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A favor del Protocolo para Abortos No Punibles

FALLO DEL TRIBUNAL SUPERIOR DE CORDOBA

El máximo tribunal judicial cordobés rechazó ayer un amparo presentado por la entidad anti-derechos Portal de Belén, que impidió durante más de 6 años, la aplicación de la Guía para Abortos No Punibles en los hospitales públicos.
IRINA SANTESTEBAN
El movimiento de mujeres y las reivindicaciones de la agenda feminista siguen su marcha inexorable, contra viento y marea, sin detenerse por derrotas parciales -como la del Aborto Legal en el Congreso- y pasando por encima de las nefastas campañas de los sectores anti-derechos.
Todos los temas que viene abordando el movimiento feminista, en los últimos años, son urgentes: aborto, femicidios, violencia de género, abusos, etcétera. Y para todos ha tenido una respuesta colectiva y movilizadora, que dieron paso también a nuevas formas organizativas.
De los Encuentros Nacionales, nacidos hace 33 años, surgió la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito, que desde 2004 viene bregando que se trate en el Congreso Nacional el proyecto de ley para la legalización del Aborto. Recién al séptimo intento se logró su tratamiento, aprobándose en Diputados, pero fue rechazada por 8 votos en el Senado.
Para luchar contra los femicidios nació la Asamblea Niunamenos, con una multitudinaria manifestación en las principales ciudades del país, el 3 de junio de 2015 y al año siguiente, el 19 de octubre de 2016, fue el primer Paro de Mujeres, en repudio al cruel asesinato de Lucía Pérez en Mar del Plata. Dos años después un Tribunal integrado por 3 jueces varones, negó que se tratara de un femicidio.
La reciente denuncia de Thelma Fardín junto al colectivo de Actrices Argentinas fue otra demostración del avance incesante e incontenible de esta “marea verde”, decidida a terminar con los abusos y la violencia que, de las formas más perversas, sufren niñas y jóvenes.

El fallo “F.A.L.”
Ayer el Tribunal Superior de Justicia de Córdoba, dictó sentencia en una causa que hacía más de 6 años había impedido la aplicación de la Guía para los Abortos No Punibles en esta provincia.
El fallo “F.A.L.” de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, dictado en mayo de 2012, resolvió a favor de la práctica del aborto en el caso de una niña de 13 años que había sido abusada, frente a la oposición de la defensora oficial, quien actuó como representante del “niño por nacer”. La Corte aprovechó esa resolución para ratificar la vigencia del artículo 86 del Código Penal, que prevé los dos casos en que la interrupción de un embarazo no es punible: cuando es fruto de una violación, y cuando su continuidad pone en peligro la salud o la vida de la madre.
Lo hizo porque había (y sigue habiendo) una fuerte oposición a la aplicación de este artículo por parte de los sectores religiosos y fundamentalistas, así como de funcionarios judiciales y médicos. La Corte estableció criterios claros sobre cómo se debe actuar en esos casos, por ejemplo, disponiendo que no hace falta que la mujer haya efectuado una denuncia penal para solicitar un aborto por motivo de una violación, sino que basta una declaración jurada realizada ante profesionales del centro de salud.

Inconstitucional.
De esa sentencia surgió el Protocolo de Abortos No Punibles, que en la Argentina sólo se aplica en 9 provincias, aunque ahora serán 10, al sumarse Córdoba.
En 2012, cuando las autoridades provinciales de salud implementaron la Guía, la asociación Portal de Belén presentó un amparo y obtuvo una medida cautelar que impidió su aplicación en los hospitales públicos y privados de la provincia. El juez civil Federico Ossola dictó sentencia en la cuestión de fondo y declaró la “inconstitucionalidad” del Protocolo, lo que fue ratificado luego por la Cámara de Apelaciones de 3° Nominación, uno de cuyos integrantes, Guillermo Barrera Buteler es el actual decano de la Facultad de Derecho. En este carácter, fue expositor en la audiencia pública en el Senado de la Nación, al momento de debatirse el proyecto de legalización del Aborto, oponiéndose a su aprobación.

Justicia lenta.
La causa se encontraba en el Tribunal Superior desde 2014, cuando la Provincia recurriera en casación contra el fallo de segunda instancia. En 2016 el TSJ abrió la posibilidad de que se presentaran “amigos del Tribunal (amicus curiae)”, lo que hacía prever una pronta resolución. Sin embargo, pasaron más de dos años para que finalmente se dictara sentencia en una causa que tendrá un gran impacto en el sistema de salud provincial.
Además de las presiones de los sectores anti-derechos y religiosos, muy presentes en los Tribunales, otra de las causas de la demora fue el accionar del abogado de la asociación amparista, Portal de Belén, el legislador Aurelio García Elorrio, hoy candidato a gobernador por la agrupación Encuentro Vecinal. Hace un mes, una resolución del TSJ rechazaba una de las tantas “chicanas” que García Elorrio interpuso para intentar evitar el fallo, cuando se opuso a la integración del Tribunal con jueces ad hoc, ante el apartamiento de dos vocales del TSJ que habían sido funcionarios del gobierno provincial, una de las partes en el proceso.
Ayer se supo que a pesar de ese reproche, el abogado del Portal de Belén se había opuesto a la audiencia fijada para la lectura de la sentencia, algo insólito y que fue rechazado “in límine” por el Tribunal Superior.

Contundente.
Si bien el fallo tiene 187 páginas y merece una atenta lectura que excede esta nota, su parte resolutiva es contundente, porque revoca íntegramente las dos sentencias, de primera y segunda instancia y rechaza la acción de amparo promovida por Portal de Belén.
Si bien el fallo debe quedar firme para que la Guía pueda aplicarse en el sistema de salud provincial, aún cuando Portal de Belén interponga recurso directo para llevar el caso a la Corte Suprema, éste no tiene efecto suspensivo.
El abogado García Elorrio dijo ayer que había sido un “día muy triste” para Córdoba. Por el contrario, en las escalinatas de Tribunales, una multitud de mujeres daban rienda suelta a la algarabía y el tradicional “pañuelazo” verde, celebrando el fallo.