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Argentina reconoció extensión de mandatos

PUNTO DE VISTA

Nelson Nicoletti *
El debut en el Parlasur de los parlamentarios elegidos por el voto popular en las elecciones del año 2015 fue frustrante. Apenas pudo disimular algo el prestigio personal de Jorge Taiana, que presidió el cuerpo. Y no sólo por el contexto adverso al funcionamiento del organismo impulsado por algunos gobiernos neoliberales que pululaban en la región (con Macri y Bolsonaro a la cabeza) sino por el feroz ataque de las corporaciones del poder empresario y financiero, resueltos a abortar todo tipo de participación ciudadana que pudiera monitorear sus espurios negociados supranacionales. Socios locales previsibles -como la prensa comercial hegemónica- y otros impensables como los radicales, con un reincidente y sorpresivo sarpullido gorila, conformaron una asociación ilícita dedicada a impedir que el Parlamento hiciera su trabajo. Pero no lo consiguieron. Las fuerzas democráticas representadas en el Parlasur por mujeres y hombres decididos «a militar el cargo», multiplicaron la actividad interna, con cientos de proyectos presentados y reuniones realizadas. Y expandieron su presencia en las comunidades de los estados parte. Parlamentarios de todos los países, provenientes de sectores políticos progresistas y populares, dieron encarnadura a aquella idea -desde donde venimos…- que la solidaridad entre los pueblos hará posible conseguir un vida mejor para los habitantes del continente y reducir la tremenda desigualdad que nos afecta. Esa y no otra ha sido la verdadera razón de nuestra existencia en este primer mandato, que terminó el 10 de diciembre de 2019. Pero seguimos…
El inefable expresidente Macri, en la seguidilla de tropelías jurídicas que cometió en su mandato, tampoco convocó a elecciones de Parlasur. Es difícil de explicar y de creer, por la magnitud del acto…como que no es posible, que alguna razón tuvo o lo que fuera…Pero sencillamente no lo hizo, porque creía en su segundo mandato, donde había acordado, con sus amigos de la región, cerrar el Mercosur y el Parlasur, como ya lo habían hecho con la Unasur. Ahí es donde se le escapó la tortuga y «sinceramente» lo durmió la expresidenta con su movida de llevar a Alberto Fernández a la candidatura de la presidencia.
Y llegamos hasta acá. Explico la extensión de nuestro mandato. En diciembre el Parlasur activó el artículo doce del reglamento que indica que los diputados permanecerán en su cargo hasta que sean reemplazados. Con ello, el organismo garantiza «quórum de países y de parlamentarios». Y para dar una muestra absoluta de vigencia de la presencia argentina, asume la presidencia del Parlasur el argentino Oscar Laborde, hoy al frente del parlamento. Cerrando el trámite, la Jefa de la Delegación Argentina, Cecilia Britto, remitió el 19 de junio al secretario parlamentario Edgar Lugo copia del informe que el Jefe de Gabinete Santiago Cafiero brindó en el Congreso de la Nación, como también la nota del secretario de Relaciones Parlamentarias, Institucionales y con la sociedad civil de la Jefatura de Gabinete, Luis F. Navarro, en la cual informó al Parlasur: «la conformidad del Gobierno de la República Argentina con la disposición adoptada por el pleno del Parlamento del Mercosur de fecha 9 de diciembre de 2019, ratificando la continuidad de la Delegación de la República Argentina ante el Parlamento del Mercosur, hasta tanto se lleve a cabo la elección directa, universal, secreta y obligatoria de los cuarenta y tres (43) parlamentarios del Mercosur, según la normativa contenida en la Ley 27.120».
A este presente griego recibido, el actual gobierno lo está resolviendo desde el reconocimiento institucional de los parlamentarios y su función. El estropicio económico que significa que Macri no haya pagado durante cuatro años las retribuciones que marca la Ley 27.120 e incluso la obviedad de cumplir hoy con la normativa vigente, tiene al Gobierno Nacional en un impasse agravado por las consecuencias de la pandemia que trastocó todo lo previsible y obligó a cambios en estrategias para resolver el desaguisado macrista.
La campaña para desprestigiar al Parlasur sólo afianzó posiciones ya tomadas. Los conservadores que están cómodos y no quieren cambios que molesten sus privilegios, y critican el gasto que insume y quienes creemos que se debe acordar con los países hermanos políticas que defiendan el trabajo de nuestra gente, cuide el capital nacional y promueva acciones comunes basadas en la solidaridad y la búsqueda del bienestar de la población.

* Parlamentario del Parlasur (PJ-La Pampa).