Reciclan, hacen hamacas y las donan

UN PROYECTO ESCOLAR QUE BENEFICIA A LA COMUNIDAD

(General Pico) – Las hamacas surgieron como un proyecto educativo que incorpora reciclado, diseño, arte, trabajo y además la posibilidad de los adolescentes de 13 y 14 años de ser solidarios. La propuesta se presentó en la etapa zonal de la Feria de Ciencias.
Las docentes Carmen Suárez de Educación Tecnológica, Alicia Nadal de Educación Artística y Emilia García, de Acompañamiento a las Trayectorias Escolares explicaron sobre el proyecto que desarrollaron con alumnos de segundo año del Colegio Educadores Pampeanos.
Súarez indicó que la base del proyecto es reutilizar la madera de los palets, que en este caso estaban en el patio del colegio porque habían sido usados para una intervención artística. Con esos materiales se planteó la posibilidad de reciclarlos y crear algo nuevo. “Salió la idea y empezamos a producir, pero dijimos ¿hamacas para qué?, porque en el nivel secundario no iban a ser tan útiles. Entonces surgió la idea de donarlas”, explicó.
Así se logró comenzar con la idea, poner a trabajar las herramientas y hacer las hamacas para los niveles primario e inicial. El proyecto interno de educación tecnológica conquistó a los alumnos y de a poco logró la colaboración de otras docentes, además de tener el apoyo de la dirección.
Poco después surgió la posibilidad de participar en la Feria de Ciencias, fue el primer desafío con un mes y medio de esfuerzo para poder cumplir con los tiempos.
Los destinatarios de las hamacas aún no están definidos. Están las escuelas y el jardín del barrio para poder beneficiarlos y además los alumnos tienen un profundo sentido de pertenencias a esas instituciones porque viven en la zona. Pero Suárez indicó que disponen de muchos palets y no pensaban en restringirse solo al barrio, incluso en la feria escuelas de localidades cercanas les pidieron hamacas.

Interdisciplinario.
El diseño es sencillo, las hamacas tienen un asiento cuadrado que se pinta de colores, afirmado con tornillos y con gruesas sogas en sus cuatro esquinas para que el columpio se pueda colocar en un árbol, una viga o una estructura de caños.
García explicó que con algo simple se logró incorporar valores solidarios y al mismo tiempo tener un trabajo interdisciplinario. Se unió la teoría con la elaboración manual y sumaron el aporte desde lo artístico.
Suárez destacó que también pudieron enfocarse en los oficios, porque uno de los alumnos tiene a su papá que es carpintero y a través de esa realidad se revalorizaron este tipo de trabajos.
“Ellos pueden volcar el arte en algo práctico, y lo disfrutan”, aseguró Nadal. La docente indicó que en al aula se hizo el lijado, para la preparación de la madera, se eligió un diseño acorde a las edades de los destinatarios infantiles y la respuesta de los alumnos fue más allá de lo esperado en la currícula de la materia.
Suárez comentó que el nuevo desafío será hacer una hamaca para personas con problemas motrices, los alumnos ya hicieron el diseño, se hará un modelo a escala y a “prueba y error” irán haciendo las adaptaciones necesarias para que sea funcional y segura.