Presunto abusador, más comprometido

EN LOS TRIBUNALES DE GENERAL PICO FUE RECONOCIDO POR UNA DE SUS VICTIMAS

El hombre que está acusado de ser el autor material de dos abusos sexuales que investiga la Justicia piquense, fue sometido ayer a la mañana a dos medidas de pruebas que fueron pedidas por los dos fiscales que llevan adelante las distintas causas. Según trascendió, una de estas prácticas, comprometería aún más la situación procesal del presunto abusador.
El hombre que está detenido desde hace diez días, tras estar sospechado de haber violado a una mujer en una vivienda del barrio Pacífico, y de haber intentado abusar de otra mujer en el sector del barrio Frank Allan, fue trasladado ayer a la mañana desde la Alcaidía de la Unidad Regional II hacia los tribunales piquenses donde se lo sometió a una rueda de reconocimiento y además se le realizó una extracción de sangre.
Según informaron las fuentes consultadas, el presunto abusador fue sometido a una rueda de reconocimiento, medida que había solicitado la semana anterior el fiscal Damián Campos, en el marco de la causa en la cual se lo acusa de haber intentado abusar durante el mes de enero, de una mujer que la sorprendió en la vía pública, y la que llevó hasta las inmediaciones del predio de un establecimiento educativo del medio.
Según informaron las fuentes consultadas, la víctima de este hecho, al momento de identificar a su atacante, habría reconocido al detenido, como el hombre que intentó violarla y que le robó sus pertenencias personales.
Además, en el marco de la causa que lleva adelante la fiscala Ana Laura Ruffini, y que se le sigue por haber ingresado a un domicilio del barrio Pacífico y de haber violado a su moradora, una mujer de 35 años, se le practicó una extracción de sangre. La práctica se llevó a cabo en la sala 2 de los tribunales piquenses, y estuvo a cargo del médico forense Rubén Bocchio.
De la audiencia participó el juez de control Diego Ambrogetti, el abogado defensor Oscar Ortiz Zamora y la fiscala Ruffini, quien había pedido que se realizara un cotejo de las muestras de ADN entre los restos que fueron hallados en el lugar donde se consumó el abuso y la sangre del imputado. Además, en este causa días atrás se lo sometió a un rueda de reconocimiento de voz, que consistió en darle a leer un texto a diferentes personas, entre ellas al imputado, para que en una habitación contigua la presunta víctima escuchara las voces.

Mujeres abusadas.
El presunto abusador fue detenido el 5 de junio mientras trabajaba en una obra en construcción, al estar sospechado de haber ingresado a una vivienda del barrio Pacífico durante la madrugada del domingo 31 de mayo, en el momento en el que su moradora dormía. Cuando la mujer (35) se despertó, se encontró con el intruso en su habitación, quien la sometió sexualmente, y luego se dio a la fuga tras llevarse algunas pertenencias de la víctima. El mismo día de su detención, en el sector del barrio El Molino, se generaron serios incidentes protagonizados por vecinos del lugar, que pretendieron arremeter contra la vivienda de los familiares del acusado, y que fueron reprimidos por la policía.
Los incidentes se prolongaron durante varias horas, y los principales agitadores fueron detenidos y quedaron a disposición de la Justicia, aunque luego recuperaron la libertad.
Al día siguiente de concretada la detención del presunto abusador, se le formalizó la investigación en los tribunales piquenses por ese hecho, y el miércoles 10 de junio, se le inició otra causa, en la cual se le imputan los cargos de “robo simple, privación ilegítima de la libertad agravada por amenazas y abuso sexual con acceso carnal en grado de tentativa”, en concurso real, en relación a un hecho que ocurrió durante el mes enero de este año.
Al hombre se lo acusa de haber abordado a una mujer en la vía pública, durante las primeras horas de la mañana, y de haberla obligado a que la acompañara hasta el predio de un establecimiento educativo ubicado, donde habría intentado someterla sexualmente. La mujer se resistió, y el hombre se dio a la fuga tras robarle las pertenencias personales.