Un acentuado reclamo en Padre Buodo

CARAVANA EN DEFENSA DEL ACUIFERO DEL VALLE ARGENTINO EN GENERAL ACHA

Alrededor de un centenar de vehículos, en la mayoría ocupados con tres o más personas cada uno, cumplieron ayer con la caravana automovilística desde General Acha hasta el paraje Padre Buodo, en defensa del acuífero del Valle Argentino, recurso hídrico subterráneo que entre otras poblaciones y lugares consiste en el principal abastecimiento para esta ciudad y una amplia región desde Chacharramendi hasta el oeste de la provincia de Buenos Aires.
La marcha se inició desde el acceso principal, junto al monumento de la virgen del Agro poco después de las seis de la tarde en dirección al cardinal este, para transitar a velocidad moderada y con luces de precaución hasta un sector de estacionamiento a la par del puesto policial del cruce de las rutas nacionales 35 y 152.
En forma ágil, los autoconvocados -artífices de esta iniciativa- ilustraron a los presentes acerca de los principales propósitos de la manifestación que -acentuaron- se realizó en forma prolija y sin ocasionar inconvenientes ni molestias a los demás vehículos que transitaban por la misma ruta.
Además elogiaron la característica pacifica, sin invocaciones que puedan resultar molestas para otros, ni quema de gomas, aunque sobresalieron algunas pancartas con leyendas propias del reclamo, que radica principalmente en el pedido de respuestas e información acerca de los estudios que se realizan sobre y dentro del acuífero, con propósitos de explotarlo como fuente de provisión para la capital pampeana.

“50 pozos”.
Entre los oradores, Julio Solimano abrió la exposición diciendo que uno de los principales propósitos es “visualizar el problema con los 50 pozos que ordenó (el gobernador Carlos) Verna acá, en Buodo”. Renegó porque “hasta ahora no se nos brindó ninguna información, a pesar que la pedimos y se rompió la relación con la Mesa del Acuífero”.
Siguió reclamando “información y que se cumplan las leyes paso a paso”, y que General Acha cuente con asistencia de un profesional para controlar el caudal de extracción, sin poner en riesgo el agotamiento del recurso,
Elvira Holzman, también integrante del grupo de autoconvocados, terminó ironizando “un mosquito no puede detener una locomotora, pero lo puede llenar de ronchas al maquinista”, insistiendo en la necesidad de hallar respuestas de las autoridades provinciales, que se ausentaron sin aviso de la Mesa local, que volverá a reunirse el próximo viernes.

“Abandonado”.
Desde el llano, otra mujer hizo notar que la representación oficial en la movilización de ayer solamente contó con la presencia de la diputada Adriana Leher y el juez de Paz de General Acha, Néstor Linaza. Así rechazó la ausencia de los concejales locales y la intendenta. “Somos un pueblo abandonado”, dijo deletreando esta última palabra.
La legisladora del bloque Propuesta Federal repasó algunas de sus acciones, como un pedido de auditoria sobre el Acueducto del Río Colorado. “No fui escuchada, tenemos minoría en la Cámara, solamente haciendo lío es lo único que a veces nos ayuda”, aseguró.
Analía Albando pidió reforzar la convocatoria para estas movilizaciones. “Seguramente va a ser larga, pero necesitamos de todos”, dijo y subrayó que el gobierno “no tiene la propiedad, sino la tutela” del recuso subterráneo.
El objetivo actual, sería la extracción de agua del acuífero para inyectarla a la red del acueducto del río Colorado en forma ocasional por interrupción en casos de inconvenientes técnicos, para mantener la provisión para el consumo de Santa Rosa.