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Cuando el Estado abandona al pueblo

Tarde o temprano iba a ocurrir. La quita del subsidio al transporte de pasajeros por parte del gobierno nacional colocó a la ciudad de Santa Rosa ante esta crisis. No es la única que está sufriendo este grave problema porque todas las ciudades del país están en parecida situación, aunque en el caso de La Pampa las cosas son peores porque los fondos que llegan del nuevo -y escaso- Fondo de Compensación son muy inferiores, y tardíos, con relación a los que se destinan a otras provincias que mantienen vínculos más cordiales con la Casa Rosada.
La comunicación de la empresa a la comuna anunciando que abandona el servicio -que se conoció al momento de escribirse estas líneas- aparece como una presión adicional para el intendente pero, seguramente, será apelada a la Justicia para evitar que la capital pampeana se quede sin ese vital servicio público en forma tan abrupta. La pulseada se definirá en las próximas horas, mientras tanto los santarroseños que no disponen de movilidad propia -que no son pocos- viven horas de angustia pues dependen de los ómnibus para asistir a sus trabajos o llevar sus hijos a la escuela.
Se trata de una nueva marca a escribir en la columna del «debe» del gobierno nacional, al lado de las que corresponden a los tarifazos del gas, de la energía eléctrica, los combustibles, la escasez de vacunas, la desinversión en salud y educación, etctétera.
Desde que asumió el macrismo los sectores populares mayoritarios no pararon de perder: menos presencia del Estado, menos subsidios, menos poder adquisitivo de los salarios, menos ocupación en las fábricas, menos calidad de vida… El gobierno que llegó con las promesas más atractivas -pobreza cero, mejor educación, no aumentar las tarifas, no devaluar, sacar Ganancias de los salarios, mantener los logros del gobierno anterior…- ha provocado una crisis descomunal en las economías de millones de argentinos.
El debate reciente en el Concejo Deliberante sobre a quién reclamar por los subsidios al transporte es muy ilustrativo. El oficialismo pretende endilgarle esa responsabilidad a la Provincia que ya viene asumiendo con su propio presupuesto la caída de los aportes nacionales en materia de obra pública, salud, asistencia social y otros rubros. La oposición se ofreció a acompañar al intendente a Buenos Aires para reclamar por recursos económicos a los responsables de quitar los subsidios al boleto y al gasoil. No hace falta ser demasiado perspicaz para advertir de qué lado está la razón.
La maquinaria publicitaria del gobierno nacional que cuenta con el apoyo de los grandes medios de comunicación intentó hacerle creer a los argentinos que los subsidios al transporte eran una «distorsión populista» que solo se daba en Argentina. Esa falsedad descomunal se cayó a poco de andar cuando el periodismo no alineado con el macrismo informó la verdad: el transporte público de pasajeros está subsidiado en casi todos los países, incluso en los más admirados del «primer mundo». Exactamente lo mismo ocurrió con los subsidios a la energía eléctrica.
Hoy esas mentiras quedaron al descubierto, y solo quienes eligen vivir con una venda en los ojos no las ven.