El historiador israelí que desenmascaró la “historia oficial” sionista

ILAN PAPPE DE VISITA EN ARGENTINA

Leandro Albani* – “Después de setenta años de limpieza étnica, las políticas criminales de Israel ya no pueden ser escondidas”, afirmó el historiador Ilan Pappé.
“No puedo vivir en Haifa por culpa del sionismo. No creo en una ideología que reprima a los palestinos en nombre del Holocausto. Necesitamos la descolonización de Palestina”, resumió, de manera precisa y concreta, el historiador israelí Ilan Pappé durante la charla brindada el viernes en el Centro Cultural Borges y auspiciada por la Universidad de Tres de Febrero.
A Pappé se lo ubica en la camada de académicos denominados los “nuevos historiadores israelíes”, que a finales de 1980 comenzaron a cuestionar los lineamientos sostenidos por el sionismo. El caso de Pappé es paradigmático, ya que fue más allá de esa corriente y hasta hoy no dejó de investigar y cuestionar el “mito” de Israel.
Claro, seguro de lo que argumenta, no vacila cuando explica y defiende sus posturas, Pappé es uno de los intelectuales más lúcidos que en la actualidad puede deshilvanar el conflicto palestino-israelí (como se conoce mediáticamente) o, como lo dice el propio Pappé, el “genocidio progresivo” que el Estado de Israel comente contra el pueblo palestino desde 1948.

Expulsado de Haifa.
La vida de este historiador nacido en 1954 en Haifa, ciudad palestina anexada por Israel, muestra un recorrido pocas veces visto: formado bajo los parámetros de la educación judía, sustentada en la ideología sionista, Pappé fue rompiendo con la “historia oficial” construida por un Estado que desde hace varia décadas se posiciona como gendarme de Medio Oriente. Eso tuvo como consecuencia su expulsión de la Universidad de Haifa y su retiro a Gran Bretaña, donde se desempeña como profesor en la Universidad de Exeter.
Su visión heterodoxa sobre los “orígenes” israelíes y sus investigaciones precisas y documentadas, desarrolladas en más de una docena de libros, intentan hacer caer el muro construido por el sionismo alrededor del mito bíblico de un “pueblo sin tierra en una tierra sin pueblo”, justificación para la implantación del Estado israelí y la permanente limpieza étnica contra las palestinas y los palestinos.
“Pertenezco a la tercera generación de colonos judíos, pero los palestinos son los habitantes nativos”, se sincera Pappé ante un auditorio colmado de personas que lo escuchan con atención y aplauden no sólo sus palabras certeras, sino también algunas ironías que deja escapar entre la audiencia, tal vez para hacer más llevadero un tema cargado de dolor y muertes.

Falacias y mentiras.
Durante la conferencia -en la que estuvo acompañado por Saad Chedid, director de la editorial Canaan-, Pappé deshizo, como lo viene haciendo desde hace años, una historia plagada de mentiras y justificaciones construida desde finales del siglo XIX por el sionismo, y que le permitió fundar un Estado que no respeta los derechos humanos más básicos del pueblo palestino.
“La propaganda israelí se basa en que esta historia es compleja y sólo los israelíes la entienden”, explica Pappé, para dejar en claro que la resolución del conflicto es simple: respetar los “derechos igualitarios para los palestinos” y una concepción de “vida natural”, que el pueblo de Palestina tiene desde sus orígenes.
Pappé cuestionó duramente al mundo académico que, en muchos casos, tiene posturas morales progresistas, pero a la hora de abordar la cuestión palestina se pliega a los mandatos de la historia oficial israelí. “Después de setenta años de limpieza étnica, las políticas criminales de Israel ya no pueden ser escondidas. Pero todavía hay un ‘escudo de excepción’ que permite que la gente no pueda ver lo que sucede”, denunció. “Es increíble que se repitan falacias y mentiras sobre el pasado y el presente, que ya fueron rebeladas por académicos israelíes”, agregó.

Extorsión a historiadores.
El historiador alertó sobre una política sistemática llevada adelante por el lobby judío a nivel mundial y que “acusa de antisemitismo a quienes investigan la otra historia de Palestina”. A su vez, criticó la posición de Estados Unidos y las potencias europeas que permitieron la creación de Israel en base a la limpieza étnica del pueblo palestino. En 1948, “hubo periodistas, miembros de la Cruz Roja y diplomáticos que reportaron lo que sucedía”, cuando las fuerzas israelíes comenzaron a desalojar pueblos y ciudades de Palestina, pero “sus jefes no publicaron las evidencias”.
Pappé también apuntó contra el supuesto “proceso de paz” entre Israel y Palestina, y sostuvo que esa instancia sólo le conviene al sionismo, porque mientras tanto el Estado israelí puede seguir cometiendo asesinatos, desplazamientos forzados de personas y sostener su política de implantación de colonos judíos en territorios palestinos. Y esto sucede, según el historiador, con el beneplácito de Estados Unidos y Europa que justifican que cuando ese “proceso de paz” concluya, se podrán resolver todos los problemas y terminar los “abusos”.
“Por eso Israel sostiene la teoría del proceso de paz, porque le permite completar la colonización”, aseveró el historiador, que sentenció: “Nunca hubo un esfuerzo israelí hacia la paz”.
*Resumen Latinoamericano.