sábado, 21 septiembre 2019
Inicio Opinion El Atuel en las PASO mendocinas

El Atuel en las PASO mendocinas

Días atrás se escucharon definiciones que deberían interesar a los pampeanos en la vecina provincia de Mendoza ya que en el marco de la campaña electoral para las PASO estuvo presente el conflicto del Atuel. En una de las fórmulas, llamativamente, se esgrimieron argumentaciones contradictorias entre sí en torno al mismo problema. Se trata de la dupla integrada por Anabel Fernández Sagasti y Jorge Tanús que expresaron fuertes posicionamientos con respecto al conflicto por los ríos interprovinciales aunque en direcciones antagónicas.
En esta pareja, que reivindica su condición de «candidatos de Cristina Fernández en Mendoza» la titular, actual senadora nacional, postula quitarle a La Pampa las regalías que cobra por los Nihuiles. «El pedido -sostuvo la dirigente- es un reclamo histórico efectuado por la provincia de Mendoza, cuyos habitantes se han visto afectados por esta distribución de las regalías». Curiosamente el proyecto, que no ha tenido impulso parlamentario, deja de lado que si se considera que el Atuel es un río interprovincial (como lo ha determinado la Corte Suprema de Justicia de la Nación) en la privación del cobro solicitada perjudicaría también a los habitantes de La Pampa.
Pero lo singular de esta fórmula en la controversia por el Atuel radica en una postura a la que convendrá que el futuro gobierno pampeano le preste mucha atención en caso de que se imponga en la elección mendocina. Es la que sostiene el candidato a la vicegobernación y que ha expresado públicamente la necesidad de acordar con La Pampa en la cuestión de los recursos hídricos. En tal sentido la posición del candidato ha sido definitiva: «Un río interprovincial se comparte», dijo, reclamando a sus comprovincianos seriedad en el tratamiento del tema. Para más recalcó que «La Pampa no tiene otra salida» y que «nunca es tarde para ponerse de acuerdo, le guste o no le guste a algunos ciudadanos de Mendoza». Esas manifestaciones, expresadas cuando presidía la Cámara de Diputados cuyana, lo identifican como un político no solamente valiente sino también razonable y pragmático, rara avis en el panorama de la política fluvial mendocina donde no es raro encontrar frases y opiniones desaforadas que, dejando de lado cualquier argumento razonable, se basan en la arbitrariedad. Es evidente que esta postura colisiona de frente con la de su compañera de fórmula, que se apoya en las más conservadoras tendencias cuyanas en la materia.
Pero en el debate político de Mendoza también surgió una tercera opinión, que es digna de ser tenida en cuenta, por parte de Noelia Barbeito, la candidata del Frente de Izquierda. Acaso influida por su condición de profesora de historia ha señalado que «el agua es de los pueblos donde pasa el río y que viven de la cuenca». Si la afirmación, como pareciera, es también aplicable a los pampeanos, estaría refirmando la necesidad de una avenencia razonable entre ambos estados. Y al señalar la emergencia hídrica en que se encuentra su provincia remarcó un aspecto poco considerado: el «robo» de arroyos por parte de «grandes terratenientes»; una fuerte crítica a la pasividad de las autoridades cuyanas.