Avión solar completa vuelta a mundo y deja un mensaje

DOMINICALES

Es probable que este vuelo dé cuenta que hemos ingresado en una nueva era en cuanto a las fuentes de energía utilizables.
El Solar Impulso II, nombre que se ha dado a este aparato construido en Suiza, no ha deslumbrado por la velocidad ni por la cantidad de pasajeros que puede transportar. Su velocidad media es de 70 kilómetros por hora y solamente permite la presencia de un piloto. Para dar la vuelta al mundo por la cintura ecuatorial partió de Abu Dhabi (Emiratos Árabes Unidos) y cumplió su cometido en l7 etapas. Recorrió más de cuarenta mil kilómetros en algo más de 500 horas. Estuvo en vuelo durante 23 días completos: 558 horas y 6 minutos,
Nada espectacular, salvo el detalle de que solamente consumió energía solar que tomaba durante su vuelo diurno y que le permitía volar noches enteras con las reservas acumuladas. Cero de energías de origen fósil. Cero de los consumos energéticos que han comprometido la capacidad ambiental de la Tierra para sustentar la vida. Para que esto haya sido posible, el Impulso II ha tenido que reducir su peso y extender sus alas para albergar 17.248 células fotovoltaicas que captan la energía solar, con la que se alimentan sus cuatro motores eléctricos a hélice y las baterías de polímero de litio. Su envergadura es de más de sesenta metros, pero también hay células en el cuerpo del avión, hasta la cola. Las baterías son lo que más acrecienta el peso. Eso impide que en este prototipo pueda ir más de un piloto y obliga también a que las jornadas de vuelo se atengan a la resistencia de quien conduce. Ya existen baterías más livianas.

Necesidad.
El uso de las energías limpias viene creciendo en todo el mundo, a pesar de que siempre deben superarse grandes dificultades para obtener financiación. Esto se debe a que la inversión no reditúa a corto plazo y que algunos ensayos son problemáticos. También se debe a que toda la industria y las finanzas montadas alrededor del uso de las fuentes de energía convencionales (petróleo, carbón) procura prolongar a cualquier riesgo toda la tecnología dominante en nuestro tiempo: automóviles, aviones, navegación, etc. No suele mencionarse este factor de resistencia al avance de las energías no contaminantes, pero tampoco ha sido posible impedirlo por completo.
El uso de la energía solar (fuente de toda la energía) ha estado avanzando silenciosamente. La facultad de Informática de la Universidad Nacional de La Plata tiene instaladas células fotovoltaicas que le proveen el 20 por ciento de toda la energía que se utiliza en su edificio. En el país la iniciativa particular ha instalado paneles solares en edificios particulares, resolviendo problemas de calefacción, iluminación y otros. Algunos gobiernos han encontrado en este acceso a dicha fuente la posibilidad de llevar la energía a las escuelas y a los pobladores de zonas de población muy dispersa. El uso de la energía eólica (de los vientos) tiene mayor antigüedad, pero también avanza con lentitud. Mejor suerte ha tenido la energía que provee el agua de los ríos. Y otro tanto prometen las mareas y otros fenómenos relacionados con la energía solar.

Futuro.
Si hay un futuro para la vida en la tierra, las energías limpias están ahí para generar nuevas posibilidades. Según estimaciones serias, hacia el año 2025 el ochenta por ciento de la población mundial vivirá en ciudades, de modo que las respuestas para asegurar un ambiente adecuado son exigibles en cortísimo plazo.
Tal vez sea equitativo recordar que muchas civilizaciones han adorado al Sol y que se llegó a considerar que estos cultos eran sinónimos de ignorancia o de barbarie. Por una vía u otra de su experiencia, dichos pueblos llegaron al convencimiento de que su vida y su bienestar tienen una directa dependencia con la existencia de la estrella generadora de la energía que ha estado acumulándose en los bosques y que, soterrada, es el origen del petróleo, el gas y otros combustibles cuya utilización ha estado predominando hasta este momento cuando el abuso de esta dependencia de las fuentes fósiles nos ha llevado al extremo de alterar el ambiente natural y comprometer la aventura humana y la de la vida toda en este planeta, el único hasta ahora conocido que haya dado lugar al singular fenómeno de la vida en la multiplicidad de sus manifestaciones. Tenemos la sospecha de que pueden existir otros astros habitados, pero hasta ahora nuestra capacidad de investigar no ha permitido alcanzar certidumbre al respecto.
Jotavé

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