbocadetodoshd contó que esta semana fue atacada en la vía pública por una de sus hermanas, cuando ella caminaba junto a su pareja y a sus dos pequeños hijos. Sobre esto dijo que la agresión de su hermana, fue en represalia por haber denunciado por abuso sexual, al padre de ambas.
“Iba caminando por la 2 y la 27, camino a la Anses, me cruzo a mi hermana, primero me pegó mi cuñado con un fierro y después me atacó mi hermana. Cuando me caigo me empezó a pegar mi hermana. Ellos empezaron a agredirme, y mientas mi hermana me pegaba me decía que porqué lo había denunciado a mi papá y que cada vez que me viera en la calle me iba a golpear”, indicó.
“Yo empecé a ser abusada cuando tenía 5 años por mi papá, a los 12 él me violó. Después a los 12 él empezó a hacerlo como más seguido, hasta los 18. En el transcurso de los años no quería denunciar porque tenía miedo. Mi hermana no lo entiende, pero no fui solamente yo, porque tengo una hermana en Quemú Quemú que también fue violada por mi padre”, contó la joven. Agregó que su padre está detenido desde hace más de dos meses, a raíz de haberlo denunciado ante la Justicia local.
El 29 de septiembre pasado, el juez de control Diego Ambrogetti, en marco de una audiencia de la que participó la fiscal Ana Ruffini y el defensor Alejandro Caram, le formalizó la Investigación Fiscal Preparatoria al hombre, por la calificación provisoria de abuso sexual simple agravado por el vínculo y abuso sexual con acceso carnal agravado. Además le dictó la prisión preventiva por 90 días.

Violencia familiar.
La joven, hija de una familia numerosa, contó los padecimientos y las cruentas situaciones de abuso y violencia que se vivían en el interior del domicilio del barrio El Molino, el que compartían todos juntos.
“Tenía miedo y por lo general mi hermana sabía todo. Una vez estaba sentada al lado de una estufa donde vivía en la (calle) 6, y mi papá me estaba llamando por teléfono porque quería que me acostara con él y mi hermana estaba al lado mío y le conté. Y me dijo que me fuera acostar y no le dé bola. Entonces ella nunca me apoyó. Cuando yo denuncié a mi papá todos mis hermanos se me pusieron en contra”, dijo.
En el mismo sentido, agregó: “A mi mamá nunca le dije porque tenía miedo. Mi papá le pegaba mucho a ella. Mi madre no quería tener relaciones (sexuales), y mi padre las tenía igual y yo me tenía que parar al lado de la cama a mirarlos porque si no lo hacía mi papá me re cagaba a palos (sic). Si mi mamá decía algo mi papá le pegaba, le agarraba con lo que tenía. Mis hermanos nunca se metieron. Ellos todos saben, pero me dieron la espalda”.
La denunciante también contó que en una ocasión su padre pretendió violar a una amiga suya, que había quedado en la calle y que vivía en su casa.
“Había una chica que vivía con nosotros, porque era amiga mía de hacía un montón y había quedado en la calle. Y como una vez ella no quiso tener relaciones con mi papá, porque también era menor, le dijo que no quería y mi padre le dijo al otro día a mi hermana que la sacara de la casa”, explicó.

La obligaron a prostituirse
En otro tramo de su valiente y estremecedor relato, la mujer contó que por el ámbito en el que estaba inmersa no pudo completar la educación primaria y que en la adolescencia fue obligada a prostituirse por su anterior pareja, y luego, de regreso a General Pico, por una de sus hermanas.
“Me junté con el papá de mis dos nenas más grandes y fue para peor, pero lo hice porque quería salir de mi casa. Cuando me fui a Toay él empezó a mandarme a prostituirme con una señora, que trabajaba también en la calle. A los 13 empecé a trabajar de prostituta en Toay en la calle, los clientes eran tipos grandes. Mi ex pareja me acompañaba hasta la ruta, me miraba”, explicó.
“Me vine para acá porque ya me había cansado. El me pegaba, se drogaba y cuando llego acá, mi hermana me hace prostituirme porque la única plata que yo sacaba era para un atado de cigarros, nada más, no le podía comprar ropa a las nenas, no les podía dar un gusto. Hasta los 18 fui prostituta, que se fue mi papá, que me dejó en paz y lo pude conocer a él (en relación a su nueva pareja y padre de sus dos hijos)”, sostuvo.
Por último contó que también fue abusada por sus hermanos, que tiene “miedo de salir a la calle” ante posibles nuevos ataques y que decidió contar su historia de vida para que su familia deje de hostigarla. “Yo en este momento lo único que quiero es que me dejen en paz”, concluyó la joven.