El patio trasero abre frentes de novela

LA SEMANA PAMPEANA

I – En su libro “Las Uvas de la Ira” (que fue llevada al cine como “Viñas de Ira” y reconocida con varios oscars) John Steimbeck relata la dramática encrucijada que enfrentaron los pequeños productores del medio oeste norteamericano en la década del 30 cuando la sequía y los bancos los dejaron sin tierras y casi sin esperanzas. Allí se relata de qué manera aquellos agricultores de Oklahoma, como los de aquí, eran portadores de una cultura del trabajo y de la resistencia a la adversidad que los llevaban a empresas heroicas, armados y confiados sólo en su propias fuerzas y en la unión de las voluntades. La ira, el dolor como movilizador, como motivador, la resistencia indignada contra la opresión, la injusticia, el atropello de los poderosos, es el credo revolucionario que recorre todo el libro. Pese al destino trágico que correrán los protagonistas, las páginas son la reivindicación del derecho de los pequeños e indefensos a la resistencia al abuso de poder dentro de un sistema que, en teoría, es democrático e igualitario pero que, en esencia, crea las condiciones para la acumulación y la concentración capitalista.

II – Esa novela histórica pudo haber sido escrita para La Pampa de esos años. Cuando el puño cerrado, y el insulto era la respuesta ante la adversidad y el retorno al trabajo con esfuerzo redoblado señalaba que la ira era en verdad una señal de que los hombres estaban aún fuertes para pelear por su tierra y su familia. Hoy, los sujetos del drama universal que describe Steimbeck son, en La Pampa, la mayoría de los pampeanos rehenes de los planes de concentración de la economía que capea en la Argentina de la mano de un gobierno que, desde su asunción, ha dado claras muestras de ser funcional a esa acumulación.

III – En la semana, el puño cerrado y la confianza en que es posible pelear contra esa adversidad se tradujeron en tres frentes que en la provincia se le presentan a ese intento concentrador. El proyecto de ley de creación de la empresa estatal-cooperativa de Telecomunicaciones para hacer frente a la monopolización y extranjerización del servicio de celulares, marcó la cancha de la manera que los pampeanos lo hacemos desde que, en la década del 30, la CPE se plantó contra la Sudam y le arrebató a esa multinacional extranjera la prestación del servicio de electricidad iniciando el camino de la autogestión en los servicios públicos. El segundo de los frentes que los pampeanos abrimos para recuperar para la provincia el manejo de nuestro comercio fue el anuncio de la Cámara santarroseña de la inminente puesta en marcha de un sistema de compras on line que competirá con Mercado Libre. Por último, y sobre el fin de semana, la reunión de cooperativas que prestan el servicio de cables y de otras que piensan hacerlo en torno a la adhesión a la plataforma que comenzará a competir con Netflix en la distribución de contenidos, confirmó la vitalidad que el cooperativismo tiene en esa área.

IV – Hubo otras muestras de ese carácter pampeano que hace honor a la tradición de resistencia al avasallamiento y la prepotencia. El inicio de las obras de alteo de la ruta 35, en verdad una obligación de la Nación, para evitar que la capital de la provincia quede aislada y la adhesión que La Pampa logró de las provincias de la cuenca del Río V para urgir al macrismo a que no dilate más el inicio de la obra de los Daneses, fueron también en el mismo sentido. Confundida con la campaña electoral, la puja Nación-Provincia es en estos días un capítulo más de una pulseada que lleva años. Si ahora es más visible es porque la Nación ha dejado de enmascarar sus omisiones en la provincia y La Pampa ha profundizado sus acciones para ponerlas en evidencia. En verdad, si se analizan las acciones y omisiones sobre esta puja que la mayoría de las veces ha sido disimulada por las necesidades de los gobernantes locales de no romper lanzas con Nación a riesgo de quedar al margen del reparto discrecional de la caja nacional, esta discriminación ha sido una constante en la historia lugareña.

V – En la semana, dos noticias confirmaron que las relaciones con Nación han entrado en la etapa de la guerra abierta: el anuncio de la importación de carne de vaca de Brasil, (que se suma a la barrera sanitaria del Colorado y al ingreso de carne de cerdo de EUA) bombardea los planes de expansión del sector en la provincia; la eliminación de la cláusula presupuestaria que impedía a Mendoza y San Juan hacer obras en la cuenca interprovincial sin la venia pampeana, pone en peligro los derechos sobre nuestros ríos. (LVS)