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El coronavirus y la doctrina del shock

NAOMI KLEIN Y LA CRISIS ECONOMICA Y SOCIAL DE LA PANDEMIA

Para la periodista canadiense el shock es realmente el propio virus, y en EEUU ha sido manejado de una manera que maximiza la confusión y minimiza la protección.
MARIE SOLIS
La periodista Naomi Klein, autora de libros como «No Logo» y «La doctrina del shock», analiza en esta entrevista con Vice las especulaciones en torno a la pandemia, el rol de Estados Unidos y cómo salir de la emergencia diaria para pensar más acá de la vida.

-Empecemos con lo básico. ¿Qué es el capitalismo del desastre? ¿Cuál es su relación con la «doctrina del shock»?
-La forma en que defino el «capitalismo de desastre» es muy sencilla: describe la forma en que las industrias privadas surgen para beneficiarse directamente de las crisis a gran escala. La especulación de los desastres y de la guerra no es un concepto nuevo, pero se profundizó bajo la administración Bush después del 11 de septiembre, cuando la administración declaró este tipo de crisis de seguridad interminable, y simultáneamente la privatizó y la externalizó, esto incluyó el estado de seguridad nacional y privatizado, así como la invasión y ocupación (privatizada) de Irak y Afganistán. La «doctrina del shock» es la estrategia política de utilizar las crisis a gran escala para impulsar políticas que profundizan la desigualdad y enriquecen a las elites. En momentos de crisis, la gente tiende a centrarse en sobrevivir y tiende a confiar demasiado en los que están en el poder.

-¿De dónde viene esa estrategia política estadounidense?
-Fue una respuesta al programa del New Deal por parte de Milton Friedman, quien pensaba que todo había salido mal en EEUU bajo el New Deal: como respuesta a la Gran Depresión un gobierno mucho más activo surgió en el país, que resolvió la crisis económica creando empleo en el gobierno y ofreciendo ayuda directa. Así la doctrina del shock fue una forma de prevenir que las crisis den paso a políticas progresistas y, en cambio, fomenten políticas impopulares que concentran aún más la riqueza en EEUU y en todo el mundo.

-Hoy tenemos múltiples crisis: una pandemia, falta de infraestructura de salud y un colapso de la bolsa. ¿Cómo encaja esto en el esquema de la doctrina del shock?
-El shock es el propio virus. Y ha sido manejado de una manera que maximiza la confusión y minimiza la protección. No creo que sea una conspiración, es sólo la forma en que el gobierno de EEUU ha manejado esta crisis. Trump no ha tratado esto como una crisis de salud pública sino como una crisis de percepción, y un problema potencial para su reelección. Es el peor de los casos, especialmente porque EEUU no tienen un programa nacional de salud y sus protecciones para los trabajadores son muy malas (la ley no reconoce el pago por enfermedad). Esta combinación de fuerzas ha provocado un shock máximo.

-¿Cómo hemos visto esto antes?
-En «La doctrina del shock» hablo del huracán Katrina. Grupos de expertos de Washington se reunieron y crearon una lista de soluciones «pro mercado libre» para el Katrina. En 2008, se vio esta jugada en el millonario rescate de los bancos, pero el costo real de eso vino luego con los programas de austeridad económica y recortes a los servicios sociales. Así que no se trata sólo de lo que está sucediendo ahora, sino de cómo se va a pagar esto en el futuro.

-¿Qué puede hacer la gente para mitigar el daño del capitalismo de desastre que ya estamos viendo en la respuesta al coronavirus?
-Cuando somos probados por la crisis, retrocedemos y nos desmoronamos o crecemos y encontramos reservas de fuerzas. Esta será una de esas pruebas. Tengo cierta esperanza de que podamos elegir evolucionar -a diferencia de lo que pasó en 2008- porque tenemos una alternativa política tan real que propone un tipo de respuesta diferente a la crisis que llega a las causas fundamentales de nuestra vulnerabilidad, y un movimiento político más amplio que la apoya (N.T.: Naomi Klein apoya a Bernie Sanders en las internas estadounidenses). De esto se ha tratado todo el trabajo en torno al Green New Deal: prepararse para un momento como este. No podemos perder el coraje; tenemos que luchar más que nunca por la atención sanitaria universal, la atención infantil universal, la baja por enfermedad remunerada, todo está íntimamente relacionado.

-Si nuestros gobiernos y la élite mundial van a explotar esta crisis para sus propios fines, ¿qué puede hacer la gente para cuidarse unos a otros?
-«Yo me ocuparé de mí y de los míos, podemos conseguir el mejor seguro privado de salud que haya, y si no lo tienes es probablemente tu culpa, no es mi problema». Esto es lo que este tipo de economía de ganadores pone en nuestros cerebros. Lo que un momento de crisis como este revela es nuestra interrelación entre nosotros. Estamos viendo en tiempo real que estamos mucho más interconectados unos con otros de lo que nuestro brutal sistema económico nos hace creer.
Podríamos pensar que estaremos seguros si tenemos una buena atención médica, pero si la persona que hace nuestra comida, o entrega nuestra comida, o empaca nuestras cajas no tiene atención médica y no puede permitirse el lujo de ser atendida, y mucho menos quedarse en casa porque no tiene licencia por enfermedad pagada, no estaremos seguros. Si no nos cuidamos los unos a los otros, ninguno de nosotros estará seguro. Estamos atrapados.
Diferentes formas de organizar la sociedad promueven o refuerzan diferentes partes de nosotros mismos. Si estás en un sistema que sabes que no cuida de la gente y no distribuye los recursos de forma equitativa, entonces la parte que acapara de ti se reforzará. Así que ten en cuenta eso y piensa en cómo, en lugar de acaparar y pensar en cómo puedes cuidarte a ti mismo y a tu familia, puedes hacer un cambio y pensar en cómo compartir con tus vecinos y ayudar a las personas que son más vulnerables. (Vice. Rebelión).