Con final abierto, hoy se trata la ley de Aborto Legal

UN DEBATE HISTORICO

El plenario de Comisiones aprobó ayer el proyecto para legalizar la interrupción voluntaria del embarazo, y que se votará hoy en la Cámara de Diputados.
IRINA SANTESTEBAN
Luego de más de dos meses de audiencias públicas, en las que se pudo escuchar centenares de exposiciones -a favor y en contra-, la reunión plenaria de las Comisiones de Legislación General, Salud, Familia y Legislación Penal, aprobó ayer el proyecto que, si fuera votado favorablemente en la sesión de hoy en Diputados, daría media sanción a la legalización del aborto en la Argentina. Con 64 votos a favor y 57 en contra, los diputados y diputadas suscribieron la iniciativa que permite la interrupción del embarazo, a requerimiento de la mujer, hasta la semana 14.

Pañuelazos.
Con el característico pañuelo verde que instaló en la calle la Campaña por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito, miles de mujeres acompañaron el debate frente al Congreso, en multitudinarias manifestaciones.
El pañuelo verde se transformó en un distintivo que comenzó a ser utilizado por muchos referentes de otros espacios, no sólo feministas, marcando la importancia que ha tomado este debate en la agenda pública. Incluso en el espacio sindical, ámbito de predominio masculino -por lo menos a nivel dirigencial- se ha visto a algunos referentes varones con el pañuelo al cuello.
Hoy se espera una nueva “marea verde”, que se instalará frente al Congreso a la hora del comienzo de la sesión, y se plantea una vigilia hasta la votación definitiva de la ley, calculada para la madrugada de mañana.

Presiones.
Aunque el debate comenzó siendo respetuoso, rasgo que destacó el presidente de las reuniones plenarias de Comisiones, el diputado del PRO Daniel Lipovetzky, con el transcurso del tiempo y las masivas adhesiones que iba logrando el proyecto, las formas se perdieron y los opositores comenzaron a mostrar maneras menos civilizadas.
Los sectores que se autodenominan defensores “de las dos vidas” (aunque después en muchos casos, se mueran ambos, la madre y el feto), fueron convocando a movilizaciones algunos días domingo, que nunca alcanzaron la masividad de las que se hicieron para apoyar el proyecto. Con el correr de los días, y aún estando la votación todavía levemente a favor de los que lo harían por el “no”, la actitud de estos sectores se tornó más y más agresiva, en particular de parte de los sectores más conservadores y algunos referentes de la jerarquía eclesiástica, que en sus misas nombraban a los diputados y diputadas locales que deben votar hoy el proyecto.
El diputado del PRO de Tucumán, Facundo Garretón, denunció haber recibido amenazas, a pesar de que se manifestó contrario a la despenalización del aborto, pero que va a votar la ley porque considera (con razón) que van a disminuir las muertes maternas.
También la diputada del PRO, Silvia Lospenatto denunció presiones de la Iglesia Católica.
Es que poco a poco y a medida que se acercaba el día del debate, los números de los que votarían a favor comenzaron a crecer, y hasta ayer a última hora de la tarde, la diferencia era mínima, resultando 119 votos en contra, 117 a favor y 19 indecisos. Es muy probable que la mayoría de los indecisos ya estén convencidos de su voto y no lo manifiesten por temor a las presiones que la Iglesia profundizó en los últimos días. En algunas provincias, los diputados y diputadas recibieron llamados, mensajes, correos electrónicos, para que voten en contra del proyecto. Y en las redes sociales, el contenido agresivo de los comentarios fue in crescendo, siempre de parte de los que dicen defender “la Vida”.

Panqueques y tomas.
Algunos diputados cambiaron su voto, como el socialista Luis Contigiani, de Santa Fe, anunció ahora su posición contraria, luego de haberse manifestado públicamente a favor. El Partido Socialista, que gobierna esa provincia en alianza con el radicalismo, ha incluido históricamente en su programa una posición favorable al aborto. Otro que cambió su voto para hacerlo en contra del proyecto, fue el mendocino José Luis Ramón, del bloque de Martín Lousteau, que le valió ser expulsado de ese espacio.
En la ciudad de Buenos Aires, doce escuelas fueron ocupadas por los alumnos y alumnas, en apoyo al proyecto de ley de legalización del aborto. El Ministerio de Educación porteño quiso aplicar el protocolo “antitomas”, pero fue suspendido por una resolución judicial.
Los estudiantes pidieron faltar hoy a clases para participar de la marcha frente al Congreso.

El proyecto.
El texto que se debatirá mañana en Diputados prevé la posibilidad de interrumpir el embarazo con el requerimiento de la mujer o “persona gestante” antes de la semana 14. Se legisla también sobre el “consentimiento informado” que deberá expresarse por escrito, y prevé “conserjerías” como espacios de contención y de cuidado para la mujer que solicita el aborto. Se permite la IVE de las adolescentes menores de 16 años, siempre con adecuada información y respetando su opinión; y se establece la obligatoriedad para todos los centros de salud, de realizar esta práctica sin posibilidad de plantear la “objeción de conciencia” institucional, sólo podrá hacerlo de manera personal el profesional, pero en esos casos, el centro de salud debe garantizar lo mismo la realización de la práctica.

Una larga lucha.
Para la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito, y para el movimiento de mujeres en general, el debate de hoy es el corolario de una pelea de muchos años, que será clave para terminar con los abortos clandestinos y con la principal causa de muerte materna.
En todos los países donde el aborto es legal, se redujeron (en algunos casos directamente se terminaron) las muertes por complicaciones derivadas de prácticas realizadas en condiciones sanitarias inconvenientes. Por ello, en todos estos meses de debate, se concluyó que la cuestión no es “aborto sí o aborto no”, sino como reza la consigna de la Campaña: “educación sexual para prevenir, anticonceptivos para no abortar, aborto legal, seguro y gratuito para no morir”.