Inicio Opinion El misterio continúa sin respuesta

El misterio continúa sin respuesta

PUNTO DE VISTA

La muerte de animales mutilados continúa sucediéndose en La Pampa desde 2002 sin que hasta el momento, ningún organismo oficial de la provincia, ensayara una respuesta y todo quedó en un intento infructuoso mediante el estudio encargado por el Senasa a la Universidad de Tandil que «acusó» al ratón hocicudo rojizo, una especie inexistente en la región, demostrado por el entonces director del Museo de La pampa, Gustavo Sigenthale.
El último caso resonante fue el ternero de raza holando-argentino recién nacido en la zona rural de Realicó, que al día siguiente de su nacimiento desapareció por tres días y al cuarto apareció, luego de infructuosas búsquedas, en una laguna cercana a la vivienda del propietario, con la novedad del faltante de la parte superior del hocico, que murió el domingo por la tarde. Tuve oportunidad de observarlo y apreciar su herida que evidentemente no le causaba dolor, simplemente le incomodaba para mantener la humedad de la lengua y se mantenía en un pequeño corral junto a otros terneros sin dar muestras de sufrimiento y su propietario lo alimentaba con una mamadera.
Ningún organismo oficial se ocupó de investigar el origen del suceso, ni siquiera para analizar los restos del animal que su propietario puso a disposición de especialistas. En el año 2010, recibí la invitación de veterinarios de la ciudad de Pehuajó, provincia de Buenos Aires quienes se interesaron en la investigación de campo que había realizado y manifestaron el interés de hallar un animal mutilado pero vivo, para estudiarlo, luego provocar la muerte y analizar las reacciones.
Por aquel entonces resultó que un novillo en la zona rural de 25 de Mayo, La Pampa, sobrevivió a la mutilación de sus órganos genitales y resultó engorroso el trámite del traslado del animal, que a los dos meses del suceso murió. Desde aquel entonces no hubo otra señal de interés científico sobre el tema.
A nivel personal como investigador del Centro de Estudios UFO, inicié junto a efectivos de la Policía de La Pampa, veterinarios de la Facultad homónima de la UNLPam y del Senasa de provincia de Buenos Aires, un vasto recorrido de análisis de los escenarios y los cuerpos de los animales hallados mutilados. El factor común de la extracción de órganos fueron los tejidos blandos, que los especialistas coincidieron en afirmar, que se utilizan para hacer experimentos genéticos. Pero también cabe señalar el comportamiento de los otros animales de corral y carroñeros que no se acercaban a los cuerpos sin vida, donde además, se observaba con notoriedad la decoloración de los vegetales.
Entre los años 2002 y 2003 fueron mutilados más de 1.500 animales sólo en La Pampa. En fenómeno disminuyó en cantidad pero jamás se interrumpió. Cada mes aparecieron en distintas zonas de la provincia entre 2 y 12 animales desde entonces.
Pero lo que más inquietud genera en los últimos tiempos es que, algunos investigadores que trabajaron en el tema en forma directa, comenzaron a sufrir problemas en el sistema nervioso. Realizadas consultas con especialistas de otros puntos del país, coincidieron en relacionarlo directamente, lo que sin dudas motiva la necesidad que se tomen precauciones hasta tanto se pueda descartar su relación.
No ha trascendido que organismos oficiales destinen recursos y políticas al tema, pero el común de la gente sabe que algo está ocurriendo en las zonas rurales, que está más allá de la comprensión y los convencionalismos y un buen número de profesionales reconocen «en off» que están ante algo desconocido.

Oscar «Quique» Mario
(Centro de Estudios UFO)