“No cuento con material”, se quejó médico

GENERAL ACHA: PAMI CON RECETA ELECTRONICA DESDE NOVIEMBRE

El médico Gustavo Marcelo Pérez Carranza, que hace casi dos décadas atiende como médico de cabecera a una buena parte de la capita de pacientes asistidos por la obra social del PAMI, reclamó e hizo público que por la resolución 1304/16 y la disposición 04 SGPM 2016, se establece la receta electrónica a partir del próximo primero de noviembre.
Informó que luego de comunicarse con la central del PAMI en Buenos Aires, se le recomendó solicitar una excepción ante la delegación local del mismo Instituto.
Sin embargo, el médico -que atiende desde hace casi dos décadas a numerosos pacientes de la tercera edad por la modalidad de médico de cabecera- le señaló que “no cuento con material suficiente como para lograr realizar la receta electrónica, ni tampoco con los medios económicos necesarios como para poder adquirirlos”, poniendo como ejemplo la necesidad de útiles tales como una máquina impresora, cuyo costo promedio estima en unos 3 mil pesos, para el trabajo de registro de solicitud de los medicamentos para cada paciente en particular.

Funcionamiento.
Pérez Carranza continuó diciendo que ante la favorable hipótesis de que lograra contar con dicho material, se sumaría otra problemática, desde el punto de vista que debe disponer con un operario informático para el funcionamiento del equipo o un empleado, que el profesional inscribió como “secretaria”.
En tal caso, también mostró cifras estimativas de un costo salarial mínimo que rondaría según sus cálculos unos 4.400 pesos, que debería costear con el dinero que factura por las cápita de los pacientes, acumulando un monto de 4.600 pesos por mes. Aunque las cifras aparentan ser muy similares, el costo laboral se incrementa luego con los aportes patronales, con otros 1.800 pesos más.
Aparte el médico incorpora gastos fijos para el funcionamiento de su consultorio, tales como los servicios de gas natural, electricidad y teléfono, que sumarían otro gasto que rondaría los mil quinientos pesos mensuales, notándose allí un déficit económico de no menos de 3.000 pesos.

Trayectoria.
Gustavo Pérez Carranza aludió en su nota dirigida al responsable del PAMI local, Armando Gustavo Veralli, una referencia a su dedicación profesional hacia la tercera edad. “Soy el primero y soy el único médico privado del medio que el 1/7/2000 firmó convenio con PAMI y lo mantengo hasta la fecha, teniendo una gran mayoría de mis pacientes 17 años de atención ininterrumpida con una muy buena relación médico-paciente durante este período en mención, donde ha recibido todo tipo de agradecimientos por parte de los abuelos, que me han conmovido en lo más íntimo de mi persona”.
También se refirió a esos pacientes diciendo que les ofrece una atención personalizada y están identificados con su médico de cabecera que los atiende durante este prolongado tiempo. “Romper esa relación médico-paciente no sería lo más aconsejable para los abuelos en general, que están acostumbrados a que no sólo soy el médico de cabecera, sino el médico de la familia, el que con sólo un corto diálogo o ver la expresión de sus rostros, ya me encamino hacia la problemática que los acoge”.
En clara referencia al director de la agencia local del PAMI, Pérez Carranza manifestó: “De no entender usted lo antes mencionado como expresó sus ideas en mi consultorio, me da a entender que la idea de PAMI Central es que todos los abuelos o pacientes del PAMI sean atendidos por Salud Pública”, señaló entre otros conceptos de su escrito.

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