Mateo movilizó a los piquenses

Nicolás Marquesoni, jefe coordinador provincial de Hemoterapia y jefe del Banco de Sangre del Hospital Gobernador Centeno, afirmó que la difusión del caso de Mateo Ojeda “sensibilizó mucho la población”, y en 20 días se tomaron muestras de sangre a unas 100 personas que se ofrecieron como donantes de médula.
La situación de Mateo se dio a conocer públicamente el 10 de abril en una conferencia de prensa. El pequeño de dos años vive en General Pico junto a sus papás, Agustina Moreira y Mauro Ojeda, y es víctima de una leucemia linfoblástica aguda tipo 3 con prescripción de trasplante.
Toda su familia se ofreció para donarle médula ósea pero ninguno fue 100 por ciento compatible. Entonces surgió la idea de acudir a la solidaridad de la comunidad pampeana, a pesar que hallar un donante es muy difícil y en casos anteriores sólo se logró con personas de otros países.
En la conferencia la abuela de Mateo, Mariana Vanarelli, contó que el 28 de diciembre del año pasado su nieto cumplió dos años y fue una jornada de juegos y celebración. Al día siguiente la mamá se dio cuenta de que el niño tenía inflamados los ganglios y lo llevó a la guardia del hospital. Mateo no estaba decaído ni se mostraba enfermo, y el diagnóstico que recibieron entonces fue que los ganglios estaban inflamados por pediculosis.
El 2 de enero los papás recurrieron a otra consulta médica y allí se le practicó un análisis de sangre. El niño tenía un importante incremento de glóbulos blancos y enseguida se descubrió que tenía leucemia.

Búsqueda.
A partir de entonces comenzó la búsqueda de donantes compatibles, que sumó familiares, amigos y ahora a todos aquellos que se quieran sumar al registro nacional. La campaña sigue vigente, en la última Feria de la Salud hubo un stand con la foto de Mateo, y la difusión continúa.
Una cantidad inusual de consultas se registraron en el Banco de Sangre del Hospital Gobernador Centeno, dijo ayer Marquesoni. El personal debió organizar su trabajo y pautar turnos en días posteriores para poder atender a todos los interesados.
El jefe del Banco de Sangre se mostró muy conforme y recordó que esto se originó por Mateo, pero la incorporación al registro nacional y mundial de donantes puede beneficiar a pacientes de cualquier país ya que la compatibilidad es algo difícil de encontrar y traspasa todas las fronteras.
Las muestras de sangre tomadas en General Pico son enviadas según las recomendaciones del Instituto Nacional Central Unico Coordinador de Ablación e Implante (Incucai), y con un sistema de refrigeración, hasta Buenos Aires de forma semanal y de acuerdo a la cantidad de extracciones realizadas.
Mateo sigue con su tratamiento inmunodepresor y se está preparando para poder recibir un trasplante. El pequeño es atendido en el Hospital Garrahan en Buenos Aires.