Museo Ambrosetti: asumió Mónica Berón la dirección

INVESTIGADORA DE AMPLIO Y RECONOCIDO TRABAJO EN LA PAMPA

(Macachín/Corresponsal) El museo tiene empatía con la arqueología pampeana. Berón es autora de numerosas investigaciones. Ofreció interactuar con el futuro museo de Macachín.
La arqueóloga Mónica Berón, de reconocidas tareas de investigación en La Pampa, asumió días atrás la dirección del Museo Etnográfico Ambrosetti situado en la ciudad de Buenos Aires. La profesional ha realizado innumerables trabajos en la búsqueda de datos referidos a comunidades prehispánicas en la región pampeana. En el contacto con LA ARENA festejó el proyecto del Museo de Macachín y se puso a disposición de las autoridades.
El Ambrosetti depende de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA. Es uno de los más importantes del país y tiene un área dedicado a la investigación, difusión y conservación del patrimonio histórico y antropológico. La entidad tiene una larga relación con nuestra provincia, iniciada en 1904 por el fundador Juan Bautista Ambrosetti, y la tarea de Berón en nuestra provincia le ha dado continuidad.
El museo hace un abordaje desde la perspectiva de los procesos sociales y el respeto por la pluralidad cultural. Posee vastas colecciones de arqueología, etnografía y antropología biológica. Aunque se ha interesado principalmente en las poblaciones aborígenes del actual territorio argentino.
El acervo arqueológico proviene en su mayoría del noroeste argentino y la Patagonia y en gran medida fue reunido por las investigaciones sistemáticas organizadas y financiadas por el propio museo desde su fundación. En la actualidad es la sede de varios grupos de investigación de la Facultad, del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas y de otras instituciones.
Ambrosetti es el autor del libro “Viaje a La Pampa Central” publicado en 1893, cuyo contenido es un viaje al novel territorio que sería nuestra provincia. Su periplo se inició en Buenos Aires y psó por Carhué, Salinas Grandes, Atreucó, General Acha, Quiñé Malal, Lihué Calel y Maracó, entre otros parajes.
Ambrosetti concluye la obra diciendo que en poco tiempo La Pampa Central cumplirá todos los requisitos para dejar de ser territorio nacional y convertirse en una próspera provincia. Estaba en lo cierto al asegurar lo primero, pero aún faltaría más de medio siglo para que se produjera la provincialización.

Investigadora.
Berón es una continuadora de las inquietudes de Ambrosetti para con La Pampa. Desde el comienzo de su carrera profesional su interés estuvo centrado en el estudio de las sociedades de cazadores-recolectores del occidente de la región pampeana, con especial énfasis en la subregión pampa seca, desde una perspectiva arqueológica. Dicha zona de investigación carecía casi totalmente de antecedentes previos de trabajo, por lo cual era necesario construir un corpus de datos básicos que permitiera comprender las estrategias desarrolladas por estas sociedades para vivir en un ambiente de semidesierto, considerado generalmente como adverso.
Una apretada síntesis de los aportes realizados por Berón demuestran su inestimable colaboración para la incorporación al conocimiento arqueológico regional de más de 120 sitios arqueológicos ubicados en el centro-sur de la Pampa, y en cuatro unidades geomorfológicas de investigación identificadas como área Casa de Piedra (junto a C. Gradin), área Curacó-Chadileuvú, área Lihué Calel, área Valle Argentino-pie de la meseta basáltica, entre otras actividades en el mismo sentido.

Museo de Macachín.
La asunción de Berón en el Ambrosetti tiene proyección en nuestra localidad. “¡Que buena noticia lo del museo!”, dijo, al tiempo de ponerse a disposición para interactuar en esa alternativa cultural. Tiempo atrás la arqueóloga colaboró activamente en la proyección de un museo en Puelches.
La oferta cultural de colaboración que planteó Berón no es casualidad. En los últimos años hizo trabajos de campo en la zona de Macachín y Guatraché. Berón y varios colaboradores abordaron investigaciones para tratar de establecer vínculos entre las comunidades aborígenes prehispánicas de la región. “El objetivo que perseguimos es saber más sobre el modo de vida de los cazadores recolectores de la zona y su forma de relacionarse con otros grupos del centro y sur pampeano”, dijo oportunamente a este diario.