Se esperan definiciones políticas en General Pico

El intendente piquense Juan José Rainone podría dar a conocer en las próximas horas los nombres de los nuevos integrantes de su gabinete, tras el pedido de renuncia solicitado el viernes por él a todos los colaboradores y que formaron parte de la gestión del renunciante, Jorge Tebes.
Rainone había expresado en los días previos la necesidad de reestructurar el gabinete y dotarlo de otra impronta política, a un mes se haber asumido el Ejecutivo municipal. Además, había expresado que antes los cambios políticos nadie se debía sentir “incómodo” por dejar su puesto.
Pero esta interpretación de Rainone ha chocado con las pretensiones y aspiraciones de algunos de los integrantes del gabinete. Puntualmente, el conflicto está focalizado con el secretario de Gobierno, Fernando Sánchez, que no esconde el enojo con el jefe comunal y las medidas adoptadas en las últimas semanas.
Sánchez es un cuadro político del vernismo y ocupa la estratégica secretaría de Gobierno desde el 2007, cuando Jorge Tebes asumió su primer mandato como intendente de General Pico.
Cuando Tebes anunció que buscaría la reelección, el nombre de Sánchez sonó con fuerza como posible candidato a viceintendente. Esa opción era una aspiración del grupo político local que rodea a Sánchez. Pero Tebes prefirió repetir la fórmula que cuatro años antes le había dado el triunfo y ubicó a Rainone como su vice.
A pesar de quedar relegado, Sánchez fue confirmado en su puesto y amplió su poder político: su secretaría fue dotada de más áreas y puso en marcha la iniciativa de la Guarda Civil, que Rainone se encargó de desactivar apenas asumió.

Cambios.
Hacia el fin de semana anterior, Rainone decidió apurar los cambios. Y solicitó al gabinete que dejen sus renuncias para ser analizadas. De los cuatro integrantes, el secretario de Servicios Públicos, Héctor Corredera, decidió que su dimisión era indeclinable y se iba del gobierno. Un comportamiento similar había tenido el titular de Economía y Hacienda, Rubén Parodi, que apenas conoció la decisión de Tebes de resignar su cargo él hizo lo mismo.
En aquel momento, Rainone decidió que el puesto de Parodi quedara vacante y otorgó la responsabilidad del manejo de las cuentas públicas, a los funcionarios que eran parte del equipo de Parodi.
Similar situación se daría ahora con la salida de Corredera. Y la secretaría quedaría en manos de las segundas líneas. Servicios Públicos había alcanzado un mayor rango en el esquema municipal cuando Jorge Tebes asumió el segundo mandato y decidió reformar el organigrama de la comuna piquense.

Resueltas.
Con dos de las cinco secretarías ya resueltas, habrá que ver qué decisión adopta Rainone con la secretaría de Gobierno, que ocupa el mencionado Sánchez, Desarrollo Urbano, en manos de Jorge Barisio y Desarrollo Social, que era comandada por Daniel López.
Una de las conjeturas que se manejaba en las últimas horas está vinculada a la idea de Rainone de rodearse de colaboradores de confianza personal y con cierta empatía con el gobierno nacional. O por los menos mantener un gabinete que no sea “anti K”.
Una de las certezas políticas que hay en la nueva gestión, es la decisión de Rainone de dar a su vice, José Osmar García, mayor injerencia en las decisiones del Ejecutivo Municipal. La otra certidumbre está dada en que Rainone ha trasladado el centro de definiciones de gestión por fuera de los integrantes del gabinete que acompañaron a Tebes.