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Cruje el Parlasur

"DEFUNCION EN CUOTAS"

Nelson Nicoletti (*)
Sesionará el lunes próximo el Parlasur, Parlamento del Mercado Común del Sur (Mercosur) como lo viene haciendo desde 2005 cuando surgió institucionalmente como un organismo de integración regional fundado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay incorporándose luego Venezuela y Bolivia.
Durante todos estos años el Parlasur registra mejores y peores momentos, como cualquier creación del hombre. Sin embargo por estos días acusa alarmante síntomas de agravamiento: atacado impiadosamente por Bolsonaro y Macri el organismo afronta sin resistencia a cumplir el triste papel de certificar su propia defunción en cuotas.
Las delegaciones de parlamentarios de los Estados Parte cumplen con la formalidad de sesionar y producir pronunciamientos y actos administrativos, pero es evidente la falta de entusiasmo y contundencia. Se ha restringido el horario de sesión a unas pocas horas, y aunque las Comisiones trabajan con fervor, los proyectos navegan en los insondables
puntos del orden del día consiguiendo naufragar, finalmente y agotando la paciencia de sus autores.
Cruje el Parlasur. Y no tiene que ver ni con las dietas de los parlamentarios ni con los gastos del Parlamento. Tal excusa duró apenas por un tiempo. Hoy sabemos que cuesta menos que un día de intereses de la deuda que tomó el Gobierno de Macri. Las razones hay que buscarlas en la falta de interés de los gobiernos de Bolsonaro, Macri, Abdo incluso Tabaré Vasquez, por permitir que se involucren las representaciones populares en la discusión de las
relaciones comerciales, como por ejemplo en el pre acuerdo entre Europa y el Mercosur.
La única información a la que tuvimos acceso en el Parlasur fue la provista por los diputados del Parlamento Europeo.

Sin voto directo.
Ni Brasil ni Uruguay cumplieron con el compromiso de elegir por voto directo a sus parlamentarios. La elección democrática de los parlamentarios que había sido celebrado como una trascendente conquista de la democracia fue borrado de un sablazo y Argentina, que sí tiene por ley vigente elección por voto directo, en el colmo del cinismo desapareció la boleta de los parlasures que no serán elegidos en las próximas elecciones. La justicia electoral repudia este accionar pero no hace lo suficiente para remediarlo. También se lo deja que lo arregle el próximo gobierno.
El atropellado final del gobierno de Macri protagoniza episodios insólitos, como el presunto acuerdo entre el Mercosur y la Union Europea que fue anunciado entre lágrimas por el canciller Faurie. Después de 20 años de negociaciones los pícaros del Pro descubrieron el agujero del mate y comprometieron el acuerdo.
Aquellos 20 años de negociaciones fueron 20 años de distintos gobierno de negarse a entregar parte sustancial de la soberanía y el futuro de nuestros países en ras de una supuesta integración al mundo que solamente trae perjuicios a nuestras economías en estos términos.
Fueron 20 años tratando de que Europa entendiera que América necesita industrializarse. Con el mismo derecho de los demás países. Que el rol de proveedores de materias primas que nos asignan ya no lo queremos más. Que eso nos relega a una economía pastoril ya superada, que nos aleja del crecimiento del progreso, del empleo, de una mayor igualdad.

Fantasías.
La regresión a los tiempos de la colonia… de los saladeros… resulta absolutamente absurdo y no lo queremos. Los congresos nacionales difícilmente acompañen este casi acuerdo de los presidentes y quedará como un intento felizmente abortado.
Pero eso no le preocupa al gobierno de Macri. Le alcanza con el anuncio para la prensa. En tiempos sin buenas noticias que dar, la Rosada acude a fantasías como este acuerdo. Que no pasará de un anuncio, con menos posibilidades de cumplirse que la pobreza cero de Macri o su profesía de bajar la inflación.

(*) Parlamentario Parlasur