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El largo camino al autoabastecimiento

LA SEMANA PAMPEANA

I – La Pampa comenzó a transitar en la semana un capítulo significativo en el largo camino trazado por la administración provincial para llegar, en una década, al autoabastecimiento de energía eléctrica. La noticia del inicio de la inyección de energía al sistema interconectado nacional de la planta de biogás producido a partir de los residuos de un feedlot y de la producción de sustrato vegetal de la zona bajo riego entre 25 de Mayo y Colonia Chica significa asomarse a la posibilidad de un cambio sustancial en la matriz energética que se piensa para la provincia. El emprendimiento, que genera modestos dos megavatios de potencia, está a pocos metros de la central hidroeléctrica de Los Divisaderos, cuyo último reporte de generación indicaba una potencia similar atada como está a la disponibilidad de agua en el Canal Matriz (aunque en teoría debería llegar a más de 10 MW).

II – La Pampa, con su sistema eléctrico público-cooperativo, es actualmente una de las provincias que menos energía produce como porcentaje de su propio consumo. Un administrador de la APE lo calculaba hace unos años en menos del uno por ciento. Si tenemos en cuenta que actualmente toda La Pampa consume en sus horas pico unos 250 megavatios y que su producción propia se limita a la intermitente entrada de Los Divisaderos, los molinos de Cosega y un par de pequeñas usinas térmicas de APE que abastecen a pequeñas poblaciones, el aporte propio es, ciertamente, insignificante. La provincia tiene en su territorio otras fuentes de generación: el parque eólico privado de La Banderita en General Acha con una capacidad de generación de 40 MW y las micro-usinas que instaló la Secretaría de Energía en Realicó y que, en teoría, pueden producir 24 MW. Está también la producción de Casa de Piedra con dos turbinas con capacidad de generación de 60 MW donde La Pampa participa con un porcentaje compartido con Río Negro.

III – Esto sumaría, en teoría, casi el 50% de la demanda eléctrica de la provincia. Pero en la práctica no alcanza ni de cerca de ese porcentaje. No sólo porque la generación hidroeléctrica está fuertemente afectada por la crisis hídrica y los problemas técnicos, sino además porque la potencia térmica de Realicó está diseñada más para emergencias que para producir a tope. En este panorama, el camino emprendido por el gobierno para alcanzar en una década el autoabastecimiento, se revela arduo y lleno de desafíos. Si la potencia instalada en teoría es la mitad del consumo real pero producimos realmente menos del uno por ciento de lo que demandamos anualmente al sistema interconectado, está claro que no se trata sólo de sumar potencias, sino también de hacerlo de forma tal que su disponibilidad dé seguridad eléctrica al sistema.

IV – Una vieja deuda de la clase política pampeana comenzó el proceso de ser saldada esta semana con el envío de la Ley de Seguridad Ciudadana a la Cámara de Diputados. La iniciativa del Poder Ejecutivo se encamina a reemplazar definitivamente la concepción militarista y represiva que capeó en La Pampa en la última dictadura militar de la que heredó la democracia las dos Normas Jurídicas de Facto que regulan el funcionamiento interno y las atribuciones de la policía provincial. La ley avanza en la idea, ya plasmada en parte en alguna de las sucesivas reformas que se hicieron en democracia a las dos NJF, de profundizar la profesionalización y capacitación policial al tiempo de enmarcar sus procedimientos en las garantías constitucionales.

V – El radicalismo pampeano está en plena ebullición. Un estado de debate recorre sus filas y, bien mirado, podría ser la antesala de cambios que el partido está necesitando desde hace mucho tiempo. A riesgo de simplificar en demasía la complejidad del estado deliberativo radical, podría decirse que una parte de la controversia divide a los que, consciente o inconscientemente, se han quedado en una «zona de confort» y, sin decirlo, juegan a hacer la plancha y mantenerse como el principal partido opositor. Enfrente están los que, por el contrario, aspiran a darle pelea seriamente al peronismo en su hegemonía. Es también un cambio donde la irrupción de las mujeres y la de una generación de relevo puja por desplazar a un patriarcado que no cede lugares y pelea por los cargos como un pitbull por una costeleta. En ese marco, el anuncio del senador radical de que no será de la partida abrió el juego y prepara el terreno para una batalla por la gobernación.