El Concejo dio “asilo” al echado Sánchez

(General Pico) – La conformación del gabinete del intendente Juan José Rainone ha generado una puja interna dentro de la propia Línea Plural, donde los vernistas más puros resisten que la Intendencia de General Pico sea colonizada por otro espacio interno del PJ. El vernismo busca de todas formas conservar el bastión electoral desde el cual, Carlos Verna, construyó su carrera política.
Ayer, como se preveía, la semana se inició con sacudidas políticas. Muy temprano, hacia la 7, el secretario de Gobierno, Fernando Sánchez, decidió dejar su cargo. El funcionario elevó una nota al intendente donde explicitaba que la renuncia presentada por él la semana pasada tenía carácter de "indeclinable". Tras esa presentación, Sánchez se reunió con sus colaboradores para comunicarles la decisión que había adoptado. Luego recopiló sus pertenencias y se fue.
El ahora ex secretario de Gobierno había analizado durante el fin de semana la situación política, junto a un grupo de dirigentes piquenses que conforman lo más duro de la Línea Plural.
La comunicación política entre Rainone y Sánchez había caído en una hondonada desde el mismo momento que Rainone se hizo cargo del Ejecutivo municipal, tras la renuncia de Jorge Tebes como intendente.
El propio Sánchez se encargó ayer de mencionar que durante el mes de gestión de Rainone una de las características fueron las "indefiniciones" y hasta mencionó que los funcionarios del gabinete se enteraban de algunas decisiones a través de los medios.
Las nulas explicaciones de Rainone hacia Sánchez, sobre posturas adoptadas en materia de gestión comunal, terminaron por aislar al funcionario, que decidió marcharse antes que el intendente le aceptara la dimisión.
Pero la salida intempestiva de Sánchez del Ejecutivo comunal no fue gratuita. Casi al mismo tiempo en que Sánchez decidía no permanecer en su cargo, la presidenta del Concejo Deliberante, la ultravernista Graciela Brunengo, le pedía al secretario administrativo del legislativo local, Marcos Cabrino, que deje su puesto. Cabrino llevaba 24 años en ese cargo y su presencia siempre fue bien valorada por su propio partido como por los ediles de la oposición. Siempre se los consideró un "hombre de diálogo".
Buscan apoyo.
El alejamiento de Cabrino no es sólo un cambio en un cargo que es más político que administrativo. Su obligado apartamiento es la señal más clara que el vernismo piensa dar batalla desde el Concejo Deliberante al Ejecutivo municipal. O por lo menos, los ediles del PJ no alineados con Rainone podrían generarle más de un tropiezo al jefe comunal en algunos proyectos.
A las pocas horas de la renuncia de Cabrino, se mencionaba con insistencia que la concejala Brunengo pretende colocar como nuevo secretario administrativo al ex secretario de Gobierno, Fernando Sánchez. Ambos, son parte del núcleo de la Línea Plural y fieles seguidores del vernismo. Y ese sería el acuerdo que se habría forjado durante el fin de semana.
Pero el tembladeral político no finaliza con las renuncias de ayer. Una fuente legislativa aseguró que los concejales del PJ, que se identifican con los plurales, buscarían apoyo político con sus pares de Comunidad Organizada para determinados temas de importancia. Además, la salida obligada de Cabrino es una pérdida para el actual intendente.
En los años que Rainone presidió el Concejo Deliberante, Cabrino siempre ofició de secretario. Y fue un puente político con los bloques opositores en los temas que obligaron intensas negociaciones.
Rainone mantiene dentro del bloque del peronismo una fuerte ligazón con su viceintendente, José Osmar García, pero se desconoce si el bloque en su conjunto responderá a las necesidades del Ejecutivo.
No se descarta que en términos políticos el vernismo más puro se abroquele en el Concejo Deliberante y vaya por más. "Vienen por todo", agregó ayer la fuente legislativa. El "todo" podría significar dejar sin margen a la incipiente gestión de Rainone, que aún no definió nombres propios en su gabinete.

Aceptación de renuncias
Ayer, el intendente dio a conocer antes del mediodía un comunicado de prensa "institucional" en el cual señala que tras analizar las renuncias presentadas la semana anterior por el gabinete, "el profesor Rainone, aceptó las siguientes dimisiones: la del ex secretario de Servicios Públicos, Héctor Corredera y la del ex secretario de Gobierno, Cultura y Educación, Fernando Sánchez, ambas presentadas con carácter indeclinable".
El parte de prensa agrega: "En el área de Servicios Públicos se continuará trabajando con la estructura y los funcionarios que permanecen en sus cargos, de tal manera que se garantiza su funcionamiento actual. Del mismo modo se garantiza la tarea de la Secretaría de Gobierno, que quedará, provisoriamente, bajo la responsabilidad del secretario de Desarrollo Social, Daniel López. En las demás áreas de trabajo de la municipalidad continuarán desempeñándose todos los funcionarios que venían haciéndolo hasta la fecha".
El actual organigrama municipal contiene cinco secretarías. Sólo dos permanecen con sus funcionarios a pleno: Jorge Barisio en Desarrollo Urbano y Daniel López, en Desarrollo Social. La Secretaría de Hacienda permanece acéfala desde la renuncia de Rubén Parodi al igual que Servicios Públicos, que era ocupada por Héctor Corredera. A esos vacíos se suma ahora la Secretaría de Gobierno.