Una entidad al servicio de la comunidad

BOMBEROS VOLUNTARIOS DE LONQUIMAY SUMO ESTE AÑO UN AUTOBOMBA

La entidad que actualmente cuenta con 17 voluntarios, tiene dos autobombas, otros vehículos y un gran equipamiento.
Una de las entidades modelos de las últimas dos décadas en la zona es, sin dudas, la Asociación Bomberos Voluntarios de Lonquimay. La constancia, solidaridad y profesionalismo ante cada hecho en el que intervienen, así lo demuestran. Este año sumó un autobomba, contando con un gran equipamiento para cubrir una extensa zona.
Dicha asociación fue constituida el 22 de abril de 1994 obteniendo su personería jurídica el 4 de octubre de ese año. La entidad lonquimayense, al igual que las otras 35 existentes en la provincia, está afiliada a la Federación de Asociaciones de Cuerpos de Bomberos Voluntarios de la provincia cuya sede se encuentra en Santa Rosa.
El jefe del cuerpo activo es el oficial auxiliar Lisandro Hernán Silva, y el subjefe es el sargento Fausto Javier Altube. Además cuenta con aproximadamente 17 bomberos entre activos, reserva y cadetes.
En tanto el presidente de la asociación es Iván Rolando Herrán, el tesorero es Germán Lucas Tapia y el secretario es Luis Alberto Blanco.

Nueva unidad.
Este año la asociación incorporó un autobomba, Mercedes Benz 1124, con caja automática, totalmente equipado con extinguidores, tijeras, grupo electrógeno, escalera hidráulica, picos, palas, sogas, arneses, y otros elementos. Fue adquirido en un cifra cercana a los 34 mil euros -más alrededor de 100 mil pesos de gastos de aduana- a la firma Ziegler en Holanda y embarcado hacia nuestro país en el puerto de Hamburgo, Alemania.
Además cuenta con otro autobomba Mercedes Benz 1019, una camioneta Renault Master equipada como unidad de rescate, una pick up Ford Ranger con equipo forestal y una Renault Duster que es usada tanto por la asociación para asistir a las periódicas reuniones en distintos puntos de la provincia o trámites en Santa Rosa como por los integrantes del cuerpo activo para asistir a los diferentes cursos que dicta la Escuela de Capacitación de la Federación Pampeana de Bomberos Voluntarios.
La asociación lonquimayense recibe, al igual que el resto de las entidades pampeanas, un subsidio anual de Nación y un subsidio provincial. Con ese importante aporte, más fondos que genere por eventos, donaciones o cuota social debe afrontar los gastos de equipamiento que requiera el cuerpo activo y todos los gastos que genera el normal funcionamiento de un cuartel: combustible, luz, gas, teléfono, repuestos y reparación de móviles, mejoras edilicias, honorarios profesionales para elaboración del balance anual, librería, insumos de computación, correo, fletes, y otros.
En el año 2013 en las instalaciones del cuartel se inauguraron los baños y vestuarios para damas y caballeros; además se llevó a cabo la instalación del gas natural y el cerramiento de un tinglado que permitió incorporar al cuartel 80 metros cuadrados cubiertos y una cortina metálica eléctrica.

Amplia cobertura.
La zona de acción en siniestros -ya sean de tránsito o incendios- de este cuerpo activo es amplio y no está debidamente delimitado. Se debe hacer presente ante cualquier eventualidad en la ruta nacional 5, entre el kilómetro 535 (10 kilómetros al este de Lonquimay) y el kilómetro 585 (40 kilómetros al oeste) debido a que La Gloria, Uriburu y Anguil no cuentan con cuerpos activos de bomberos. En esta última localidad se está conformando un cuerpo bomberil.
Al radio mencionado se suma también la cobertura que brinda alrededor de 20 kilómetros de la ruta provincial 1, al sur de la localidad, donde se producen con frecuencia accidentes e incendios de pastizales. (Lonquimay / C. Catriló)

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