Una madre lucha por ley nacional

SU HIJO MURIO EN EL VIENTRE UNA SEMANA ANTES DE NACER Y PARA LA JUSTICIA ES UN N.N.

(Santa Isabel) – Desde el oeste pampeano, una joven madre lucha por una ley nacional de identidad de los bebés fallecidos en el vientre materno. Su hijo murió una semana antes de nacer y luego todo fue una pesadilla. Nadia Ocejo tiene 28 años, es oriunda de Bahía Blanca y trabaja como docente en Santa Isabel. En agosto, su hijo que estaba en el vientre falleció a una semana de nacer por cuádruple vuelta de cordón, un caso en 10 mil.
La mujer había viajado el 28 de julio a esperar el parto en una clínica de Santa Rosa y estar más cerca del médico. Hizo reposo y todos los controles indicados. El 5 de agosto, el médico le comunicó que a partir del 19 de ese mes, Julián ya estaría en condiciones de nacer. Pero por un instinto materno, el 14 de agosto Nadia sintió que su bebé no se movía. Le hicieron una ecografía y el resultado fue el peor: “A las 22 aproximadamente, me comunicaron que mi hijo había fallecido”.
Desde ese momento la vida de Nadia Ocejo cambiaría para siempre. Debía afrontar la muerte de su hijo y a un sistema que la condenaría a cada segundo. “Cuando me dicen que mi hijo había dejado de latir en mi vientre tras permanecer nueve meses con vida, el sistema de salud entendió que la cesárea para sacarlo no era urgente, y que recién al día siguiente me la podían hacer. Pasé toda la noche con mi bebé muerto en mi panza”, expresó Nadia en diálogo con LA ARENA.

Desprotegida.
“Al día siguiente -contó la mujer- comencé a sentirme la mujer más desprotegida del país. Mi hijo al morir en el vientre es considerado para la ley un N.N., a pesar que como padres sabíamos que se iba a llamar Julián Domínguez”.
“Mi marido y mi familia comenzó un largo peregrinar para que Julián, ya sin vida, pudiese recibir un velatorio y sepultura. Es muy duro, pero si no lo pedís y no hacés hasta lo imposible para defenderlo, es N.N. y no existe. Si no lo pedíamos se lo quedaba el centro de salud (cualquiera sea), y después te lo tiran”, expresó.
Nadia siente que Julián vive en ella cuando trata de contar su historia para que se conozca el desamparo legal que existe ante la pérdida de un hijo antes del parto. “Quiero que todos sepamos que ante estos casos, hay una segunda muerte y que la podemos evitar si logramos una ley nacional por la identidad de los bebés fallecidos en el vientre materno”, indicó.
“Los cuatro meses de licencia por maternidad me corresponderían si mi bebé nacía vivo. Pero como murió en mi vientre, no los tuve. Ni siquiera me correspondían cinco días de licencia por su fallecimiento. Son muchas cosas las que tenemos que cambiar”, sostuvo.
El artículo 74 del Código Civil indica si muriesen antes de estar completamente separados del seno materno, serán considerados como si no hubieren existido. “No sólo enfrentarnos con esa cruel realidad la pérdida de un hijo, sino que también para las leyes, artículos…, nunca tuve un hijo y tendría que programarme como el día antes de haberme hecho el test de embarazo que dio positivo, como si fuera una máquina, y no una madre. Que alguien me explique cómo se hace porque realmente no puedo; o será porque no soy una máquina, sino una persona cargada de sentimientos y emociones, como todo ser humano”, sostuvo.

Redes.
Nadia Ocejo creó en la red social Facebook el grupo “Julián, conmigo siempre”. Además está en contacto con la ONG “Era en Abril”, que tiene sede en Argentina y en distintos países de Latinoamérica y lucha por una ley nacional por la identidad de los bebés fallecidos en el vientre materno.
“Me planté y me pude traer a Julián a Santa Isabel, donde pude darle sepultura. Pero no todos pueden acceder a esto. Para la ley la tumba de mi hijo es N.N., tal cual sostiene el certificado de defunción. Pero para mí, mi esposo y nuestro hijo, el que está en esa tumba es Julián Domínguez, quien vivió y latió nueve meses en mi vientre”, afirmó la mujer.

Sin cobertura.
Ante el vacío legal existente, el aparato burocrático de la obra social, la administración pública y las leyes, sobre todo las laborales, ignoran y no están a la altura de un caso similar. Puntualmente, la obra social Sempre no cubre el posparto, ni controles posteriores a pesar de la cesárea. Para obtener la chequera donde se encuentran las órdenes de control de la madre, se debe presentar el certificado de nacimiento; las mismas se encuentran junto a los controles de los primeros meses del bebé.
El bebé, por haber fallecido en el vientre materno, apenas unos días antes de nacer, es considerado N.N. No tiene derecho al nombre elegido por sus padres, negándosele el derecho a la identidad. El vacío para esos padres que deben repensar, reprogramar y reorganizar sus vidas como si en nueve meses nada hubiera sucedido. Si para un nacimiento “normal” corresponde cuatro meses de posparto, para el cuidado del bebé y recuperación de la madre; en este caso, no corresponden días de licencia por maternidad (a pesar de la cesárea). En estos casos, la cesárea es considerada una operación.