El derecho y el revés de condición de la persona

Señor Director:
La noticia dice que una mujer de unos treinta y tres años llamó un taxi y lo orientó hacia el parque los Caldenes, en el barrio Mataderos, de Santa Rosa
Sin decir palabra le pasó una cuerda por el cuello y comenzó a apretar y tirar, al tiempo que daba a conocer su intención de apropiarse de la recaudación del taxista. La reacción de este trabajador hizo posible que llamara a la policía, cuya pronta llegada permitió detenerla, y ponerla a disposición de la justicia, luego de lo cual fue liberada.
Otra noticia, ésta de General Pico, permitió conocer que una mujer de 42 años ha mostrado sus dos hijas adoptivas, de 6 y10 años de edad. Lo ha hecho cuando ya está cumplida una larga tramitación, que incluyó un viaje suyo hasta Haití, de donde son las niñas, hermanitas. Allá debió empezar a convivir con ellas en una organización que recoge niños abandonados. Ahora ya llevan un tiempo instaladas en General Pico, han avanzado en el aprendizaje del español (ellas hablan creole, la lengua de la población de color de Haití). La ayuda de una maestra ha favorecido la adaptación de las pequeñas, aunque ambas, según el relato de Fernanda Coronel, siguen sus pasos cuando va al trabajo y lloran al verla desaparecer. El adulto que enciende la esperanza de estas niñas, genera tal situación traumática, porque todo niño es arrojado a un mundo desconocido.
Haití es una pequeña nación insular, que fue dominio francés. Los franceses la poblaron con personas de color, porque eran (y siguen siendo) la mejor mano de obra, primero esclava y ahora barata. Estos negros fueron de los primeros en avanzar hacia la independencia en nuestro continente, Adoptaron nombres franceses, muchos de ellos vinculados con la Revolución Francesa y con la gesta napoleónica. No han tenido suerte, porque cayeron en una prolongada dictadura (la de Duvalier) durante gran parte del siglo XX y hace pocos años un tremendo sismo destruyó gran parte de las ciudades y mató a numerosas personas. Hay tropas de las Naciones Unidas en el país y organizaciones sociales que realizan una intensa obra de protección de los más pequeños. La mujer pampeana fue advertida contra otros ofrecimientos de adopción, porque hay negocios con partes del cuerpo de niños y adultos. De algunos países llevan niños de color como mascotas para sus propios hijos o para servicio doméstico. No todos ellos tienen suerte.
El protagonismo contrastante de estas dos mujeres en los hechos narrados obliga a reflexionar acerca de la índole humana, sobre todo en esta etapa en la que sobreabundan los femicidios. No son escasos los hechos de ferocidad femenina, lo que hace posible pensar que esta disposición es propia de nuestra especie. Ignoramos hasta qué punto estaba dispuesta a avanzar la mujer que ensayó ahorcar al chofer del taxi, pero lo cierto es que causó una situación de extremo riesgo. También ignoramos su estado de salud mental y las circunstancias que la motivaron a llegar a tan extrema determinación. Una de las dos causas, la mental y la económica, y también las dos pueden haber sido determinantes.
La mujer de General Pico no ha tenido hijos propios y ha hecho saber que intentó la adopción en nuestro medio, sin éxito, a pesar de su empeño. La decisión final que le ha dado dos pequeñas en adopción, da cuenta de la firmeza de su resolución. Debe considerárselo admirable.
Otro es el problema de las pequeñas, arrancadas de su ámbito natal. Se puede ponderar la resolución de la adoptante sin olvidar la dura experiencia que han pasado y que deberán pasar todavía estas mujercitas de tan grata presencia. Toda la comunidad debe sentirse parte de esta experiencia. Será parte, lo acepte o no. Habrá que ver cuál ha sido el grado de avance hacia la superación de prejuicios de tipo racial muy arraigados. El reto implícito puede ser decisivo si es que ahora tenemos que avanzar hacia la reunificación humana.
Atentamente:
Jotavé