“Un pueblo educado está en mejores condiciones de elegir”

FESTEJOS, ALEGRIAS Y LAGRIMAS EN CENTENARIO DE LA ESCUELA 104

La ministra Garello recordó su paso como maestra de la institución en la década del 70 e instó a los docentes “a seguir trabajando con vocación”. La directora Alejandra Amione manifestó que los alumnos “son el horizonte que nos orienta y que no podemos perder de vista”.
La Escuela 104 “Roberto Fredio Frediani” de Winifreda cumplió el viernes un siglo de labor educativa pública y lo celebró el sábado con un acto en el que no faltaron las emociones, los reencuentros y las lágrimas.
Docentes en actividad, maestras jubiladas, alumnos, ex alumnos, personal no docente, familias del pueblo y de otras localidades, colmaron la galería y el salón de usos múltiples donde se llevaron a cabo los festejos del Centenario, declarados de interés legislativo por la Cámara de Diputados de la provincia y de interés municipal y comunitario por el Concejo Deliberante local.
En primera fila estuvieron la ministra de Educación, María Cristina Garello; la directora de la escuela centenaria, Alejandra Amione; la directora general de Educación Primaria, María Magdalena Godoy; la directora de Educación Privada, Estela Cometto; la coordinadora de área, Amelia Martín; la intendenta Adriana García, La jueza de Paz, Adriana Genovesio; el subcomisario, Juan Bustos Paulino; la directora del hospital, Florencia Carnicero; concejales y demás autoridades.
La más “mimada” de la fiesta fue la ex directora Nuri Isa, quien se puso su guardapolvo blanco, ese que aún conserva desde su último día de trabajo, y junto a varias niñas vestidas de hadas participó de la coreografía que dio inicio a la ceremonia.

“Conquistamos leyes”.
Tras la lectura de salutaciones y el descubrimiento de placas llegaron los discursos. “En estos 100 años soñamos con una mejor educación para nuestro país. Sostener la verdadera función de la escuela debe permitirnos que todos estén adentro aprendiendo, respetando la diversidad. Nuestros alumnos son los destinatarios, le dan sentido y recrean nuestro esfuerzo cotidiano, son el horizonte que nos orienta y que no podemos perder de vista”, expresó la directora Amione.
“Hemos conquistado leyes nacionales y provinciales y han pasado a la currícula temas como Memoria, educación sexual, educación vial, derechos vulnerables, maltrato infantil, medioambiente, convivencia escolar, entre otras que hacen a la integridad de nuestros niños, pero sólo son efectivas si las ponemos en práctica juntos: escuela, familias y comunidad. Conscientes de las obligaciones de cada uno, convencidas de que la educación es para todos, no descuidemos lo logrado y eduquemos para la igualdad”, continuó.
Recordó el inició de su carrera docente en la Escuela rural 101 “Las Piedritas”, ubicada en pleno monte pampeano, cuando cumplía 75 años de existencia. Allí dio clases durante 10 años. “Creo despedirme de mi tarea educativa con estos 100 años, estoy feliz”, exclamó. Finalizó diciendo “un pueblo educado está en mejores condiciones de elegir para sí mismo el camino más justo y digno”.
La intendenta García le contó al público que cursó sus estudios primarios en la Escuela rural 405, estaba a 50 kilómetros del pueblo, en la zona de El Pincén. A la institución local fueron sus hermanos e hijos.
“Hoy la escuela cumple 100 años, es una fecha que nos dice que ya tenemos una larga historia, que seguimos construyendo presente y con el desafío enorme de preparar a nuestros chicos para los tiempos que vienen cargados de nuevas tecnologías que han modificado nuestra forma de vida, de aprender, de comunicarnos y en definitiva de construirnos como individuos”, manifestó.

“La solidaridad continúa”.
La ministra Garello ejerció la docencia por primera vez en Winifreda. “Elegí esta escuela para trabajar hace más de 40 años. Me acuerdo del primer día cuando que llegué, allá por el ’74, con mis dos compañeras (Gladys y Negrita). Veníamos de Santa Rosa, nos bajábamos del colectivo y salíamos corriendo para llegar a horario, porque debíamos estar diez minutos antes de que tocara el timbre y a veces el colectivo se atrasaba pero contábamos con la solidaridad de todas las colegas, que cuidaban de nuestros niños hasta que llegáramos”, recordó emocionada.
“Esa solidaridad continúa en esta escuela. El año pasado hemos tenido un hecho solidario impresionante cuando el colegio secundario necesitó refugio (su edificio quedó en desuso) y la escuela 104 recibió a los alumnos del nivel medio, eso es trabajar en comunidad”, resaltó.
“Cuando una institución llega a 100 años es porque está afirmada sobre bases sólidas, que son el resultado de un proyecto educativo, de un ideario colectivo que trasciende los tiempos y las generaciones y que hace que las entidades se fortalezcan más allá de las transformaciones”, siguió.
“El trabajo docente es complejo, requiere de mucho empeño y fundamentalmente de mucha vocación. Esos aspectos se dan en esta escuela donde siempre han trabajado en forma mancomunada su cuerpo docente, comunidad, intendencia y esto es un ejemplo. Por eso, quiero agradecerles todo lo que hacen por los niños de nuestra provincia y las insto a seguir trabajando con vocación”, finalizó.