Hombre mató y fue absuelto

GENERAL PICO: EL TRIBUNAL CONSIDERO VALIDA LA LEGITIMA DEFENSA

Rodolfo Higinio Rodríguez (49) fue absuelto ayer por los cargos de “homicidio simple y lesiones leves agravadas por el uso de arma de fuego” y portación de arma luego de que el tribunal consideró que actuó en defensa propia y de su familia. El piquense fue juzgado por la muerte de su vecino Julio Omar Sotelo en diciembre del año pasado.
La situación de Rodríguez ya mostraba un cambio la semana pasada cuando la fiscalía, al momento de la acusación y el pedido de condena, consideró cuatro años de prisión por legítima defensa.
Ayer en horas del mediodía, y con la presencia de los familiares del imputado, se dio a conocer la sentencia emitida por el tribunal compuesto por los jueces de audiencia Marcelo Pagano, Carlos Pellegrino y Florentino Rubio.
El fallo absolvió a Rodríguez por los cargo de homicidio simple y portación de arma de fuego, y solo lo condenó a dos meses de prisión en suspenso por lesiones leves y daño simple. La sentencia fue aplaudida, al finalizar la audiencia, por la parentela del acusado.
Esta es la segunda vez, desde que rige el nuevo código, que un homicidio logra la absolución por legítima defensa. El anterior fue el de la joven Romina Ragonese en marzo del 2014.

Cuatro días.
Durante cuatro días, del 8 al 11 de agosto se desarrolló el debate con el testimonio de más de 30 personas. Las partes fueron representadas por la fiscal Ivana Hernández junto al fiscal Luciano Rebechi, y el abogado Armando Agüero.
En el debate se dieron a conocer los detalles sobre el conflicto ocurrido el 20 de diciembre del 2015 cuando la policía fue convocada a las 20.45 por disparos en inmediaciones de la calle 46 bis entre 29 y 31.
Cuando llegaron los agentes se encontraron con dos heridos de arma de fuego, Sotelo con un disparo en el pecho que falleció en el lugar, y Walter Fabián Fernández quien tenía una lesión leve en uno de sus hombros.
La policía encontró en pocos minutos una escopeta calibre 32 con caño recortado en la casa de Rodríguez. Y el hombre fue detenido.
En el juicio se fue develando un conflicto entre vecinos que tenía larga data. Los nietos de Sotelo, de apellido Fernández, y personas allegadas a su familia, identificados como los hermanos Cáceres, insultaban y generaban problemas al imputado. Incluso el día fatal la hija de Rodríguez fue amenazada con un cuchillo puesto en su abdomen y varios hombres ingresaron en su vivienda armados. Fue en ese contexto que Rodríguez esgrimió la escopeta recortada, “casi una reliquia”, y disparó.

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