El país real y el relato macrista

Los integrantes del gabinete del gobierno nacional, desde el presidente hasta el último del escalafón,
insisten en transitar el camino del marketing para enfrentar las críticas cada vez más fuertes que deben escuchar a causa de las crecientes dificultades económicas que atraviesan las mayorías populares. Con la misma actitud, prefieren ignorar el hecho irrebatible de que los problemas se han generado y agravado a partir de medidas que el propio gobierno adoptó. Esa estrategia autoexculpatoria tiene en los grandes medios porteños y en sus periodistas estelares aliados incondicionales en la misión de hacernos creer que lo peor ya pasó, que estamos mejor, que la economía crece, que la desocupación baja y que la felicidad está a la vuelta de la esquina.
Pero si el ciudadano hace el esfuerzo de informarse a través de la prensa no oficialista se encuentra a diario con noticias que desmienten de raíz el “wonderful world” que el relato duranbarbesco pretende hacernos creer.
Por ejemplo: en este diario. y en el término de muy pocos días, se pudieron leer algunas informaciones que nos hablan en otro idioma de la marcha real del país. Un suscinto listado -incompleto, desde luego- podría incluir en primer lugar el informe de la CAME acerca de lo poco que gastaron las familias argentinas que hicieron turismo durante el último fin de semana aprovechando el feriado del viernes 25 de Mayo. Una frase sintetiza a la perfección lo ocurrido al decir que los comerciantes vieron “mucha gente mirando pero poca comprando”.
El mismo día LA ARENA divulgó un informe sobre la caída en picada de la producción y exportación de medicamentos. El trabajo señala que en la década 2005/15 la industria farmacéutica nacional creció un 83 por ciento y las exportaciones en ese lapso se triplicaron, y contrasta con lo que sucede ahora: una caída del 6,2 por ciento en la producción durante 2017 y una perspectiva muy parecida para el corriente año.
En cuanto a nuestra provincia, el titular de la cámara que nuclea a los panaderos habló de una notable caída en las ventas de un artículo primordial para la mesa de los argentinos. Sus expresiones vinieron a confirmar lo que habían dicho otros dirigentes, quienes dieron cuenta de una nueva tendencia de consumo: comprar pan del día anterior para pagar menos o hacerlo por unidad y no por peso.
Desde el interior llegaron noticias de varios municipios que se han visto en la necesidad de duplicar las raciones de alimentos que entregan a un número creciente de familias a causa del aumento de las necesidades que padecen. En tanto, desde el ámbito oficial el subsecretario de Trabajo de la Provincia reconoció que está aumentando el empleo no registrado y que se multiplicaron por cinco las audiencias judiciales vinculadas a despidos y falta de cobro de indemnizaciones entre otros severos problemas laborales.
La lista es, por supuesto, mucho más amplia pero por razones de espacio se debe acotar. De todos modos sirve para mostrar que el mundo real de la mayoría de los argentinos dista mucho del relato macrista que busca convencernos de que avanzamos hacia niveles de bienestar y desarrollo escandinavos.