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Domingo 29 de marzo 2026

Cuatro mil médicos cubanos fueron contratados por Brasil

Redacción 01/09/2013 - 03.14.hs

Las multitudinarias manifestaciones de junio en Brasil, reclamaron inicialmente por el costo y la calidad del transporte público, pero luego, al extenderse a todo el país, fueron incorporando otros reclamos. En particular salud y educación.
Brasil es un país donde se dan condiciones sociales muy diferenciadas y la peor parte la llevan las poblaciones del norte y del noreste, que incluyen regiones selváticas y también con suelos pobres.
Al decidirse a escuchar esos reclamos, el gobierno tomó decisiones con respecto al transporte y se replanteó la política de sanidad y de educación. En ambas se ha hecho mucho desde los tiempos de Lula, pero el país es inmenso, con regiones muy diferenciadas y poblaciones en distintos grados de evolución. Veremos más abajo que la mejora lograda no basta para atar el voto de los beneficiarios.
Cuba, cuya revolución castrista puso énfasis en la educación y la sanidad, hizo un enorme esfuerzo por formar profesionales y, al cabo, se encontró en condiciones de ofrecer su experiencia y sus propios médicos y educadores a países de la región que afrontan necesidades urgentes. En este momento hay más de 30 mil trabajadores sanitarios cubanos que se desempeñan en el exterior, en algunos casos sin costo para el país que los recibe.
El gobierno central de Dilma Rousseff estimó que, en sanidad, necesita cubrir 15.460 plazas y abrió un registro de aspirantes, pero sólo se inscribió un millar de médicos brasileños. Entonces hizo una convocatoria internacional y tuvo respuesta de Cuba. Días atrás suscribió un contrato con la Organización Panamericana de la Salud por cuatro mil médicos cubanos. Pagará cuatro mil reales por mes por cada médico a la OPS, organismo regional que derivará el dinero al gobierno de Cuba. Los primeros cuatrocientos médicos cubanos llegarán a fines de esta semana.

 

Cosquilla.
Algunas entidades médicas de Brasil expresan disgusto. No hicieron nada por ir a los lugares más necesitados, porque allí hay exigencias incompatibles con su gusto o conveniencia. Dicen que la medicina de la isla caribeña es muy elemental, afirmación que no condice con lo que se sabe de su desempeño en Haití, en Venezuela y en otros países de la región. El gobierno puso como condición que los médicos contratados tengan experiencia profesional e internacional y probablemente no hay otro país, salvo Cuba, en condiciones de atender esta exigencia.
También hay una objeción política: que los médicos cubanos serían propagandistas de la revolución castrista. No parece tomarse en cuenta al menos dos razones a considerar: que Cuba, hoy, está en un proceso distante del momento guevariano de sembrar la revolución. La segunda razón es que la instalación de hospitales y médicos en poblaciones que hasta ahora sólo conocen la medicina natural, es en sí mismo una revolución.
Hay una tercera razón: cuando profesionales o técnicos de un país desarrollado van al tercer mundo, llevan consigo las ideas de su país, de su momento cultural y casi siempre generan una gran diversidad de respuestas, aparte de que, habitualmente, preparan el camino para la venta de productos manufacturados de su país de origen.

 

Cuarta.
Pensándolo un poco más, hay una cuarta y probablemente también una quinta y más razones para responder a la queja de alguna dirigencia de Brasil por la llegada de médicos cubanos.
Las manifestaciones de junio sorprendieron al gobierno y a todo el establishment de Brasil. La aceptación al gobierno de Rousseff bajó estrepitosamente y puede creerse que Vilma charló el tema con Lula y que ambos dijeron que hay una respuesta política: tratar de volver a estar delante de las demandas.
Los liderazgos no se alcanzan marchando a remolque ni se conservan durmiendo en los laureles. En las recientes elecciones primarias argentinas los analistas más confiables coinciden en que hubo una falla en la propaganda del gobierno: hablar de la década ganada y omitir la década o las décadas por ganar. Los beneficiarios de la salida de la pobreza, la falta de trabajo y la gana de emigrar han sido rápida y eficazmente satisfechos.
La memoria de las mayorías es corta, pues se piensa más desde cada presente acerca de lo que se siente necesario o lo que se considera que corresponde por derecho. En 2009, al perder las elecciones de medio tiempo, el gobierno argentino planteó nuevas propuestas y puso proa hacia ellas. Y ganó en 2011. Lula, que tal vez también pudo haber entrado en una especie de sopor (honras internacionales, fama reconocida, conferencias), despertó a tiempo y pudo advertir a los del PT (su partido) que hay que seguir en el seno del pueblo, de la masa. No tanto con las elites. Es que "no hay reposo para el guerrero".
Jotavé

 


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