De la Sota, con locro para amigos y desalojos policiales a campesinos

El gobernador de Córdoba está lanzado a la candidatura presidencial 2015. El 1 de mayo se reunieron varios opositores en un locro y firmaron un documento político. Mientras, crecen los desalojos de campesinos en la provincia.
EMILIO MARÍN
José Manuel de la Sota es llamado “De la Soja” por sus adversarios que son muchos en Córdoba. A él parece no importarle porque comenzó en 2012 su nunca terminada carrera presidencial y en lo que va de 2013 ha decidido acelerar a fondo. En estos días de Rally internacional en Córdoba, el gobernador se debe creer un Sebastian Loeb, múltiple campeón por estos caminos. Quiere llegar primero, alguna vez, a la Casa Rosada…
El Día Internacional de los Trabajadores fue muy paradojalmente la fecha escogida por el delasotismo para promover un encuentro no precisamente de trabajadores. Algunos trabajaron alguna vez, hace décadas, como el gastronómico Luis Barrionuevo o el camionero Hugo Moyano. Otros nunca usaron un overol, como el empresario de cuentas opacas, Francisco de Narváez. Roberto Lavagna tampoco transpiró ninguna camiseta proletaria, alternando en su consultora empresarial Ecolatina y ministerios. Otro de origen sindical es Julio Piumato, con valores alterados: hizo dos paros de 72 horas en contra de la reforma judicial, a la que se opone como cruzado de la “sagrada familia” y sólo uno de 24 horas por las reivindicaciones de los judiciales.
Esos políticos y sindicalistas sui generis se dieron cita en la Explanada del Centro Cívico, donde se sirvió un locro para 10.000 personas. Los mal pensados dijeron que no había tanta gente y sobró tanto locro que los chicos de escuelas con comedores del Paicor, iban a tener que repetir ese menú varios días hasta que se termine el sobrante.
Juan P. Quinteros, del opositor Frente Cívico, hizo una denuncia penal porque el gobernador habría empleado dinero público para financiar esa actividad partidaria. Y quiso saber cuánto se gastó en el locro, una tarea difícil por la estrecha relación de la justicia local con el poder, lo que amerita la tan denostada -por el delasotismo- reforma judicial. Lo que pide Quinteros es casi imposible: en enero hubo un Carnaval de Cuartetos, que para el gobernador costó 3 millones y para la oposición 30, pero aún no se presentaron los números…

Unidos para volver al pasado.
El documento llevó las firmas de los mencionados, más Momo Venegas, José Scioli, Claudia Rucci y Jorge Yoma, y se tituló “Unidos para cambiar”. En una nueva demostración de la confusión de roles entre partido y gobierno, tal declaración partidista fue subida a la web del gobierno de la provincia.
Allí pusieron como primer punto, que se unen:
“Para defender la Constitución, los derechos humanos de los trabajadores, jubilados y todos los argentinos, la independencia del Poder Judicial, la libertad, el desarrollo económico, la justicia social y el federalismo. Y para ponerle LIMITE en el 2013 al autoritarismo creciente del gobierno nacional conformando una nueva mayoría parlamentaria que asuma la conducción de la Cámara de Diputados e inicie la democracia del diálogo”.
Lo único cierto de la parrafada es que este rejunte de lo que Horacio Verbitsky llama “peornismo opositor” se propone sumar fuerzas en las elecciones de 2013 con la ilusión de ganar la mayoría en Diputados. Esa meta ya la consiguieron en 2009, fugazmente, y no les sirvió de mucho al llamado “Grupo A” en la Cámara Baja.
El resto de la proposición, relativa a la Constitución, los derechos humanos de los trabajadores y jubilados, etc, es mera propaganda. En agosto del año pasado De la Sota llegó de noche a la Legislatura con tres proyectos de ley, uno de los cuales era su prioridad y pidió se tratara sobre tablas y se aprobó tal cual. A partir de entonces los jubilados provinciales deben esperar seis meses para cobrar los aumentos salariales que perciben los estatales activos. Y como hubo protestas, hubo una feroz represión cuando los dirigentes sindicales concurrieron a Tribunales a presentar un amparo en contra de esa norma tan poco sensible a los jubilados actuales y futuros.
La “democracia del diálogo” fue ese 23 de agosto la dictadura de las balas de gomas y los palos contra quienes defendían los derechos jubilatorios.

Discutible “peronómetro”.
De la Sota dijo en el locro que el gobierno de Cristina Fernández no era peronista y pedía disculpas a la población por los últimos gobiernos de ese signo, incluyendo al de Néstor Kirchner, sin nombrarlo. Moyano, que comía a su lado, no se inmutó, cuando en sus volteretas ha presentado como diferentes a Kirchner y Cristina, para justificar su alianza con el primero.
El anfitrión los tiró a la basura a ambos. Según su argumentación, él se identifica con el Perón democrático que volvió en 1973 y se abrazó con Ricardo Balbín, y no con el general enojado del “5 por 1” de 1955.
Polémicas históricas al margen, De la Sota no es el más indicado para usar un “peronómetro” para descalificar a gobiernos peronistas y kirchneristas como los de 2003 a la fecha, que serían “malos”, y para ubicarse dentro de los peronistas “buenos”.
Es que él debutó con la derecha peronista en la municipalidad de Córdoba, como secretario de gobierno del intendente Coronel y partícipe del golpe del coronel Antonio D. Navarro que depuso a las autoridades constitucionales Ricardo Obregón Cano y Atilio López. Comenzaba sus operaciones en Córdoba la Triple A, bajo el nombre de Comando Libertadores de América, fueron intervenidos gremios combativos como Smata y Luz y Fuerza, el ex vicegobernador López fue asesinado, etc.
Ese es el prontuario de De la Sota. Coherente con ese ADN derechoso, la semana pasada por medio de la ministra de Justicia y Derechos Humanos de la provincia, Graciela Chayeb, intervino la Asociación de Ex Presos Políticos de Córdoba. Allí se nuclean los sobrevivientes del terrorismo de Estado, testigos formidables en el megajuicio de La Perla. Varios mencionaron en las audiencias el nefasto rol del personaje en la previa del golpe de Estado y recordaron que, producido el putsch, cuando fue brevemente detenido, los presos políticos se negaron a aceptarlo en su pabellón.
¿Con ese pasado tan ligado a la represión del brigadier Raúl Lacabanne y el jefe de Policía Héctor García Rey, De la Sota se cree con autoridad para decir quién es peronista y quién no? No se trata de cosas remotas. En marzo de 2004, criticó a las Madres de Plaza de Mayo y dijo que si hubieran cuidado mejor de sus hijos no habría habido 30.000 desaparecidos. Fue el mismo día que Kirchner recuperaba el predio de la ESMA para Espacio de la Memoria…

Teórico del demonio.
Para conocer mejor a quien está gobernando Córdoba por tercera vez (le niega a la presidenta cualquier aspiración a un tercer mandato), sirven hechos pequeños pero reveladores. El 4 de diciembre de 2012 fue uno de esos, porque ese día comenzó el juicio por los crímenes de lesa humanidad en La Perla. De la Sota no concurrió al inicio de ese histórico proceso, el mayor del interior del país.
En cambio, sí estuvo a la misma hora en la Universidad Austral, de la derechista orden del Opus Dei, donde fue presentado por Juan J. Llach, ex funcionario cavallista y ministro de la Alianza. Digresión: De la Sota dio la bienvenida a Domingo Cavallo en la política, en 1997, al llevarlo como diputado nacional en medio de sus acuerdos con Arcor y la Fundación Mediterránea.
En la Austral, el disertante arremetió contra los militantes populares “que se habían enamorado de las armas y mandaron a la muerte a miles de jóvenes”. Esos dirigentes violentos, se quejó, “están impunes y algunos son ministros o asesores del gobierno”. Fue una defensa de la “teoría de los dos demonios” injusta e inoportuna, justo cuando se empezaba a juzgar al general Menéndez. Este dijo en el juicio cosas muy parecidas, respecto al gobierno supuestamente revanchista y de ex guerrilleros.

Una antena menos allá y un desalojo más acá.
Ese 4 de diciembre de 2012 tuvo otro aspecto: Córdoba desmanteló la antena de Televisión Digital Abierta (TDA) instalada en la EPEC de Río Cuarto que iba a beneficiar a 250.000 hogares con una veintena de canales de TV.
En febrero esa ofensiva en línea con el monopolio Clarín-Cablevisión llegó a bajar antenas de TDA en Leones, Bell Ville, Villa Dolores y Córdoba Capital. Fue todo tan ilegal y arbitrario, que la justicia ordenó la vuelta atrás. El gobernador era capaz de esos atropellos con tal de violentar la ley de medios de la democracia…
El documento del 1 de mayo de la runfla afín a Clarín declamó sobre “la libertad, el desarrollo económico, la justicia social”, pero en Córdoba no existen esos derechos para los campesinos pobres y gente sin techo. Son desalojados de tierras que ocupan desde hace muchos años (en Piquillín, a 50 km al este de la capital) o desde setiembre pasado (Solares de Ycho Cruz).
El 14 de abril la policía desalojó a unos y otros; en el primer caso derribando humildes viviendas con topadoras y en el segundo actuando sin orden judicial. En Piquillín fueron imputadas 16 personas de usurpación y en Ycho Cruz los detenidos fueron 21.
Esa segunda tanda fue apresada el 30 de abril a la tarde. A esa hora los cocineros de De la Sota ponían en remojo los porotos y maíz blanco del polémico locro. La mesa de la virulenta oposición empezaba a servirse. Este 1 de mayo no estuvo Macri. Quizás en el próximo…