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Empezar con el pie izquierdo

Apenas 24 horas después de recibir la visita del gobernador pampeano, el Ejecutivo nacional dispuso pagarle a Mendoza la segunda cuota por la represa de Portezuelo del Viento. El acto no pudo ser más desconcertante, especialmente porque en el encuentro, que tuvo lugar en el Ministerio de Obras Públicas, se habló largamente del tema y el responsable de esa cartera junto a funcionarios del área de Recursos Hídricos expresaron su comprensión ante la postura de nuestra provincia en el largo conflicto interprovincial.
Varias voces se levantaron aquí para cuestionar la reprochable decisión. La más resonante fue la del exgobernador Carlos Verna que rompió un prolongado silencio público para señalarle al Ejecutivo Nacional que «no debería girar los fondos (a Mendoza) hasta tanto no se haga un estudio de impacto ambiental que sea aprobado por las provincias condóminas». Ese es uno de los puntos más débiles del proyecto de Portezuelo del Viento pues el estudio presentado presenta muy serias falencias. De ahí que fuera objetado por La Pampa en el seno del Coirco y motivara una acción de amparo ante la Suprema Corte de Justicia. Ahora, ante esta inesperada acción del PEN, La Pampa irá tras una segunda presentación ante la SCJ en virtud de la peor crisis hídrica que atraviesa el río Colorado en los últimos cien años.
El encuentro y las coincidencias que mostraron en Casa de Piedra los mandatarios de La Pampa y Río Negro aparecen como otras acciones políticas destinadas a avisarle al gobierno nacional que los reclamos no cesarán. A orillas de ese embalse semivacío surgió la iniciativa de jugar una carta fuerte: pedir una reunión del Consejo de Gobierno del Coirco, es decir, de los cinco gobernadores con el ministro del Interior. El acompañamiento rionegrino tiene gran relevancia pues deja atrás la soledad pampeana en el seno del comité de cuenca. Los reclamos que empiezan a sonar más fuerte en el sur bonaerense, incluso en Carmen de Patagones, permiten abrigar esperanzas. Al respecto la postura que adoptará el gobernador Axel Kicillof y sus delegados ante el Coirco generan expectativas. La bajante del Colorado alcanza niveles alarmantes, está agotando las reservas de Casa de Piedra y, además de afectar en alto grado las grandes extensiones bajo riego en Pedro Luro también sepulta el proyecto de abastecer de agua a una de las ciudades bonaerenses más importantes: Bahía Blanca.
Si algo de positivo tuvo esta primera intervención del gobierno de Alberto Fernández en el prolongado conflicto interprovincial por el manejo de un recurso estratégico como el agua es que recibió un mensaje muy claro desde La Pampa. La defensa de nuestros ríos desborda largamente las identidades -y las lealtades- partidarias porque se ha convertido en una causa común de los pampeanos. Desde estas columnas siempre se dijo que es una bandera equivalente a la de las Islas Malvinas a nivel nacional. Y como a los pampeanos les asiste la razón, porque exigen un tratamiento equitativo y no un privilegio en el manejo de los recursos interjurisdiccionales, los reclamos en lugar de ceder irán profundizándose hasta obtener lo que todos aguardan: justicia.