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El PRO complace las demandas de laboratorio estadounidense

EL LOBBY POR PFIZER

El bloque de diputados de la oposición, que comanda Cristian Ritondo, pidió abiertamente que se revise la legislación para complacer las demandas del laboratorio estadounidense. Con el comunicado, el PRO hizo un lobby por Pfizer, pero no es la primera vez
Por Werner Pertot
La compra de vacunas por parte de provincias o de privados formó parte de la discusión entre sectores del PRO en el último Zoom de Juntos por el Cambio. Luego emitieron un comunicado en el que dijeron que ante la pandemia «la respuesta correcta es la compra diversificada de vacunas, como las que aún no han llegado a nuestro país». El texto no lo decía, pero «las que aún no llegaron» tenían nombre y apellido: Pfizer. El bloque de diputados del PRO salió con un segundo comunicado en el que plantearon que están dispuestos a revisar la legislación que pedía la empresa para que se pueda traer la vacuna al país. Según una investigación reciente, la empresa, que no llegó a acuerdos con diversos países de América Latina, tenía exigencias que incluían poner activos del Estado como garantía y darle inmunidad ante eventuales consecuencias de la vacuna.
La discusión llegó esta semana al Zoom de Juntos por el Cambio. Patricia Bullrich reclamó que incluyeran en el comunicado que el Gobierno debía permitir que privados y provincias compren vacunas. El jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, le explicó que eso no era práctico, ni posible. La presidenta del PRO insistió. Tuvo que intervenir el expresidente Mauricio Macri para darle la razón a Larreta. Finalmente, incluyeron en el comunicado una alusión a la «compra diversificada de vacunas» con énfasis en «las que aún no han llegado a nuestro país». Pero no mencionaron ninguna marca.

Legislar a medida.
No hizo falta: Bullrich publicó en su cuenta de Twitter un comunicado del bloque de diputados del PRO, en el que le pusieron nombre y apellido a la exigencia. Se trata del reclamo de que el Gobierno se avenga a las condiciones que puso la empresa que fabrica Pfizer. «Presidente: no tiene excusas», le espetó a Alberto Fernández junto con el comunicado.
El comunicado dice que los 54 integrantes del bloque están dispuestos «a legislar en la materia para adquirir» las dosis que produce «el laboratorio Pfizer», al que se dedican a hacerle propaganda, dado que señalan que «tantos resultados positivos está dando en otros 78 países». «Es momento de actuar sin demoras en la compra de vacunas y sin politizar la escasa inoculación aplicada hasta el momento. El ex ministro, Ginés González García, manifestó ante la Comisión de Acción Social y Salud Pública que la compra de vacunas Pfizer se había frustrado por el marco legal dado por este Congreso a través de la Ley N° 27.573, en especial por una supuesta negativa a asumir responsabilidad por negligencia», indicaron.
Con el comunicado el PRO hizo un lobby por Pfizer, pero no es la primera vez. Hace algunas semanas, la diputada nacional Graciela Ocaña reclamó que convoquen a las autoridades de Pfizer y otras vacunas estadounidenses para que den detalles de cómo fueron las negociaciones con el Gobierno argentino. Curiosamente, fue Ocaña la que pidió incluir en la ley para comprar vacunas para el coronavirus una cláusula con una excepción a la indemnidad que reclamaba Pfizer: en el caso de negligencia (es decir, cuando haya fraude, dolo o negligencia por parte de la empresa). El Ministerio de Salud nacional aceptó incluir esa cláusula.
Luego Pfizer terminó objetando la redacción de esa cláusula por negligencia, lo que complicó las negociaciones. La empresa habría pedido, además, que se pusieran como garantía ante posibles juicios activos soberanos, como -por ejemplo- reservas del Banco Central. Antes de tener que abandonar el ministerio por el escándalo del vacunatorio, Ginés González García había advertido que Pfizer «se portó muy mal con la Argentina» y que parte de la discusión pasó por la palabra «negligencia».

Las exigencias de Pfizer.
Según se supo por una investigación internacional del Bureau of Investigative Journalism (TBIJ) y el medio peruano Ojo Público, las exigencias hacia la Argentina no fueron la excepción sino la regla. Pfizer pedía que los países los indemnizaran ante cualquier demanda civil a futuro, que contrataran un seguro internacional y que pusieran como garantía activos soberanos (reservas federales, edificios de embajadas, bases militares).
Al Ministerio de Salud de Brasil le reclamó también que depositara dinero para futuras indemnizaciones en una cuenta de banco en el extranjero. Brasil consideró que las condiciones eran «abusivas». En Perú exigieron que los eximieran de responsabilidad ante las demoras de entrega de los lotes. Perú consideró que los planteos eran «extremos».
No obstante todas estas demandas que salieron al conocimiento público, en su comunicado, el bloque del PRO afirmó estar dispuesto a «legislar en la materia» para cumplir con las exigencias de Pfizer. (Página 12)