Violenta Navidad

Tres personas con heridas de bala fue el saldo de una balacera ocurrida en Zona Norte y protagonizada primeramente entre dos bandas y luego por las dos contra la policía.
El hecho comenzó a las 3.45 de la madrugada de ayer en la calle Piedras al 1800, cuando dos grupos de delincuentes quisieron resolver una disputa a los tiros. En una de las bandas, cada una integrada por más de 10 personas, se encontraban el “Diablo” Bustos y Maximiliano Luquin, “conocidos personajes del ambiente delictivo” como dijeron fuentes policiales. Luquin disparaba una pistola 9 milímetros marca Bersa, con la cual hirió a dos hermanos de apellido Torres pertenecientes al bando contrario. Luquin, de 20 años, atinó un disparo a uno de los hermanos en el abdomen y al otro en una pierna.
Tras unos minutos de tiroteo, una patrulla policial de la Seccional Segunda se hizo presente en el lugar, pero tuvo que replegar porque fue recibida a los tiros por las dos bandas, quienes aparentemente olvidaron su disputa y unieron fuerzas para batirse contra los uniformados. Estos, sin embargo, volvieron al encuentro con varios refuerzos, y pudieron reducir a dos de los maleantes.
Viendo que sería imposible batir a los agentes de la ley, muchos de los malvivientes huyeron, pero Luquin y Bustos se quedaron disparando a los oficiales. “Increíblemente exaltado”, como dijeron fuentes policiales, Luquin efectuó con su 9 milímetros, que era robada, varios disparos contra los policías, pero no pudo acertar a ninguno. En tanto, estos dispararon contra el caco, hiriéndolo con un tiro en el estómago, a la altura del esternón. Al ver a su compañero caído, Bustos huyó.

Concluyó.
Los oficiales lograron capturar ilesos a los otros dos malvivientes involucrados en el tiroteo, y al cierre de esta edición se encontraban detenidos en la Seccional Segunda.
Una vez controlada la situación, los oficiales llamaron a tres ambulancias, las cuales recogieron y llevaron al Lucio Molas a los Torres y a Luquin. Allí, fueron intervenidos quirúrgicamente y estarían fuera de peligro, aunque los cirujanos no pudieron sacar la bala del estómago de uno de los Torres. En tanto “El Diablo” Bustos está siendo intensamente buscado por la policía en toda la provincia.

Escopetazo.
Por otra parte, en la intersección de Circunvalación y Tucuman, un hombre de 66 años de apellido Del Río disparó con una escopeta calibre 16 doble caño a un joven. El hecho ocurrió a las 23.50, pero había comenzado una media horas antes, cuando el joven que fue posteriormente herido y sus amigos habían golpeado al hijo de Del Río.
Aparentemente, alrededor de las 23 horas, el hijo de Del Río, un joven de unos 20 años, se cruzó con ese muchacho, con el cual mantienen una disputa desde hace varios meses, en una calle cercana a su domicilio. El individuo fue acompañado con su grupo de amigos al encuentro con Del Río hijo, y tras medir unas palabras le propinaron una paliza.
Cuando volvió a su casa, Del Río, presentando moretones y magulladuras se lo comunicó a su padre, quien fue en busca de la escopeta y salió al mando de su camioneta a buscar a los agresores.
Tras recorrer furioso el barrio, encontró al grupo en Circunvalación y Tucuman, donde se bajó de la camioneta y disparó contra uno de ellos, hiriéndole en una pierna. El joven fue llevado al Molas con una fractura expuesta en la tibia, y, según trascendió desde una fuente policial confiable, se encontraría grave. Del Río padre fue detenido en la Seccional Primera.

Riglos.
Un joven tuvo que ser atendido de urgencia en el Hospital Lucio Molas al ser herido por otro hombre en su cuello con una pala que solo le alcanzó a cortar una arteria. El hecho sucedió a las 16 horas del miércoles en la localidad cercana de Miguel Riglos, cuando el individuo estaba compartiendo la sobremesa en la casa del agresor, amigo de la víctima conocido como “Puma” Ludueña.
En un momento se suscitó una discusión por cuestiones del momento, que se saldó cuando el dueño de casa agarró una pala ancha y le asestó un palazo en el cuello al joven de apellido Navarlaz. Fuentes consultadas aseguraron que la herida hizo que manara abundante sangre, y que una vez atendido en el nosocomio local fue derivado al Hospital Regional Lucio Molas de Santa Rosa. Allí recibió varios puntos de sutura y fue dado de alta.
La causa se sustancia ante el Juzgado de Primera Instancia Nº 5, quien caratuló la causa “lesiones” y ordenó la detención de Ludueña, quien permanece alojado en la Alcaidía de la ciudad capital.