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Datos sin privacidad

NUEVAS EXIGENCIAS COMPULSIVAS DEL IMPERIALISMO DIGITAL

Las nuevas condiciones que impone WhatsApp a los usuarios/ciudadanos, que son obligados a compartir datos con Facebook, atentan contra la privacidad.
ALFREDO MORENO*

Con más de mil millones de usuarios/ciudadanos en 180 países, WhatsApp (WSP) es la aplicación de mensajería preferida de todo el mundo. ¿Por qué? Porque las funcionalidades de la aplicación aportan sencillez a las personas que organizan sus redes sociales, laborales, personales, etc. ¿Además es gratuito? Bueno en principio parece, pero ya las compañías de telecomunicaciones europeas están cobrando a WSP las comunicaciones IP (Internet Protocolo).

Nosotros no pagamos por su uso, pero eso sí entregamos nuestros datos de perfil y nuestros datos (textos, audios, imágenes y videos) del chat. Este es el punto para reflexionar como ciudadanos consumidores sobre el territorio digital y nuestros derechos y privacidades ante las nuevas disposiciones de WSP que serán aplicadas a partir del próximo 8 de febrero.

Es una oportunidad para que busquemos independencia, cuidemos nuestros datos y comencemos lentamente a emanciparnos.
La adquisición de WhatsApp por parte de Facebook en 2014 suscitó preocupación entre los expertos en privacidad y aquellos usuarios/ciudadanos preocupados por la seguridad de sus datos; después de todo, Facebook y sus aplicaciones de terceros se han visto envueltos en múltiples situaciones de seguridad, en las que se filtró gran cantidad de información privada de los usuarios/ciudadanos como los casos del Brexit y elección de Trump y Cambiemos en Argentina. La compra de WSP terminó con su eslogan de ser una aplicación independiente, dedicada a crear y mantener un servicio de mensajería seguro.

Aceptación forzada.
Recientemente, Facebook anunció que a partir del 8 de febrero los usuarios de la aplicación deberán aceptar las nuevas condiciones para el uso de WSP. Es que el big data se ha convertido en una producción de información que genera mucho dinero, por lo cual Facebook va a combinar tres plataformas distintas de mensajería: Facebook Messenger, WhatsApp e Instagram, haciendo convergente los contenidos que circulan en cada una de modo de integrar los datos en una única plataforma para aplicar los métodos y modelos del big data.

Los términos y condiciones establecen que a partir de ahora WSP compartirá información personal del usuario/ciudadano con Facebook y otros servicios que maneja el grupo de Mark Zuckerberg. Las actualizaciones y su aceptación, permite que el servicio de software recolecte contactos, datos comerciales cuando se usa Facebook e, inclusive, la IP, dirección geográfica, información sobre cómo el usuario/ciudadano interactúa con los demás, incluyendo empresas. «Aunque no uses nuestras opciones relacionadas con la ubicación, usamos la dirección IP y otra información, como los códigos de área de números de teléfono, para estimar cuál es tu ubicación general (por ejemplo, ciudad y país)». Además, señala el texto de privacidad, que no solo recopilará información del usuario/ciudadano principal, sino también de sus contactos o terceras personas. Apunta que serán reunidos cuando los otros cibernautas tengan interacción con el usuario principal, como conversaciones en grupos, reportes o por los proveedores de servicios de otras empresas distintas a Facebook.

La privacidad de los datos nos pone a los ciudadanos/usuarios de las aplicaciones mencionadas, en pensar si aceptamos y continuamos siendo usuarios o rechazamos y nos mudamos a destinos de software como Signal o Telegram. Arthur Messaud, abogado de «La Quadrature du net», asociación francesa que defiende a los usuarios de internet, dijo que «si la única forma de rechazar (la modificación) es dejar de usar WhatsApp, entonces el consentimiento es forzado ya que el uso de datos personales es ilegal».

Europa no.
Esta actualización no afectará a los usuarios/ciudadanos europeos, según un comunicado que Facebook difundió el pasado 8 de enero, en el que dice que no habría cambios en la «región europea», que cubre la UE, el Espacio Económico Europeo y Reino Unido. «Para evitar cualquier duda, sigue siendo cierto que WhatsApp no comparte los datos de sus usuarios de la región europea con Facebook con el propósito de que Facebook use estos datos para mejorar sus productos o anuncios», señala Facebook y agrega que no usa la información de WSP para ese tipo de propósitos en Europa, debido a que, en los últimos años, los organismos europeos de protección de datos han decretado estrictas regulaciones de privacidad en Europa.

Si bien, estas aplicaciones pertenecen a corporaciones privadas cada vez más concentradas, su uso se ha vuelto esencial para las relaciones humanas. ¿Existe un Parlamento en Facebook, en Twitter, en Google?
Si se quiere democratizar estos dominios feudales, deberíamos tener representantes de usuarios/ciudadanos organizados en asociaciones de consumidores de aplicaciones digitales. Esta situación nos interpela sobre cuál es nuestra acción en el cuidado de los datos y defensa del uso de aplicaciones digitales esenciales.

Disciplinar.
Las redes sociales también forman parte del dispositivo para disciplinar la comunidad. Han cambiado el concepto de democracia sin explicitarlo. En estos ecosistemas no hacen falta constituciones ni repúblicas, solo el «aceptar» las condiciones privadas de uso. Facebook o Google no son instituciones públicas, funcionan como estados paralelos.

El motor de la plataforma digital está en los datos. El mayor acceso a internet es una necesidad de la redefinición digital de la vida. A más uso de aplicaciones más valor para las plataformas digitales. Los datos de los habitantes de estas comunidades digitales, tienen valor comercial y permiten estructurar el negocio a través del big data para vender y continuar vendiendo cada más segmentado y personalizado. (ALAI)

*Profesor de tecnologías de la información y la comunicación en la Universidad Nacional de Moreno.

Alternativas a WhatsApp.
Signal es gratuita, cuenta con un fuerte cifrado y funciona en todas las plataformas móviles.
Threema promete privacidad total. Tanto la lista de contactos como la información de los grupos se guardan únicamente en el teléfono y no en la aplicación, y los mensajes se borran en el momento en el que se envían.
Telegram es una alternativa popular a WhatsApp.
Wire es una aplicación de mensajería segura con cifrado de extremo a extremo protegida por las leyes de retención de datos europeas.
Riot.IM permite VoIP y videollamadas, así como cifrado de extremo a extremo de los mensajes de texto.