El voto del Reino Unido y una cadena de efectos

Señor Director:
El referendo realizado la pasada semana en el Reino Unido ha tenido efectos inmediatos en esa nación, en Europa y el mundo.
En el Reino Unido la decisión de abandonar la Unión Europea provocó el anuncio de la renuncia de su canciller, el conservador Cameron; los partidos conservador y laborista, que se alternan en el gobierno, entraron en crisis; cayeron estrepitosamente las bolsas: 8% en Francia, 12,35 en España, 13,41 en Atenas… y hubo bajas en las de Nueva York, Buenos Aires y prácticamente en las de todo el mundo occidental; y se acentuó la posibilidad de que Inglaterra avance ahora con mayor velocidad en su papel de paraíso fiscal. Escocia e Irlanda, que votaron por la permanencia en la Unión Europea pueden avanzar hacia su separación de Inglaterra, de modo que en el reino peligra la unidad. También se manifiesta un conflicto generacional: los jóvenes votaron con franca mayoría por seguir en la Unión Europea y las edades mayores lo hicieron en sentido contrario.
En España, el tema predominó en los debates y especulaciones finales para la elección de ayer, que parece no haber modificado las líneas generales de la de diciembre de 2015. Al momento de escribir esta nota faltaban datos sobre la distribución de las bancas.
En la Argentina sube el dólar, al tiempo que caen la libra y el euro (principales monedas en nuestra reserva de divisas) y se cree que traerá al menos demora en la esperanza del gobierno en materia de inversiones; asimismo, nos afecta la caída del precio de las materias primas (baja de la soja y de otros productos de nuestras exportaciones)… Es cierto que habrá que esperar cierto tiempo para saber a ciencia cierta cómo se acomodarán los mercados y en qué medida se reordenará la política de las grandes potencias, pero lo que queda claro es que el resfrío de cualquiera de éstas provoca el estornudo de todas las demás y también el de las naciones en desarrollo o subdesarrolladas. Se ha advertido que este resultado del Brexit (nombre que se da a la propuesta vencedora en el referendo del Reino Unido) puede generar una mejor oportunidad para que la Argentina avance en su reclamo de soberanía en las Malvinas, pero no está claro si el gobierno se dispone a explorar esta posibilidad. Se han escuchado expresiones que buscan tranquilizar, en el sentido de que no estamos ante el comienzo de una crisis como la de 2008 (que no ha concluido y que sigue condicionando a Europa).
En el propio Reino Unido las multinacionales que tienen sede o centros importantes en Londres, anuncian que están considerando si se mantendrán ahí o si buscarán nuevo asiento en alguna nación europea. El presidente de Estados Unidos declara que mantendrán su relación con el Reino Unido y con la Unión Europea, pero él había advertido en Londres, en su última estada en esa capital, que la separación de la UE tendrá efectos económicos desfavorables para un tratado comercial en gestión.
En el viejo mundo (y no sólo en él) las viejas estructuras políticas crujen. Tanto los liberales conservadores como los socialdemócratas están en crisis simultáneas. Los obreros británicos, tan importantes en la base del laborismo, han dividido su voto, porque ya no se sienten motivados y han perdido confianza en una conducción que no los interpreta. Pero no todo es ultraderecha, ya que muchos de los que no confían en las conducciones políticas tradicionales tampoco están conformes con una Unión Europea que ha abandonado la política inicial, con marcada intención de mejora social (el Estado de Bienestar) y ha impuesto una troika que conduce en el sentido opuesto, como quedó en evidencia en la crisis de Grecia.
La Unión Europea ha sido eficaz en su objetivo principal de cerrar la serie repetitiva de las guerras entre Francia y Alemania, que derivaron en las dos guerras mundiales del pasado siglo. ¿Qué pasará si la Unión se disuelve o sigue desgajándose?
Atentamente:
Jotavé

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