Inicio Opinion Atuel: los regantes se miran el ombligo

Atuel: los regantes se miran el ombligo

Desde esta columna se ha resaltado más de una vez la persistente actitud de la provincia de Mendoza en lo que concierne al conflicto con La Pampa por el río Atuel. Ya son historia -porque fueron advertidas y refutadas en su inconsistencia y falsedad- las numerosas barreras políticas y técnicas sucesivamente esgrimidas para negar el suministro del agua que le corresponde a nuestra provincia.
Sin embargo en los últimos tiempos son manifestaciones de las llamadas «fuerzas vivas» de aquella provincia las que han salido al cruce del problema del Atuel haciendo notar su desacuerdo con la resolución jurídica al largo conflicto interprovincial y los problemas que, supuestamente, acarreará su concreción. Esta clase de manifestaciones han aparecido después de la resolución de la Corte Suprema de Justicia -que sigue sin cumplirse- que ordena un caudal para La Pampa y acepta la posibilidad futura de recomposición del medio ambiente degradado, los antiguos humedales ricos en agua dulce y con brazos que penetraban largamente en nuestra provincia.
En los últimos días se dio a conocer un planteo de la Asociación de Viñateros de Mendoza coincidente con aquella postura y aun llevándola más allá, manifestándose en favor de la antigua idea cuyana del aprovechamiento del río con el trasvase consecuente. Entre otras cosas expresa en un comunicado que «la obra de Portezuelo del Viento indispensablemente debe ir acompañada del trasvase de las aguas del río Grande al Atuel».
La propuesta -ya desembozada después de tantas negativas oficiales y privadas al respecto- solicita una urgente decisión del gobierno mendocino para que la obra, más allá de la construcción de la represa -severamente cuestionada por el resto de las provincias de la cuenca del río Colorado si se construyera con los parámetros actuales- habilite las condiciones técnicas para desarrollar con ese cupo adicional de agua el sur mendocino. Ese desarrollo apuntaría a lo económico-social y redundaría no solo en el usufructo de la renta energética y turística, sino fundamentalmente daría la posibilidad potenciada de un acceso al recurso hídrico como para garantizar la sustentabilidad del oasis del río Atuel y con ello la producción de los departamentos del sur de la provincia incrementando, además, la superficie regada.
Como al pasar el comunicado desliza un detalle sobre la decisión de la Corte Suprema, a la cual atribuye la determinación de entregar a nuestra provincia «entre 6 y 7 metros cúbicos de aguas del río Atuel», una afirmación que implica falsedad o desconocimiento del fallo pues éste habla de, apenas, la mitad de esas magnitudes. En el comunicado de los regantes no hay alusión alguna a la constitución del comité de cuenca que ordenara la Corte ni mucho menos al trasvase compensatorio del río Negro al Colorado.
La vieja postura mendocina de falsear datos para favorecer las argumentaciones propias sin tener en cuenta la conjunción de intereses sobre un recurso fluvial interprovincial sigue gozando de buena salud. También la pretensión de ignorar o menoscabar los actos que avalan los derechos que corresponden a La Pampa.