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Cómo arruinaron a YPF

LA DERECHA MACRISTA DAÑO AL PAIS Y A LAS EMPRESAS PUBLICAS

La decisión explícita del macrismo de beneficiar a las empresas privadas y perjudicar a las públicas provocó en YPF daños que llevará mucho tiempo reparar.
RODRIGO NUÑEZ
EZEQUIEL ORLANDO
A pesar del discurso público de sus exfuncionarios, el relato macrista en relación al supuesto «éxito» en materia energética se desploma con sólo revisar los datos que arrojan los balances. En particular, la situación actual de la empresa YPF refleja el fracaso de la política de Cambiemos.
La balanza comercial energética muestra el comportamiento de las importaciones y exportaciones de energía en un momento determinado. Entre los años 2003 y 2010, durante los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner, el país tuvo superávit comercial energético, es decir que se exportó más energía que la que se importó.
Recién en el 2011 el país tuvo, por primera vez, un déficit en la balanza comercial energética producto de un aumento del consumo. Para el 2015, el camino para lograr el equilibrio energético estaba trazado: YPF lideraba la producción de hidrocarburos en el país y la industria comenzaba a acompañar ese proceso con nuevos proyectos de producción ya que se habían establecido reglas claras para favorecer la inversión con la nueva Ley de Hidrocarburos. Todo iba a desmoronarse a partir del año siguiente.
Entre 2016 y 2018, las importaciones de energía se expandieron un 33%, un dato llamativamente alto para una economía en crisis que demandó poco del sistema energético para su funcionamiento. Ese desbalance general permitió haber llegado al 2019 con una balanza comercial energética equilibrada, a pesar de que en el marco de un colapso de la economía, la Argentina importó casi lo mismo que al inicio de la gestión de Macri.
Respecto a este punto, el comportamiento del mercado de gas resulta ilustrativo. En los cuatro años de gestión macrista, el consumo de gas residencial cayó un 8,4%, y los argentinos consumieron el mismo gas que en 2010. Cabe aclarar que esta caída estuvo relacionada a un vertiginoso aumento de las tarifas.
Por otra parte, la salida exportadora de gas a los mercados regionales, especialmente a Chile, fue una respuesta de emergencia del gobierno de Macri que distorsionó completamente el mercado desacoplando la oferta y la demanda a través de la denominada Resolución 46, de incentivos para la producción de gas.

La debacle.
¿Qué sucedió con YPF durante los cuatro años de macrismo? La compañía fue gestionada con la idea de que era una empresa más del mercado y eso modificó su rol de liderazgo de la industria. Claramente, esta directiva la perjudicó operativa y financieramente. En materia de producción, todos los indicadores de la compañía vinculados con la producción de gas y petróleo colapsaron.
-Crudo: Bajo la gestión de Cristina la producción de crudo creció un 10%; en el cuatrienio de Macri la producción de crudo cayó un 10%.
-Reservas de crudo: crecieron durante el gobierno de CFK un 15%, mientras que en los cuatro años posteriores, cayeron un 10%.
-Gas: la producción creció un 29% durante entre 2011 y 2015, pero cayó un 9% durante los años del macrismo.
-Reservas de gas: Crecieron un 40% durante la gestión de CFK, y cayeron un 30% durante el macrismo.
Esta caída en los principales indicadores de producción de la compañía tiene su correlato en la pérdida de posición en el mercado bajo Cambiemos.

Subsidios a Techint.
En concreto, la compañía perdió más de 10 puntos de participación en el mercado de la producción de gas como consecuencia de la aplicación de la Resolución 46 y el subsidio que el Estado le dio a Tecpetrol (el brazo petrolero de Techint) para que desarrolle su proyecto de gas no convencional. Tecpetrol no producía gas en Vaca Muerta y un año después se convirtió en el mayor productor de gas no convencionalcon casi 15 millones de metros cúbicos día. En el mismo lapso la producción de YPF cayó 10%.
Pero la consecuencia indirecta fue peor aún. Tecpetrol producía gas y recibía a cambio un precio de 7,5 dólares el millón de BTU mientras el resto de las productoras recibían el precio del mercado, la mitad de aquella cifra.
Cuando se convocaba a licitaciones para la compra de gas, la compañía de Techint se permitía bajar el precio porque era la única con un subsidio seguro: los 7.5 dólares el millón de BTU. Para ella no importaba el precio del mercado, siempre recibía lo mismo. Pero para el resto de las empresas fue letal. El gas llegó a venderse en determinadas licitaciones de verano por debajo de los dos dólares el millón de BTU
¿Qué significaba eso? Para YPF, que ninguno de sus proyectos de gas era rentable a ese precio, por lo tanto dejó de producir gas no convencional. En 2019 YPF tenía completamente paralizada la actividad de gas en Vaca Muerta.
Tras el ciclo macrista el volumen del negocio de YPF era un 30% más chico en dólares que el que manejaba cuatro años antes. Esto afectó el nivel de endeudamiento, que ahora la nueva directiva trata de resolver a contrarreloj antes del 12 de febrero.
Según pudo saber El Destape en base a datos oficiales, si en cuatro años no se revierte este proceso, el país va a tener un déficit energético del 5%. De cambiar la tendencia, el objetivo al que se apunta el Gobierno pretende lograr tener una balanza energética superavitaria (13%). (Extractado de El Destape).

Disney y negocios familiares
Durante el macrismo, YPF fue gestionada con la idea de ser una empresa más del mercado y eso modificó su rol de liderazgo de la industria y la perjudicó operativa y financieramente. Esa paupérrima gestión se debió a que YPF fue aprovechada como caja para negocios del círculo íntimo del macrismo en los cuatro años que gobernó. Los lucros a costa de las arcas de la compañía incluyeron un viaje de sus ejecutivos a Disney.
Todo el achicamiento de YPF se maquilló con una estrategia publicitaria que encabezaron los primos Carlos Menéndez Behety e Ignacio Peña, quien es el hermano de Marcos Peña. Por esa función llegó a cobrar 35.000 dólares, de acuerdo a información recabada por El Destape.
En primer lugar organizaron un viaje a Singularity University, en California, Estados Unidos. Esta institución de Silicon Valley se caracteriza por sus cursos a ejecutivos de empresas sobre “liderazgo” y “creatividad”.
Mientras la compañía mantenía resultados harto negativos, una docena de ejecutivos macristas se dieron el gusto de dar una vuelta en los Tesla. En esa ronda de viajes también visitaron el Disney Institute, pudo saber este medio.
Peña y Behety fueron centrales en la estrategia de desviar los negocios de la petrolera. El punto culminante consistió en el lanzamiento de un fondo de inversión de riesgo: YPF Ventures. Ese fondo destinó ingresos de la petrolera para cerrar un acuerdo con la empresa estadounidense de monopatines eléctricos Bird, con la finalidad de ser su brazo de distribución en la región. Los scooters nunca llegaron. (ED).