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El socio periodista del espía D’Alessio

DANIEL SANTORO EN EL INFORME DE LA COMISION PROVINCIAL DE LA MEMORIA

El periodista de Clarín es mencionado repetidas veces en el informe de la CPM sobre las operaciones de espionaje ilegal que investiga el juez Alejo Ramos Padilla.
CARLA PELLIZA
Daniel Santoro está cada vez más complicado en el D’Alessiogate. Un nuevo informe de la Comisión Provincial por la Memoria (CPM) concluyó que el hombre de Clarín participó en al menos ocho de once casos de espionaje ilegal analizados en el marco de la causa que investiga el juez federal de Dolores, Alejo Ramos Padilla.
Si bien se destacó la interacción del falso abogado con los medios de comunicación y sus periodistas para «lograr la publicación de notas vinculadas a las operaciones en curso», se alertó que la relación de Daniel Santoro con Marcelo D’Alessio pareció «adquirir características diferenciales respecto de su relación con otros periodistas y personas relacionadas a los medios de comunicación» y se advirtió «la intervención» del periodista «en al menos ocho de los once casos hasta ahora analizados» por el organismo.

Periodista-espía.
Según concluyeron en un extenso informe de casi 200 páginas, con datos sobre distintas operaciones del espía, el periodista de Clarín «difundió información proveniente de actividades de inteligencia ilegal aportadas por D’Alessio en reiteradas ocasiones», como el caso de Gabriel Traficante, en la causa de la Aduana, y su esposa Mariana Saric.
En el documento al que accedió El Destape, la CPM resaltó que Santoro también publicó sobre el ingeniero Pablo García Arrébola y Juan Marcos Forlón -cuyo hermano integra la Auditoría General de la Nación- en el libro «El mecanismo», del que Marcelo D’Alessio manifestó haber participado, con datos «vinculados a sus migraciones y otros personales, hallados también en el archivo digital» del falso abogado. Incluso, sobre Frolón hubo una nota en el diario Clarín, con firma del periodista mencionado, a la que el falso abogado «hace mención en una conversación con el usuario registrado como ‘Carlos Stornelli’ y en otra con ‘Peter Usa'» (el extorsionado Pedro Etchebest) el 22 de enero de este año.
Además, la CPM advirtió que «es posible inferir» que el hombre de Clarín estaba «al tanto de las acciones en el marco judicial realizadas por D’Alessio» ya que, en una captura de pantalla de un chat que figura en el informe, el periodista sostuvo: «Mañana publico tu declaración por Enarsa».

Suministró información.
En el apartado destinado a Santoro, el análisis remarcó que el hombre de prensa «habría recibido información por parte de D’Alessio respecto de las personas blanco de vigilancia ilegal» pero que en algunos casos, como el del dirigente kirchnerista Roberto Porcaro y García Arrébola -por Enarsa- es el periodista «quien le suministra información», invirtiendo «la dirección del flujo de la información».
En este punto, se especificó que la información sobre García Arrébola correspondió a una copia de su contrato de locación de servicios y en el caso de Porcaro, a un informe de la Unidad de Información Financiera, datos personales y confidenciales que fueron reportados por D’Alessio al ex espía Ricardo Bogoliuk y que fue publicada por el propio Santoro en Clarín.
Situación que también ocurrió en el caso del ex PDVSA, Gonzalo Brusa Dovat, víctima de una extorsión que involucró a D’Alessio y Santoro, según el primer informe de la CPM. Por eso, advirtieron que en los tres casos el periodista brinda «información personal y posiblemente de carácter reservado sobre las personas víctimas de los operativos señalados, que además es luego publicada en medios de comunicación».
Además, lejos de ser indiferente al origen de la información, se destacó que hay «indicios respecto del conocimiento que el periodista pudo haber tenido sobre la procedencia ilegal de la información obtenida por D’Alessio, de sus métodos de seguimiento y ablande así como de los objetivos de sus operaciones».
Por eso, el informe concluyó que los medios de comunicación jugaron un rol central en el proceso extorsivo, elemento necesario para llevar adelante las operaciones de inteligencia ilegales, con la identificación recurrente de la intervención de Santoro en la mayoría de los casos. (El Destape).