Victorica: hospital sumó equipamiento

APARATOS FUERON COMPRADOS CON RECURSOS DEL PROGRAMA SUMAR Y PROVINCIALES

El hospital de Victorica “Luisa Pedemonte de Pistarini” incorporó un tonómetro para el sector de oftalmología y un cardiotocógrafo para la atención de las embarazadas. El nuevo equipamiento fue comprado con recursos provinciales y nacionales y su puesta en marcha reducirá el traslado de pacientes a Santa Rosa.
El director del centro asistencial de la localidad oesteña, Darío Zunini, indicó que el tonómetro demandó una inversión de 33 mil pesos y fue adquirido con la partida que envía el gobierno pampeano para gastos de funcionamiento.
El nuevo aparato le permitirá al oftalmólogo medir la presión intraocular a sus pacientes. Este profesional es de la capital pampeana y una vez por mes brinda sus servicios en el centro médico victoriquense. “Es una especialidad más que sumamos con el aval del Ministerio de Salud. Tiene muchísimas consultas y todavía la demanda es alta, pero al menos atendemos los casos más problemáticos y evitamos muchas derivaciones. Estamos en conversaciones para ver si puede acercarse todas las semanas”, contó Zunini.

Para embarazadas.
El cardiotocógrafo es un aparato que registra los latidos del bebé y las contracciones del útero, reflejándolas en una pantalla e imprimiéndolas en un papel termosensible.
“A las embarazadas de alto riesgo o con un trabajo de parto dificultoso obligadamente las teníamos que derivar a Santa Rosa para que se hagan sus controles básicos de cardiología fetal. Ahora, con este aparato, evitamos los traslados y directamente podemos atenderlas acá, para que tengan un parto seguro”, indicó el médico.
En el hospital se realizan entre 120 y 140 partos por año y dan a luz mujeres locales y derivadas de otras localidades pampeanas, como Santa Isabel, Luan Toro, Carro Quemado, Algarrobo del Aguila, y también del sur de la provincia de San Luis.
“El aparato se complementa con el ecógrafo, el quirófano habilitado para partos y la obstétrica. Está garantizada la atención primaria a las embarazadas”, afirmó Zanini. Su costo fue de 35 mil pesos y fue comprado con recursos del programa nacional Sumar, vigente hace varios años.
“Lo consideramos muy provechoso desde el punto de vista sanitario y económico. Llevamos una estadística y control de los pacientes como nunca antes se hacía y eso le deja una remuneración extra al hospital”, especificó.
“Por brindar atención a la población, la mayoría sin obra social o una prepaga, recibimos fondos para adquirir equipamiento o destinarlos a capacitación del personal. Los recursos se derivan desde Nación al Ministerio de Salud, nos abren una caja de ahorro a todas las instituciones hospitalarias y podemos disponer de ellos previa autorización. Luego, nos hacen controles y auditorias”, finalizó Zunini.

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