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El perito que hablaba demasiado

NUEVAS REVELACIONES DE LA BOCHORNOSA CAUSA DEL GAS LICUADO

La persecución política a través del armado de causas judiciales (law-fare) alcanzó con el macrismo dimensiones de escándalo. El peritaje trucho de Cohen lo demuestra.
JUAN ALONSO
La misteriosa senda del perito David Cohen, procesado por falso testimonio en la bochornosa causa de Gas Natural Licuado (GNL), podría parecerse al final de los días laborales de jueces y fiscales que llevaron a cabo una auténtica cacería humana contra la oposición política en la Argentina.
Lo curioso es que uno de los exmagistrados que detalló las trapisondas de Cohen en sus pericias falsas fue obligado a renunciar al Poder Judicial. Se trata del juez Jorge Ballestero, quien sostuvo que «muchos de los pasajes del informe de David Cohen eran copia literal de diferentes documentos obtenidos de Internet y no me refiero a sitios web de revistas especializadas (…). Me refiero a páginas de libre acceso y consulta, dirigidas al público en general».

Otra vez D’Alessio.
El ingeniero Cohen había afirmado que los ex funcionarios Julio De Vido y Roberto Baratta habrían pagado el gas licuado a precios superiores al mercado y que esa presunta maniobra habría generado una pérdida al Estado de millones de dólares. Todo era falso. Una mentira. Cohen se basó en páginas de estudiantes extranjeros, ciertos blogs; y lo más extraño es que el juez federal de Dolores, Alejo Ramos Padilla, encontró en la mansión del falso abogado y presunto espía tercerizado del Ministerio de Seguridad de la Nación, la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) y la DEA estadounidense, una archivo en soporte informático que adelantaba la nulidad de esa pericia dentro de la causa que (¿instruyó?) el juez Claudio Bonadío.
O sea: D’Alessio sabía que lo que sostuvo Cohen en la causa era nulo antes de que fuese declarado como tal.
Ahora las pericias de Cohen sumaron otro escándalo de proporciones ante el juez federal Sebastián Ramos. Uno de los imputados, Roberto Baratta, reveló por medio de un escrito que Cohen se habría comunicado con dos estudios de abogados cercanos al Poder Ejecutivo, la Casa Rosada, despachos del fuero federal, la Quinta de Olivos y hasta teléfonos de presuntas agencias de limpieza, que serían la tapadera de compañías de espionaje ilegal con presuntos vínculos con la AFI.

Muchas llamadas.
El exsubsecretario de Coordinación y Control de Planificación, Roberto Baratta, con prisión preventiva en la causa en cuestión, presentó ante el juez Ramos un primer análisis de las llamadas del perito Cohen con una de sus cinco líneas de celulares, que señala misteriosos mensajes con la empresa Enarsa y organismos oficiales. Cohen también llamó a estudios de abogados. Entre otros, el estudio Corach & Asociados, el Estudio Tonelli y el Estudio Balbín. En su escrito Roberto Baratta adujo que el estudio cuyo titular es Gervasio Corach, revelaría el nexo entre su tío -el ex ministro del Interior Carlos Corach- con el juez Claudio Bonadío.
En el mismo sentido, el querellante se refirió a las llamadas con el estudio del diputado del PRO, Pablo Tonelli, integrante del Consejo de la Magistratura, y la abogada Claudia Balbín. Justo en ese lapso la estrategia penal de Balbín y Viola fue apartar sin éxito de la causa al juez Sebastián Casanello.
El doctor Viola resultó procesado luego de que se conocieron una serie de llamados con dos falsos testigos que sostenían que el magistrado se habría reunido con la senadora Cristina Fernández de Kirchner en la Quinta de Olivos, cuando aún era presidenta. Todo era mentira y la acusación de desmoronó como la pericia de Cohen. En el caso de la madre de Viola, la abogada Balbín, fuentes de la justicia federal la vinculan con viejas amistades dentro de la AFI y el Batallón 601 de Inteligencia del Ejército.

Otra de Bonadío-Stornelli.
El trazado completo de las llamadas del perito Cohen ya había sido requerido por la fiscal federal Paloma Ochoa, pero la Dirección de Asistencia Judicial en Delitos Complejos y Crimen Organizado (DaJuDeCo), que presiden los camaristas Martín Irurzun y Javier Leal de Ibarra no habían informado al juez Ramos los llamados realizados y recibidos por el procesado Cohen. Por eso Baratta completó un análisis artesanal y entregó el escrito de puño y letra ante la Justicia.
Ochoa pidió que se identificasen los propietarios de los teléfonos celulares y de línea que mantuvieron contactos con Cohen antes de su presentación pericial insólita en febrero de 2017. El perito, según el escrito de Baratta, habría recibido al menos cinco llamados desde el conmutador de Comodoro Py, unas 24 horas antes de que presentara su informe (copiado de Internet) en la causa GNL.
¿Qué hizo el juez Bonadío, ex funcionario de Carlos Corach? Adoptó la versión falsa de Cohen y apartó al resto de los peritos del desarrollo del expediente. ¿Cómo logró reimpulsar el escandaloso caso pese a la nulidad de lo actuado con el perito Cohen? Con la declaración de Marcelo Sebastián D’Alessio sobre presuntos «seguros marítimos» ante el fiscal Carlos Stornelli en noviembre de 2018.

Ballestero renunciado.
Antes de ser obligado a renunciar por este gobierno, el ex camarista Jorge Ballestero dijo sobre la pericia de Cohen: «O la viveza criolla pudo más que la inteligencia nipona pues, aunque caro, Argentina terminó comprando más barato; o los niveles de corrupción japonesa adquieren proporciones bíblicas. Sinceramente, debo admitir que ni una ni otra me convence».
En mayo de 2018, Ballestero renunció a la Sala I de la Cámara Federal, luego de ser hostigado por el Gobierno desde el Consejo de la Magistratura que integra el oficialista Pablo Tonelli. «Esto no era lo que habíamos acordado», amenazó desde el atril el presidente Mauricio Macri, cuando en ese momento esa sala decidió liberar a Cristóbal López, uno de los propietarios de C5N, junto a Fabián De Sousa. (Nuestras Voces).