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Bienvenido, pero hay que ir a la cola

MANGRULLO POLITICO

Las aguas revueltas del partido radical no se aquietan. En esta misma columna se publicó días atrás un comentario sobre cuál es la actualidad de la UCR en nuestra provincia de cara a elecciones para cargos partidarios; que podrían ser una suerte de aperitivo mirando hacia las legislativas nacionales de medio término.
Se informó sobre el movimiento de mujeres radicales que reclaman su espacio, y también de afiliados/as que habiendo ocupado segundas líneas acompañando a distintos candidatos durante años ahora quieren ser considerados.

Expresiones diversas.
Al anuncio de Juan Carlos Marino de que no será candidato a senador en las próximas legislativas, hubo coincidentemente otras expresiones en el seno del radicalismo lugareño: desde las mujeres reclamando el primer lugar en una futura lista para esas elecciones; y declaraciones de dirigentes -muchas soto voce, pidiendo no ser nombrados-, y también de afiliados «comunes» cansados de trabajar para «los que siempre son candidatos».
En las últimas semanas se suceden, en ese contexto, largas conversaciones -varias vía zoom o simplemente telefónicas- sobre lo que está sucediendo, y se dan las reflexiones más diversas.

Posicionamientos.
Lo que se dijo en este espacio es que para la presidencia del Comité Provincia hay por lo menos dos anotados. Julio «Tito» Pechín, el actual titular que quisiera continuar; y Diego Marcantonio, ex intendente de Parera que por ahora no habla de posibles candidaturas para las legislativas, pero sí le interesa el partido.
En el caso de Pechín algunos sostienen que pretendería ser candidato a senador o a diputado y que hay quienes lo apoyan; y como Marcantonio no piensa en postularse para las legislativas podría ser un principio de acuerdo para avanzar.

«No es tiempo», pero…
Obvio que aún falta bastante, y aunque todos públicamente dirán que «no es tiempo de candidaturas» porque primero lo primero, eso no se los cree nadie. Todos los que tienen aspiraciones se posicionan -sigilosamente por ahora-, y observan los movimientos de sus potenciales «adversarios» internos.
Ya hemos señalado que un candidato siempre posible es Daniel Kroneberger. No declina en sus intenciones de volver al Congreso, ahora como senador; pero está claro que tendrá contendientes.

La pelea de fondo.
En principio desde aquí podemos aventurar que el menor de los Altolaguirre -Poly, que nunca fue candidato fuera de lo partidario-, ahora sí lo tendría como objetivo, aunque nada dirá por ahora. Dicen los que dicen saber que tendría el apoyo de Juan Carlos Marino, que Martín Berhongaray lo vería con buenos ojos, y que si bien es un apellido de vieja cepa radical iría por primera vez por un cargo electivo.
¿Y entonces? Como se dijera desde aquí, parecería ser la pelea de fondo: «En este rincón… ‘El Ruso’ Kroneberger. En el rincón celeste Poly Altolaguirre». ¿Será?

¿Bienvenido?, ¿O no tanto?
Una elemental mirada podría evaluar que el regreso de Juan Carlos Passo aumentaría la tropa de los radicales en la provincia, en desmedro de la de Propuesta Federal de quien fue aliado hasta no hace mucho tiempo. En una hipotética puja por las candidaturas resultaría auspicioso, ¿pero alcanza para ser recibido con entusiasmo?
«Tito» Pechín consultado por LA ARENA prefirió abstenerse de opinar, y Poly Altolaguirre eligió más o menos el mismo camino. En su caso, el de Altolaguirre -como marcan los manuales de la política, pour la galerie-, expresó más o menos lo siguiente: «Todos los que se quieran sumar son bienvenidos», y agregó que cualquiera puede pretender ser candidato. No quiso decir mucho más, y los que hacemos lectura también de lo que no se dice entendemos que la llegada de Passo estaría bien… pero no tanto.

Malestar en radicalismo piquense.
Donde sí seguro molestó el anuncio fue en los radicales de General Pico. «Tito» Pechín fue escueto pero dejó tela para cortar, y lo cierto es que a Guillermo Coppo tampoco le hicieron mucha gracia algunas expresiones del ex diputado y senador nacional que ahora quiere volver.
Tampoco Sergio González -titular del Comité de la UCR en General Pico- se mostró muy complacido. Dijo que Passo -aunque afirmó lo contrario en la conferencia de prensa- nada le había dicho de su decisión.
La pregunta es con quién habló Passo. No hubo dirigentes que salieran abiertamente a respaldarlo, esta es la verdad.

Si vuelve, a la cola.
Lo que más incomoda es que directamente indicó que regresaba para competir por la senaduría nacional. Es cierto que cualquiera que junte los avales se puede presentar en una PASO, pero hubo muchas voces que salieron a marcarle la cancha: «Está muy bien si quiere reafiliarse… ¿Pero ser candidato…?», dudaron.
La aclaración posterior del propio Passo de decir que llegaba con una intención de unificar no alcanzó para calmar algunas inquietudes. «Si vuelve y se le acepta la afiliación tiene que ir a la cola», dijo ayer un veterano dirigente. Más clarito, agua…