Winifreda: arden mil hectáreas de caldén y pastos

Diez bomberos controlaron las llamas al cabo de siete horas de trabajo. Hicieron contrafuegos y se arrojaron unos 5.200 litros de agua. "Nos atacó muy fuerte", dijo el segundo jefe del cuerpo activo, Juan Schiebelbein.
La caída de un cable de alta tensión causó un incendio rural de grandes dimensiones que terminó afectando una superficie de mil hectáreas de monte de caldén y pastos naturales. Las llamas fueron sofocadas por unos diez bomberos locales al cabo de siete horas continuas de trabajo. El siniestro se produjo el jueves a las 16 en un campo ubicado en colonia El Destino, a unos 60 kilómetros al oeste de esta localidad.
El encargado del establecimiento dio aviso al cuartel y media hora después una dotación con cinco servidores públicos llegó al lugar para combatir el foco ígneo, que ganaba terreno por la intensidad del viento. Esto hizo que fuera necesaria la intervención de cinco voluntarios más. Entre todos lograron sofocar las lenguas de fuego haciendo contrafuegos y desparramando 5.200 litros de agua con dos vehículos.
Pasada la 1 del día siguiente regresaron a su base operativa sumamente extenuados. "Se cortó un cable de alta tensión, largó un chispazo y eso provocó el incendio, que nos atacó muy fuerte", explicó el segundo jefe del cuerpo activo, Juan Schiebelbein. "Afortunadamente no se quemaron animales ni alambrados, sólo caldenes y pastos naturales", indicó.
Recomendó a los hombres de campo mantener limpias las picadas y el sector donde se encuentra colocado el transformador rural y los fusibles eléctricos para que en caso de desprendimientos por sobrecarga energética no caigan sobre pastos secos. "Ya comenzaron a sentirse las altas temperaturas, por eso, estamos muy alertas", aseguró el servidor público.

Equipamiento.
Uno de los elementos que utilizan los bomberos para controlar las llamas es un equipo forestal, donado por el Ministerio del Interior de la Nación como recompensa al cuartel local por haberse sumado el verano pasado al conjunto de actores involucrados en todo el país en reducir la mortalidad por siniestros viales.
Los bomberos habían estado desde la última semana de diciembre de 2012 hasta marzo de 2013 apostados con una casilla y una unidad de rescate al costado del cruce de rutas nacional 35 y provincial 10. Habían colocado sobre el pavimento conos con luces en horario nocturno y con banderas durante el día para que los conductores disminuyeran la velocidad.
Además, habían repartido folletería acercada por la Dirección de Defensa Civil referida a la prevención de incendios en montes y pastizales, y los turistas extranjeros y argentinos al verlos solicitaban información para llegar más rápido a sus destinos.